Análisis de The Caligula Effect 2

Os traemos nuestro análisis de The Caligula Effect 2, un interesante JRPG por turnos con un sistema de combate único en el género.

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¡Desenterramos el baúl de los recuerdos y regresamos a 2019, año de lanzamiento de The Caligula Effect: Overdose! Os preguntaréis —tal vez— por qué. Es simple: porque Bandai Namco acaba de publicar en España The Caligula Effect 2, una suerte de secuela que rescata las mecánicas y la premisa de la primera entrega, pero con una narrativa renovada. Así pues, antes de comenzar os puedo ofrecer una conclusión muy directa: ¿Os gusto el primer videojuego? Pues este lo hará el doble. A fin de cuentas, la experiencia es casi la misma, pero con mejoras sustanciales en el guion, los personajes o el argumento.

A grandes rasgos, The Caligula Effect 2 es un JRPG  de estrategia por turnos desarrollado por el estudio japonés FuRyu. Habrá quienes digan, nada más comenzar con la lectura de aquesta nuestra reseña, o tras echarle un vistazo a sus imágenes promocionales, que les recuerda mucho a Persona… ¡Y tiene su por qué! No por nada, Tadashi Satomi, el guionista del primer juego de la franquicia de Atlus, ha participado en la confección de The Caligula Effect 2. Sabiendo esto, cabría esperar una comparativa, mas no caeremos en esa breva. No por nada, más allá de una estética tipo anime y un argumento sobre «mundos paralelos», las similitudes son más bien escuetas.

P.D. Por desgracia, el juego no está traducido al español, y los textos son algo complejos. Es algo que debéis tener en cuenta, sin duda.

Análisis de The Caligula Effect 2

Análisis de The Caligula Effect 2
Análisis de The Caligula Effect 2 | El combate será el eje central de toda la experiencia

Arranca la historia con varias referencias a The Caligula Effect: Overdose. No por nada, la trama de esta nueva entrega nos sitúa en el mismo mundo, pero 5 años después. Tras la caída en desgracia de μ y su mundo virtual, Mobius, parece que el mundo ha vuelto a la normalidad. No obstante, 5 años después aparece una nueva virtual idol, Regret, con unos planes similares. Esta segunda, queriendo escapar de las dificultades del mundo real, crea un segundo mundo virtual: Redo. Y una vez más, la humanidad es arrastrada a una especie de dictadura encubierta con máscaras de felicidad en la que gran parte de los presos no saben qué está pasando.

El argumento de ambos juegos es, sin lugar a dudas, un calco, aunque hay grandes diferencias. La primera de ellas, sin lugar a dudas, es Regret, pues esta última cuenta con los antecedentes de su «predecesora». De la misma forma, cuenta con la ayuda de los Obligato Musicians, que vendrían a ser algo así como los «guardianes» de esta particular Matrix de J-Pop, recreaciones virtuales y falsos sentimientos. Consecuentemente, el nexo entre la primera y la segunda entrega es muy directo, aunque no acaba ahí. Chi, la hija de μ, se presenta ante los protagonistas más pronto que tarde para evitar que suceda lo mismo de nuevo.

Para evitarlo, recurrirá a nuestro personaje principal, rompiendo el engaño de Regret de forma mucho más directa que en el primer juego. Esto no solo acelera el juego, sino que nos ofrece una dinámica mucho más entretenida y llevadera. La narrativa, mejor llevada, ofrece un guion mucho más sólido que se aprovecha muy bien de la experiencia previa del estudio. Así pues, el equipo creativo de FuRyu nos ofrece más de lo mismo, pero con más calidad, tanto por la construcción de sus personajes como por el guion o el trasfondo. Tenemos, por tanto, una experiencia más bien continuista que, si bien es cierto que resulta menos original, se muestra más madura, completa y profunda.

Un nuevo mundo virtual

Análisis de The Caligula Effect 2 | Regret, una virtual idol, será la antagonista

Será gracias a Chi, el motor principal de nuestras aventuras. Al fundar el Go Home Club —referencia al primer juego— reintegra mecánicas anteriores, pero de forma más ordenada. Por ejemplo, los aliados que se unan a nosotros se incorporarán al equipo de forma episódica. De esta forma podremos conocerles mejor, descubrir sus miedos o profundizar en sus deseos. La escritura sigue siendo bastante tópica, y es que el ingenio nipón disfruta mucho de ciertos estereotipos, siendo este un defecto que no podemos omitir. Es una experiencia refrescante, pero que abusa de ciertos manerismos que no sorprenderán a nadie. Y si buscáis una comparación con Persona, aquí no se hace mejor. Esto es algo muy propio del JRPG.

