El anime de Yu-Gi-Oh! nos hizo pensar a todos, durante mucho tiempo, que la serie iba de cartas, pero en realidad no era así. No del todo. Lo cierto es que en el manga original, los primeros arcos eran sobre apuestas y juegos de azar. Eran duelos intelectuales con la muerte como telonera. Era como jugar online casino Chile. O como echarte un Black Jack.
Puede resultar curioso o llamativo, y es que la serie de televisión con la que muchos nos criamos tenía un carácter desenfadado y bastante familiar. El manga era mucho más oscuro y adulto. Los villanos y antagonistas se sentían como entes verdaderamente peligrosos y El Faraón no era un héroe de luz incólume.
Es un detalle que siempre me ha parecido, cuando menos, bastante, pues no es lo habitual. Es por eso que siempre se ha dicho que la relación entre Yu-Gi-Oh!, los casinos y los juegos de azar es mucho más estrecha de lo que cabría esperar. Luego, por supuesto, con el boom del anime, la imagen de la serie cambio.
Los duelos de monstruos se convirtieron en el centro absoluto de la ecuación y el propio juego físico se acabó convirtiendo en su mayor referente. Es curioso, pero tal vez sea uno de los casos más destacados de cómo un producto paralelo que no se puede considerar ni spin-off acabó superando en impacto y recorrido a quien le dio vida.
El verdadero origen de Yu-Gi-Oh era similar a un manga de apuestas

No es el único caso, claro está, pero sí es uno de los más llamativos. No hablo, por supuesto, del anime, y es que en Occidente, por ejemplo, las adaptaciones televisivas suelen tener más recorrido que los mangas. Al menos en el público mainstream. Quizá es por eso que muchos no saben cuáles son los orígenes reales de la serie.
Lo cierto es que siempre me he quedado con las ganas de que alguien hiciese una adaptación más fiel a esa realidad. Una que recuperase ese espíritu de apostadores mortales. Una que fuese capaz de recrear la sensación de peligro, e incluso miedo, que a veces se originaba en los juegos que iban apareciendo en el manga.
Hablo, por supuesto, de sus primeras sagas, puesto que las cartas sí que estuvieron muy presentes en el manga y tuvieron su peso en no pocas fases. Además, creo que el anime hoy día no le hace justicia al manga. Y eso que me encanta. No se me malentienda. Soy un fan muy acérrimo de ambas versiones.

No quitaría el anime original por nada del mundo. Fue lo primero que descubrí y lo que me acercó a las cartas y al manga. Pese a ello, sí que pienso que sería bastante interesante que alguien se atreviese a recuperar ese lado más oscuro de la serie. Ver cómo EL Faraón y Yugi evolucionan de manera real.
Las disputas, los dramas, los enemigos sacados de un mundo de pesadilla… Yu-Gi-Oh! es más que un juego de cartas. Es más que una serie de apuestas y desafíos. Era un manga que se atrevía a presentar ideas más adultas de lo habitual en un shonen a través de un estilo artístico más duro y rocoso de lo habitual.