El machismo en el anime y el manga

Artículo de opinión sobre el machismo en el anime y el manga

1280
0
Compartir

Machismo, anime y manga: una realidad tristemente cierta

Machismo, anime y manga

¡Hola, muy buenas! Hoy quiero hablaros de un tema un tanto peliagudo. Efectivamente: el machismo en el mundo del anime y el manga. En primer lugar, y antes de comenzar, me gustaría recordaros que esto es un artículo de opinión y, por tanto, que os encontráis ante un punto de vista plenamente personal y de índole subjetiva. Seguidamente, que en las presentes líneas hablaré, obviamente, de generalizaciones. Podría hacer, en cada ocasión que lo merite, un inciso sobre que es una generalización, etc., pero resultaría poco productivo. Ahora, sin mayor dilación, ¡comenzamos!

¿Machismo? ¿En serio?

Sí, totalmente en serio. Cualquier fanático de la animación japonesa que se precie se habrá percatado, en más de una ocasión, de las nocivas conductas que se perpetúan, de forma frecuente, en el mundo del anime y el manga, así como en el de las novelas ligeras. No creo ser el único que, a lo largo del tiempo, se haya percatado de dicha realidad. No hablo, únicamente, de series vacuas cuyo único contenido es la sexualización de un determinado personaje. Hablo de una «cultura» —si acaso merece tal denominación— profundamente arraigada en el arte de la animación y/o la ilustración. A continuación, y dejaré varias en el tintero por meras cuestiones de espacio y tiempo, os citaré una serie de comportamientos, géneros, pautas, etc. estrechamente ligadas a la sumisión de la figura femenina.

Géneros harén y ecchi

Y antes de comenzar, algunos me preguntarán: ¿Y el hentai? Por suerte o por desgracia, no he tenido el dudoso «placer» de ver series de tales características, así que no puedo opinar sobre ellas. Hablar, en este caso, sin conocimiento de causa no es mi deseo, por lo cual no puedo hacer otra cosa más que obviar cualquier tipo de juicio sobre dicho género. Sobre el harén y el ecchi, empero, sí que puedo hablaros. Ahora bien, ¿por qué? Por una muy sencilla razón: el bombardeo. En la actualidad, gran cantidad de series son dedicadas a los dos mencionados géneros. Y, en caso contrario, se encuentran inmersos dentro de la propia trama principal.

Por razones que desconozco y no me atrevo a investigar, las series de animación parecen querer representar un mundo idílico —de idílico nada— de amores banalizados. En dichas series, el argumento se centra en un chico que, por azares del destino, termina rodeado de un mar de mujeres rendidas ante sus innegables encantos. Entiéndase la ironía, por favor. Ajeno al asunto de democratizar el amor cuan producto barato, ¿qué clase de idea es esa? Se tergiversa la realidad haciendo de la mujer, en este caso, un simple producto al servicio de un héroe de sangre azul cuyo único propósito es no darse cuenta de nada. Ahora en serio, ¿por qué? A ver, puedo entender que existan triángulos amorosos, disputas, es decir, drama, y similares. Vale, hasta ahí bien, pero… ¿No os parece que se alcanzan, en muchas ocasiones, niveles demasiado exagerados?

Ecchi

Anime, manga y machismo
Para comer helado hay que ponerse de rodillas y esperar a que se derrita, y eso todo el mundo lo sabe

Y en esa misma línea entra el archiconocido y tiránico emperador del anime y el manga: ecchi, imperturbable dios comercial cuya mano todo lo alcanza. Lo admito, odio el ecchi sin sentido. Lo detesto, y tal vez por eso mis palabras puedan estar cargadas de una dosis no recomendable de bilis; intentaré contenerme y ser tan objetivo como me sea posible. Igualmente, rechazo totalmente ese momento en el que una buena serie es destrozada por una muestra gratuita de carne. Odio ese momento exacto en el que una buena historia cae ante el reclamo del sexo como objeto de venta. Porque, seamos sinceros, ¿no es obvio el uso de la mujer y el sexo como objeto? Hablo no solo de series pequeñas, sino de grandes franquicias. Fairy Tail es buen ejemplo de ello.

