Análisis de ‘Cuphead’ Nintendo Switch: una adaptación inapelable

Análisis e impresiones de 'Cuphead' a su llegada a Nintendo Switch

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¡Hola, muy buenas amantes de los videojuegos! ¿Qué hacer cuando la codicia nos corrompe y el mal irrumpe? Preguntádselo a Cuphead y Mugman, los carismáticos protagonistas del titánico Cuphead. Hablamos, con toda probabilidad, de uno de los juegos independientes de mayor calado en los últimos años; un shoot ‘em up plataformero con unas mecánicas impecables y un apartado gráfico excelso. A día de hoy son muy pocos los que, si no lo han catado, han sabido de la existencia de tan peculiar experiencia. Lanzada en 2017 por StudioMDHR, conquistó el corazón del público gracias a su buen hacer en todos los sentidos.

Recientemente, el 18 de abril los usuarios de Nintendo Switch tuvimos la oportunidad de revivir aventuras de scroll lateral tal y como sucedió en PC y Xbox años atrás. Sin lugar a dudas, el público fue consciente en todo momento de que su hermosísimo apartado gráfico encajaría a la perfección en la consola de la gran N. No obstante, la fehaciente fe estética no se trasladó a la jugabilidad o el rendimiento; se puso en entredicho si Switch sería capaz de recrear lo vivido en el resto de plataformas.

Un ejemplo de originalidad audiovisual

Cuphead switch - Un ejemplo de originalidad audiovisual

Aunque bien es cierto que a estas alturas todo el mundo conoce Cuphead, es igual de cierto que existe la posibilidad de que este no sea tu caso. Ante tal premisa, ¿qué esperar del producto de StudioMDHR? Cuan rapsoda engendrado por la diosa Inspiración, Cuphead realiza un excelente trabajo a nivel audiovisual. En un ejercicio descomunal, el estudio independiente fue capaz de concebir un videojuego de carácter netamente artesanal dentro del complicado mundo del gaming. A nivel gráfico el título bebe de la fuente de su propia originalidad, pues cada trazo del escenario, los enemigos o los propios personajes están dotados de vida propia. Al mismo tiempo, el gameplay actúa como un metraje de los años 90 controlado, eso sí, por nosotros. La estética recuerda de forma maravillosa a los primeros años de vida del Pato Donald, por citar un ejemplo.

Salvando las distancias, es en esa ejecución visual donde Cuphead destaca por encima del resto. Con esa estética de los años ochenta a color se crea una fantástica atmósfera en la que pasado y presente bailan de la mano. La cosa, sin embargo, no se queda ahí. Tal despliegue artístico no sería lo que es sin lo que, a mi parecer, ha sido el motor de esta nuestra aventura: la banda sonora y los efectos de sonido. Una de las principales razones por las cuales he querido enfatizar el carácter y la personalidad audiovisual de Cuphead es por la cuasi perfecta sinfonía del apartado sonoro con el aspecto. Cargada de desparpajo, la acción se trasmite con una fuerza brutal al combinar los dos factores.

Nintendo Switch mantiene la esencia de Cuphead

A ese respecto debo felicitar el trabajo del estudio no solo por su trabajo original, sino por la magnifica adaptación de todo el apartado visual y sonoro a la plataforma de Nintendo. Porque, efectivamente, Switch es una de esas consolas que se crecen ante tal tipo de videojuegos; la consola de la gran N parece haber hecho suyo el reino de los independientes. Aunque tamaña afirmación no es cierta contiene algo de verdad: los indies lucen increíbles. Cuphead, como es lógico, no iba a ser la excepción. Que no sea exclusivo de la consola no elimina un ápice del valor de su adaptación. Más aún, el resultado ha sido sobresaliente. Salvando las distancias a nivel técnico y de potencia respecto a Xbox y PC, StudioMDHR ha hecho suyo el formado y ha creado una adaptación excelente.

Los 720p del modo portátil no han logrado hacer mella en el aspecto gráfico y, a decir verdad, le sientan de maravilla. Si bien es cierto que un monitor de gran envergadura logra que Cuphead luzca impresionante, Switch es capaz de recoger el testigo para ofrecernos una experiencia igual de buena. Perdiendo a nivel de grafismo puro y de calidad en estado puro, gana en factor nostalgia; luce más bonito al verse más pequeño. Empero, si pasamos al 1080p con el modo dock la cosa cambia y el juego logra mantener los estándares de calidad que cabría exigirle. ¿Que cuál es mejor? Ni la una ni la otra. Cada plataforma aprovecha una serie de características logrando que el título siga destacando de una manera u otra.

Ese aire pretérito desdibujado con trazos de actualidad en sintonía al coloreado de deslucida nitidez siguen siendo un punto fuerte de Cuphead. A nivel personal, eso sí, debo confesar que mi elección predilecta, en ese caso, sería Nintendo Switch. Ahora bien, ¿por qué? Muy sencillo: comodidad y versatilidad. Siendo las diferencias gráficas nulas, ha sido el factor portátil lo que me ha terminado decantando. Me ha encantado, sinceramente, poder jugar cuando y donde quisiese.

