Sitges 2019: ‘El asesino de los caprichos’, review sin spoilers

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Maribel Verdú recibió un premio máquina del tiempo por su carrera cinematográfica en el presente Festival de Sitges. El asesino de los caprichos, cinta protagonizada por Verdú y Aura Garrido, se presentó también en tierras catalanas. FreakEliteX estuvo allí y a continuación os contamos qué nos pareció el film.

Un thriller funcional venido a más

El arte suele ser sinónimo de belleza y elegancia. La pintura, la escultura o la poesía son formas de transmitir la obra de tantas y tantas mentes brillantes. No obstante, ¿y si ese mismo arte sirviera para ejecutar las más feroces atrocidades? Como queriendo reivindicar nuevas autorías, justificando la maldad por mero capricho.

Entre tanto terror psicológico y propuestas no faltas en visceralidad, Sitges tiene hueco para el thriller nacional (que también será representado por Legado en los huesos, segunda entrega de la trilogía del Baztán que contará con premiere mundial en el Festival). El asesino de los caprichos revela pronto su esencia policíaca, presentando dos personajes protagonistas que cumplen con todos los clichés del género -sobretodo una Maribel Verdú bebedora, fumadora y con muy mala baba-.

Y aún con eso, es una película altamente disfrutable. Es cierto que no muestra brillantez en ninguna de sus partes, pero sí la fuerza suficiente como para convertirse en una intriga que va de menos a más. Puede que sus aspiraciones fueran muy ambiciosas, pero el resultado no es para nada desdeñable.

El asesino de los caprichos

El asesino de los caprichos, entretenimiento sin fisuras

Es en esencia esa ambición por crear un producto con empaque lo que hace que El asesino de los caprichos (Gerardo Herrero, 2019) no pierda el interés en ningún momento -aunque cierto croma sí te saca un poco de la película-. El planteamiento de los asesinatos luce bastante y el tema de los caprichos de Goya le confiere un aire místico tanto a la investigación como al asesino en serie.

Y hablando de Goya, puede que sus protagonistas no se lleven ninguno, pero sus actuaciones no están nada mal. Maribel Verdú y Aura Garrido forman una buena dupla, recreando una vez más esa dualidad «poli bueno – poli malo» que tanto gusta en el cine. Cada una desarrollando un rol bien diferenciado, se entienden a la perfección para lucir en las, no pocas ocasiones, que comparten escena. También contamos con algunos nombres como el de Roberto Álamo o Daniel Grao.

Así mismo, el entretenimiento está asegurado dentro de un film accesible para todos los públicos. Hay ciertos momentos de tensión que, aunque impostados y predecibles, ayudan a que el ritmo fluya de manera vertiginosa.

Veredicto

Es evidente que El asesino de los caprichos no va a ser el thriller policíaco del año, pero eso no quiere decir que no sea una propuesta disfrutable. No obstante, si le perdonáis algunos de sus defectos -sobretodo ese croma, ¡por el amor de una madre!-, os toparéis con una cinta entretenida con algunos puntos, como la puesta en escena de los asesinatos, bastante resultones.

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