Y, si repasamos con algo más de profundidad, ¿cuántas series famosas emplean la sexualización de la mujer, el ecchi más puro y descarado, como reclamo? Highschool DxDTo Love-RuSora no Otoshimono, Sekirei, FreezingHajimete no GalIkki Tōsen… Podría seguir, pero no quiero hacer de este artículo un mero listado de ejemplos. Lo que quiero exponer con esto es que, además de que detesto series encumbradas al éxito por la mera venta de oppais y desnudez, es una realidad tremendamente frecuente. A veces, incluso, se esconde un buen argumento, una idea decente, bajo un sepulcro de faldas que caen accidentalmente, baños sugerentes, protagonistas torpes y escenas carentes de interés o sentido… ¿O me vais a decir que que la ropa se rompa justo en la zona de los pechos es casualidad?

Resumiendo…

Resumiré estos dos apartados en una simple conclusión: la mera existencia de uno, dos o varios géneros dedicados a la desnudez y la sexualización de la mujer dice mucho de por sí. Si fuesen solo unos pocos ejemplos, no diría nada, pero no son pocos. La realidad es que son muy frecuentes… La mujer pasa de ser un personaje a un producto.

¿Cumplidos? 

No es casualidad, es física

Sobre el presente tema intentaré, en esta ocasión, ser más breve. Muchas de mis ideas, creo, ya se han expuesto en las líneas anteriores. De hecho, creo que toda la mentalidad del artículo circula en torno a una misma idea: la sexualización y la venta de un «producto» atractivo. En el caso de este apartado, cumplidos, quiero ahondar en cómo se hace de la mujer, en muchos casos, un mero objeto de acompañamiento.

Una pregunta: ¿Habéis escuchado alguna vez ese cumplido de «algún día serás una buena esposa»? Seguro que sí. Quiero que penséis en la importancia de esto. En esta situación, se está destacando el valor de la mujer como esposa, y no como persona en su individualidad. Dentro del ideal del anime y el manga, ser una buena esposa es el mayor cumplido que se le puede hacer a una mujer en muchos casos. Si tiene hijos y cuida del esposo, guay… Y destaco este en concreto porque es muy, muy frecuente. Corto y sigo, que si no terminaré escribiendo la biblia en verso.

La figura de la mujer

En ese mismo sentido, quiero resaltar un par de detalles más. En primer lugar, ¿cuál es el papel de la mujer en el anime y el manga? Por suerte, y en ese sentido especial papel han tenido Miyazaki y el Studio Ghibli, la cosa ha ido cambiando en los últimos tiempos. Análogamente, aún queda mucho camino por recorrer. La mujer, aunque ya no siempre, suele ser una acompañante. Me explico: el papel de heroína independiente es cada vez más frecuente, pero la imagen de la mujer que solo sirve de auxiliar del héroe de turno —o como posible interés amoroso— sigue siendo lo más típico. La tarea del hombre siempre queda enfatizada en su facultad de protegerla a ella. Da igual que la mujer sea más fuerte o más capaz: siempre es él quien la protege. Parece una tontería, pero no lo es.

Un ejemplo muy claro es Dragon Ball y la pareja formada por Krilin y A-18. Durante el arco de la resurrección de Freezer, Krilin convence a su esposa de quedarse en casa e ir a luchar él para proteger a la familia… ¡Pero ella es mucho más poderosa que él! No solo eso: la personalidad de A-18 cambia totalmente y se convierte en una figura sumisa que vive por y para su familia, sin ningún tipo de ambición más allá.

El hombre, como tal, es representado como una figura más totalitaria y poderosa por su simple designación sexual. El establecimiento de la jerarquía de poder pierde todo su sentido ante la dicotomía mujer/hombre. Ya no se trata de ese ideal de la amistad tan propio del manga, sino de algo más; la mujer se convierte en herramienta.

Figura mayoritariamente secundaria

La ley de la gravedad dice que, si un hombre y una mujer caen al mismo tiempo, las manos de este siempre irán a parar a sus pechos

Seguidamente, de todo lo dicho anteriormente podemos sustraer una conclusión muy repetida a lo largo del artículo: el papel de la mujer suele ser secundario, y siempre supeditado a un hombre sea cual sea la situación. No en todos los casos, cierto, pero sí de forma bastante estandarizada. Quiero poner algunos ejemplos muy sonados: Sakura Haruno, Saeko Bujusima, Asuna, Louise, Misa Amane, Kuchiki Rukia… Y paro, pero por lo mismo de siempre. De todos los casos mencionados, la fuerza no es un don menor. Sakura, por ejemplo, no es una kunoichi precisamente débil. Pese a todo, además de esconder su presencia tras Sasuke y Naruto, parece que siempre tiene que ser protegida. Su principal motivación, asimismo, es decir, la que siempre se resalta, no es otra que su amor por Sasuke…

Y sigue…

¿Existe mejor manera de sobrevivir a un apocalipsis zombie?