Quien sí nos ha fallado un poco más es el protagonista. Podremos elegir su sexo… y poco más. Es un mero avatar que nos permite introducirnos en la historia y mimetizarnos con el ambiente, pero su narrativa es la más plana de todas. Al final, de una forma u otra, es poco más que un elemento que nos permite interactuar con el mundo de Redo, pero sin carácter propio. Al final es poco más que un muñeco al servicio de nuestros deseos como jugadores. En ese sentido, cumple muy bien su función, pues sí que nos ayuda a sumergirnos en la experiencia.

Y cambiando de tema, pero sin irnos demasiado lejos, están los villanos y los secundarios. Al igual que con el resto de la trama, la escritura es mucho más sólida que en el primer juego de la —ahora sí— franquicia. Si lo valoramos en su carácter individual, no es el RPG más sobresaliente del mercado, pero cumple con los estándares mínimos. Un buen número de NPC estarán ahí, sin más, para completar el escenario, pero otros tantos lograrán aportarle personalidad a los escenarios. Como se suele decir, nos da una de cal y otra de arena. Los antagonistas, por su parte, sí que me han gustado, aunque sus motivaciones no son del todo convincentes en casos concretos.

El combate de The Califula Effect 2 nos pondrá a prueba

Análisis de The Caligula Effect 2
Análisis de The Caligula Effect 2 | Podremos reunirnos con nuestros compañeros en un vagón de tren

En lo que respecta a la jugabilidad, el motor y las mecánicas son las mismas que su precuela, The Caligula Effect: Overdose, aunque también han subido de nivel; son más compactas y funcionan algo mejor, lo cual siempre se agradece. Y por si no sabéis de qué va la cosa, os lo explico. La exploración es, a grandes rasgos, bastante simple: explora una serie de mapas repletos de personajes con los que hablar, elementos con los que interactuar, referencias repartidas por aquí y por allá y algún que otro secreto que puede aumentar tu potencial de combate, desbloquear un logro o revelar una historia que, de otra forma, habría permanecido en el anonimato.

Y siendo sincero, da gusto hacerlo, ya que la escenografía —para variar— también es mejor que en la primera parte. Si bien es cierto que nos recuerda más bien a un juego de PlayStation 3 que a un título de la presente generación, tiene esa estética que (en mi caso) tanto me gusta. Es un juego más bien poligonal, sin grandes texturas, pero con una buena variedad de escenas que explorar. Y como detalle, nuestra base de operaciones será un vagón de tren. Otra cosa no, pero es… ¿Interesante? No sé, a mí me ha parecido curioso.

El ritmo del combate… y de la música

Análisis de The Caligula Effect 2 | Podremos sincronizar nuestros ataques para obtener los mejores resultados

Sea como fuere, el gran protagonista de este The Caligula Effect 2 es, sin lugar a dudas, el combate. Es el apartado más original del título de FuRyu, aunque ya lo vimos en su precuela. Y sí, también es mejor que antes. En lo que respecta a su funcionamiento… Es complicado, así que abrochaos los cinturones. Turnos y estrategia, pero con movimientos en tiempo real, perspectiva isométrica y ritmo. Eso para empezar. Cuando le toca a un personaje, tendremos que escoger una habilidad y un enemigo. Hasta ahí, más o menos o de siempre.

La diferencia es que, una vez designamos a un objetivo, debemos tener en cuenta el ritmo. O lo que es lo mismo, el tiempo que tardará en ejecutar su comando. Las acciones de cara personaje se muestran a través de una barra en la que podremos seleccionar cuando (puede ser antes o después) atacará. Así pues, al igual que un director de orquesta, dirigiremos a nuestros personajes para que ataquen dentro de unos márgenes de tiempo concreto que podremos sincronizar para lograr efectos concretos.

Una vez seleccionemos todos los comandos, podremos darle a «reproducir» e iniciar la secuencia de acciones. Y os aviso: no es sencillo. Jugar es relativamente fácil, pero dominar este sistema de combate es imprescindible para superar a nuestros rivales de forma asequible. Esto es muy importante, porque si lo hacemos bien podremos contrarrestar los ataques enemigos, impedir que hagan nada e iniciar una secuencia de pura dominancia muy, muy satisfactoria. Los combates, en ese sentido, son relativamente lentos, pero tienen una sensación de poder… Cuando te sale, disfrutas. Te sientes bien.

