Análisis de Project Zero: Maiden of Black Water para PS5

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Pocas sagas son capaces de generar tanto miedo en el jugador como lo hace Project Zero. El terror más japonés se ha materializado a lo largo de cada entrega y ahora regresa con Maiden of Black Watertítulo que ya encontrábamos en Wii U, pero que, sin embargo, no es de los más reconocidos. Ahora tiene una nueva oportunidad en la nueva generación, resucitando en muchos la necesidad de volver a enfrentarse a los fantasmas armados con cámara en mano. Sin embargo, ¿se ha adaptado bien este título a los controles de un mando convencional? ¿Se ha mejorado lo ya presente? Te lo cuento en el siguiente análisis.

Análisis de Project Zero Maiden of Black Water: La maldición de los Yurei

Japón cuenta con esa atmósfera que predispone a los relatos de terror. No solo tiene que ver con su manera de concebir el género, sino que toda la mitología que rodea al país es un escenario para ejecutar una acción escalofriante. Muchos puntos son fuente de leyendas, como el caso del Bosque de los Suicidios, famoso en todo el mundo. En Maiden of Black Water encontraremos algo similar con el Monte Hikami, lugar en el que la gente pierde la vida de maneras extrañas.

Nos pondremos en la piel de tres personajes: Ren Hojo, Yuri Kozukata y Miu Hinasaki, hija de la protagonista de la primera entrega de la saga. Cada uno cuenta con su propia trama y motivaciones para meterse de pleno en la caza de fantasmas a través de una cámara fotográfica, manteniendo un nivel de intriga y tensión notable.

Como no puede ser de otra forma en una producción nipona, el ritmo del juego se cuece a fuego lento, mientras nos plantean una serie de misterios. La manera de iniciar el juego con la presencia de los yureidemonios en forma de mujer y de pelo largo y negro, se basa totalmente en el folklore japonés. Este ser no solo es muy recurrente, sino que ya lo hemos visto en otras producciones como Ringu o Re-cycle, poniendo al espectador sobre aviso. La presencia del agua (mizu) durante el juego cobra su importancia al entender la cultura de la isla en torno a este elemento y la figura del suicidio. De hecho, cuanto más mojados estamos, más vulnerables somos a los fantasmas.

Análisis de Project Zero: Maiden of Black Water
Análisis de Project Zero: Maiden of Black Water

Ten la cámara siempre a punto

Una de las principales dudas a la hora de traer este juego a una consola «tradicional» era la adaptación de los controles de la cámara que en su día se manejaban con el sensor de movimiento de la Wii U. Sin embargo, jugar con el DualSense es muy cómodo, haciendo mucho uso de los gatillos, a no ser que quieras moverlo y girarlo como se hacía con la anterior consola.

La Cámara Oscura no solo nos sirve para atacar a los fantasmas, sino que también para analizar el entorno y buscar pista e indicios de actividad paranormal. Según el personaje que estemos manejando, tendremos unas habilidades u otras, como tener hacer fotos más rápido. De una forma que anecdóticamente ya había visto en la saga Kingdom Hearts con la habilidad de apuntado, si encadenamos varios puntos de interés causaremos más daño. Esto se conoce como Oportunidad de obturación y se suma al Fatal Frame si conseguimos capturar al fantasma en pleno ataque.

Con todo, el juego no es especialmente complicado, teniendo más peso la tensión que se genera en la investigación que los combates en sí. No dejan de ser estimulantes, pero una vez que se entiende el sistema de ataque, no hay demasiada complejidad. A no ser que nos pongamos nerviosos con los fantasmas… También encontraremos algunos minijuegos relacionados con la cámara, que si bien no destacan por ser complejos, aportaran unos momentos de respiro al jugador.

Análisis de Project Zero: Maiden of Black Water

El tinte japonés indiscutible

Como no podía ser de otra manera, este título llega a PS5 con un perceptible lavado de cara. Lo llamo así, porque no voy a negar haber echado de menos algunas mejoras como un poco más fluidez de movimiento, sobre todo al correr. Las mejoras son sobre todo visuales, habiendo mucho mayor definición en todos los elementos y un juego de luces superior a la entrega original. Sin embargo, la ausencia de textos en español ha sido otro elemento que me hubiera gustado ver en esta nueva versión.

En ambientación poco se puede decir que no se haya dicho ya de esta saga, ya que destaca por su atmósfera, tonalidades oscuras y cinemáticas en blanco y negro, típicas del cine japonés antiguo. Como en muchas producciones niponas, gustan de mezclar elemento feudales con la actualidad, creando un halo de misticismo alrededor. Unido a un apartado sonoro típico de los juegos de miedo de los 90, con efectos de fondo, música hueca y chirridos agónicos, el conjunto es totalmente convincente.

No solo admiramos la esencia japonesa en estos elementos, también lo hacemos en las opciones de personalización, siendo la moda, peinados y apariencias un reflejo de las tendencias del momento que tanto llamarón la atención en Occidente, como la ropa lolita tan típica.

Análisis de Project Zero: Maiden of Black Water
Análisis de Project Zero: Maiden of Black Water

Análisis de Project Zero: Maiden of Black Water. Conclusiones

Project Zero Maiden of Black Water no es el juego más conocido de la saga, pero me ha recordado lo que es tensarme en la silla y ser incapaz de jugar a oscuras. No por ser especialmente aterrador, pero sí por saber generar tensión e incomodidad. Por otra parte, creo que se ha sabido adaptar perfectamente el sistema de Wii U con el de PlayStation 5, siendo igualmente de entretenido jugar. Tampoco penséis que es demasiado continuista. Si no habéis jugado a otras entregas podéis jugar a esta sin problema, ya que las referencias al resto de la saga son pequeños detalles.

Análisis de Project Zero: Maiden of Black Water. Clave de prensa para PlayStation 5 cedida por Koch Media.

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