Un portento a nivel de jugabilidad

Cuphead Switch - Un portento a nivel de jugabilidad

Si algo es sabido es que Cuphead es un juego cuya dificultad recuerda a títulos tan famosos como Dark Souls o el muy reciente Sekiro. Salvando las diferencias a nivel de jugabilidad he de decir que tal afirmación, aunque errónea, se acerca mucho a la realidad. El título de StudioMDHR consigue recrear una sensación de innata dificultad en juego que, en realidad, solo nos exige tres cosas: aprendizaje, timing y paciencia. Cuphead no es un juego difícil per se, sino que exige un nivel de atención total y unas mecánicas bastante pulidas. La práctica, en ese sentido, es nuestro más fiel escudero.

Será a través del prueba y error de donde trazaremos no solo nuestro estilo, sino nuestras estrategias. En ese mismo sentido el juego es complicado, pues no es fácil dominar los escenarios, pero de forma muy consecuente. Las muertes no se sienten crueles; existe cierta justicia poética en donde la caída de nuestro personaje queda intrínsecamente ligada a nuestros errores como jugador. ¿Y sabéis cómo se logra esto? Con un diseño de niveles espectacular y un sistema de juego humilde pero bien planteado y eficaz. Las mecánicas de Cuphead son sencillas, mas su ejecución es sobresaliente.

Los enemigos y sus áreas de ataque, el movimiento, las variantes, etc. no se sienten aleatorios. Todo tiene un porqué y, aunque no lo comprendamos, sabemos ver que existe cierta lógica de patrones. Lo bonito de todo esto es que es muy complicado descubrir todos los patrones y aplicarlos en un único momento, pero a través de la memoria muscular que iremos concibiendo seremos capaces de superar todas y cada una de las pruebas que el juego nos propone. Por ende, Cuphead es un juego complicado en el sentido de que nos exigirá mucha dedicación, mas es igual de agradecido cuando le dedicamos el tiempo necesario.

Switch recrea el buen hacer de Cuphead a nivel de jugabilidad

Una de las mejores noticias para los jugadores de Switch fue la gran compatibilidad del título con la plataforma. Asimismo, se ha adaptado muy bien la mecánica de juego y la distribución de los escenarios a la plataforma de Nintendo. Existe, eso sí, un pero: las limitaciones del modo cooperativo local jugando con un solo juego de manos. Aunque se puede jugar, se sufre. Cuphead requiere de un control preciso y un buen margen de maniobra. Si no te sientes cómodo usando un solo juego de manos, es decir, tú uno y tu amigo otro, Cuphead se resiente más que el resto. La cosa se soluciona con un segundo juego de mandos, pero es algo que está ahí y se debe destacar.

Si abandonamos el cooperativo local o jugamos, en su defecto, con dos juegos de mandos la cosa cambia. Es en ese momento cuando el título responde con toda su fuerza y nos ofrece un gameplay igual de bueno que en PC o Xbox. Eso sí, en la versión portátil a modo cooperativo es un poco más complicado coordinarse si no logras hacerte con un buen espacio de juego. No hay que considerar, por ello, que la jugabilidad se resiente.

Por ende, y dejando a un lado lo dicho anteriormente el gameplay es cómodo y fluido; la experiencia de juego es satisfactoria. En 1080p se recrea con gran acierto lo ofrecido por PC o Xbox. Al mismo tiempo, en modo portátil se adquiere una serie de propiedades tales como la comodidad sin perder en términos de jugabilidad. En conclusión, y teniendo en cuenta las dificultades de jugar con un solo mando de un juego completo, la adaptación es muy notable.

Rendimiento y conclusiones: Cuphead Switch

Rendimiento y conclusiones: Cuphead Nintendo Switch

Seré breve: cumple. Cuphead no se ha resentido a nivel de rendimiento a su llegada a Nintendo Switch. La tasa de frames es adecuada y no he notado deficiencia ninguna en ese sentido. No sabría decir si alcanza los 60 fps, pero no me ha hecho falta saberlo para saber que el juego funciona bien y cumple. De hecho, ha sido muy agradecido en lo que a rendimiento se refiere. No hay fluctuaciones extrañas, tirones ni cosas raras. El título responde a la perfección dentro del imperfecto mundo de los videojuegos. No existe juego que no falle en algún momento, tenga algún pequeño bug o sufra de una errata puntual. Por ende, podemos afirmar que Cuphead sobresale a nivel de rendimiento dentro de los estándares preestablecidos en el mundo de los videojuegos.

Seré también breve con las conclusiones. Cuphead ha cumplido con todas y cada una de mis expectativas en esta su llegada a Switch. A nivel audiovisual el juego sigue siendo una verdadera maravilla, el rendimiento es óptimo y la jugabilidad no se resiente. ¿Su punto flaco? Jugar con un solo juego de mandos en cooperativo presenta dificultades. La experiencia ha sido, a nivel general, sobresaliente y muy satisfactoria. Es más, no puedo hacer otra cosa más que recomendar el juego a todo amante del género; si no lo habéis probado estáis ante una oportunidad tremenda, pues el juego no solo es adictivo, sino que está muy bien hecho.

P. D.: Como añadido, la versión de Switch incluirá funcionalidades de Xbox Live. Entre ellas, estará la posibilidad de obtener logros en el juego.

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