Saeko Bujusima es un personaje que me encantó en su concepto inicial, pero… Al final, como siempre, queda supeditada a la figura de un hombre. Con Asuna sucede casi lo mismo. La joven es tremendamente capaz, y realmente poderosa. Empero, su figura queda desligada a un segundo planto frente a Kirito. Este, por unas razones u otras, siempre tiene que protegerla… No sé, es como que toda su fuerza se esfuma, en ciertas ocasiones, para poder cumplir el papel de doncella en apuros. Louise, de Zero no Tsukaima, o Rukia, de Bleach, sufren situaciones parecidas. Inclusive Misa Amane, personaje tremendamente interesante de Death Note, al final se mueve por una misma razón: un hombre. Puede parecer rebuscado, pero esa movimiento, ese objetivo de apreciación inicialmente individual, si se rebusca, en muchos casos está carcomido por la presencia de una figura masculina. No sé, da que pensar, ¿no?

La belleza y la sexualización infantil

Llego, de esta manera, a la parte final del artículo. Lo hago, análogamente, hablando de, posiblemente, dos de los temas más… complicados, vamos a decir, del artículo. En primer lugar, la idealización de la figura femenina bajo unos cánones determinados. El anime y el manga, por sus peculiaridades, siempre se ha caracterizado por una cosa: medidas irreales. Las mujeres, en este caso, muy frecuentemente son desarrolladas bajo una premisa irreal y muy tóxica. Si nos centramos en series de éxito, muchas de ellas siguen la misma tónica: grandes pechos, en muchas ocasiones exageradamente grandes, caderas anchas y cintura muy delgada, piernas largas… Enfatizan un físico, democratizan un tipo de belleza que… Me quedo sin palabras. Vuelvo a preguntar: ¿Persona o producto? Creo que se responde sola.

En el anime y el manga, parece ser, se trasmite una idea de mujer perfecta en función de sus cualidades físicas. Ciertamente, me parece deleznable. Se refuerzan prejuicios e inseguridades, y se vende una idealización irreal y tóxica.

Sexualización infantil

Sinceramente, sin palabras

Luego está el tema de la sexualización infantil, es decir, las lolis concebidas desde un plano sexual. Cierto es que en Japón se están tomando medidas, pero… Siento si soy tajante, pero me parece enfermo. Hacer de una aspecto aniñado algo sexy me parece muy retorcido. Puede que sea muy taxativo, ¿pero no estamos a un grado de hablar, caso, de pedofilia? Si se quiere hacer de un dibujo, por muy dibujo que sea, de una niña algo sexual, ¿dónde queda la distancia? ¿Dónde está el límite?

Quiero esbozar todo lo que acabo de decir con uno de los ejemplos más bestiales de los últimos años: Shiro, de No Game, No Life. Creo que mi explicación, mis palabras, se reflejan en ese ejemplo. Shiro es una niña, y se presenta en situaciones extremadamente sugerentes… Es un personaje sin verdadera personalidad. Es la cumbre de la objetualización sexual: una carcasa con apariencia de niña pequeña que solo se emplea como reclamo… ¿Entraría dentro del machismo? ¿Es otro tema diferente? Sinceramente, yo no lo sé, pero me horroriza. Me horroriza porque me gustó No Game, No Life como serie, pero no me había dado cuenta de lo crudo que puede llegar a ser el asunto. Bueno, y no solo Shiro, es que No Game, No Life es la cumbre de la sexualización, pero eso es otro tema.

Bueno, y hasta aquí el artículo del día. Me gustaría, en esta ocasión, que comentaseis cuál es vuestra opinión, sea cual sea. Además, intentaré, en la medida de lo posible, retomar el tema, pero desde otros ángulos como, por ejemplo, la figura de Miyazaki y el estudio Ghibli junto al papel de la mujer en el anime, por ejemplo. Sin más, me despido.

¡Nos leemos!

[Total:31    Promedio:4.1/5]

Deja un comentario