Haz amigos, cumple misiones secundarias, derrota a tus enemigos…

Análisis de The Caligula Effect 2
Análisis de The Caligula Effect 2 | El casuality link es una herramienta que medirá nuestro nivel social y nuestras opciones

Dentro de nuestras posibilidades de combate tendremos las clásicas: ataques, habilidades, objetivos, etc. Hay alternativas en función del personaje y la situación, así como de la posición o el ritmo. Hay que tener muchas variables en cuenta y no se trata de atacar de forma aleatoria como un atajo de locos; tendremos que darle al tarro y calcular. Todo esto funcionará a través de una suerte de sistema de predicciones que nos mostrará como interactuarían nuestros movimientos con los del rival… O que es lo que podría hacer él en ciertas circunstancias. Está muy currado.

¿Y sabéis que más podéis hacer? Retroceder y cancelar vuestras órdenes si no os convence cómo van las cosas. Dentro de unos límites, claro. Más concretamente, de nuestra barra (la de antes) de movimientos. Al hacer simulaciones, podremos saber cuánto daño haremos o qué pasará… hasta cierto punto. No es un sistema de victorias gratis, eh. Saber que va a pasar no siempre nos dará la respuesta. Todo sea dicho, si no os apetece calentaros la cabeza podéis seleccionar el modo de combate automático. En este, el juego controlará a los otros 3 personajes (en cada combate podremos controlar hasta 4 de ellos) mientras nosotros nos dedicamos a repartir estopa con el prota. P.D. Lo hace bastante bien. La IA es buena.

Y para terminar —al terminar cada combate nos recuperaremos del todo—, los poderes que nos concederá Chi durante los combates. Funcionan como un límite al uso, ya que solo podremos usarlos cuando llenemos una barra de carga que se consumirá una vez desatemos todo nuestro poder. Las podremos, por supuesto, mejorar. Será a través de una ventana del menú, aunque no será la única. Como todo buen RPG, tendremos una cuantiosa gama de opciones que podremos personaliza para modificar nuestro estilo de combate. Destaca, eso sí, el gigantesco árbol de relaciones con el que podremos repasar y perfeccionar nuestra estrategia social al mejorar a nuestros aliados, conocer más sobre ellos o recultar nuevos combatientes.

Un apartado audiovisual mejor que su predecesor, pero de la vieja escuela

Análisis de The Caligula Effect 2 | Podremos configurar nuestras habilidades

Casi para ir terminando, el apartado audivosiaul. Ya hemos repasado los escenarios, pero no hemos hablado del resto de elementos. ¿Queréis que sea breve? Se mantiene en la misma línea: una gráfica que cumple con los estándares mínimos, pero que recuerda a los últimos coletazos de PlayStation 3. Bebe directamente del llamado estilo «anime» y emplea muchas imágenes estáticas para representar a los personajes durante las conversaciones o los menuses. Siendo prolijos, ha mejorado respecto al primer juego. Todo ha subido de nivel. Fallan un poco las expresiones faciales, pero los diseños son interesantes. Sucede algo parecido con los enemigos. Sobre la banda sonora, es muy, muy japonesa. Abundan los temas de J-pop, pero no son los únicos.

Conclusiones

Análisis de The Caligula Effect 2
Análisis de The Caligula Effect 2 | Podremos comunicarnos por teléfono con nuestros conocidos

Si dejamos a un lado que el juego está en inglés, que nuestro personaje principal tiene una narrativa bastante floja y es bastante inexpresivo, The Caligula Effect 2 es un juego muy interesante. Flaquea en el apartado gráfico y a veces se atasca en el ritmo de sus propios combates, pero tiene una dinámica divertida y ofrece un argumento relativamente original dentro de un universo muy atractivo. Disfrutable, es un JRPG de nicho que mejora todo lo visto en su anterior entrega, tanto en la construcción de sus personajes como en la jugabilidad.

Los combates son su punto fuerte; no veréis nada parecido una vez os hagáis a su sistema.  La música es buena, la backstory es los secundarios tiene su complejidad y hay un montón de cosas por hacer. A veces, inclusio demasiadas. A modo de resumen, es un juego de rol muy japonés que gustará mucho a los usuarios que busquen una experiencia tipo anime —tópicos incluidos— con un complejo sistema de relaciones interpersonales y muchas, muchas historias secundarias.

Análisis de The Caligula Effect 2. Clave de juego para PlayStation cedida por Bandai.

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