Distrito Manga sigue ampliando poco a poco su catálogo Boys Love, y su último fichaje a ese respecto ha sido Blood Bank, un manhwa coreano de contenido explícito y alto contenido erótico que mezcla el mundo del BDSM con el de la fantasía, los vampiros y los roles de poder.
A todo color, es —posiblemente— uno de sus lanzamientos más ambiciosos dentro del espectro de los BL, ya que han apostado por una edición de 15 × 21 cm con un primer volumen de 260 páginas que deja muy claras las intenciones de la editorial desde el primer momento: no es una licencia cualquiera.
Como bien sabréis muchos de los que ya me habéis leído, el BL no es uno de mis géneros predilectos, pero ya tengo cierta experiencia con él y he podido leer unos cuantos tebeos que sí han logrado sorprenderme. Hasta la fecha, diría que Cómo conocí a mi marido es uno de mis preferidos, aunque este Blood Bank podría estar entre las más destacadas.
La colección, compuesta por tres tomos, nos trae una historia de roles invertidos dentro de una sociedad altamente segmentada y jerarquizada, en la que los vampiros ejercen un rol dominante dentro de su coexistencia diaria con distintos seres humanos. No obstante, Shell, uno de nuestros protagonistas, tiene un fetiche para nada habitual: ser dominado por un humano.
Reseña del manga Blood Bank n.º 1 | Portada, sinopsis y edición

En un mundo en el que coexisten vampiros y humanos, cada raza debe tener su rol bien marcado: quienes se aparten del camino establecido son denominados «anómalos» y, como portadores de este vergonzoso título, son rechazados por los suyos. Para un vampiro, la peor perversión de todas es el deseo de ser dominado por un humano…
One trabaja en un banco algo peculiar: en vez de dinero, lo que allí guardan es sangre. Toda su vida se pone patas arriba al conocer a Shell, un vampiro de la nobleza. Este no tarda en darse cuenta de que a One no le afectan sus feromonas, lo que lo convierte en el único hombre que no le teme, y se aprovecha de ello para hacerle una propuesta… singular.
| Colección | Blood Bank vol. 1 de 3 (serie terminada) |
| Autoría | Silb |
| Género | Boys Love, comedia, drama, romance, sobrenatural |
| Formato | Tapa blanda con solapas |
| Tamaño y páginas | 15x 21 cm con 360 páginas en b/n |
| Precio | 21,95 € |
| Traducción | Yasmine Bonjoch Luna (Daruma) |
| Fecha de lanzamiento | 9 del 7 del 26 |
La historia nos habla principalmente de One, un humano con una particular virtud: no le afectan las feromonas de Shell, un vampiro noble que acude al banco de sangre en el que trabaja el primero. Así es. El mundo, que tiempo atrás sucumbió a una catástrofe y ha resurgido de sus cenizas con un nuevo orden mundial, tiene lo que se llaman bancos de sangre.
Un BL explícito con un cambio de roles

Los humanos son una raza «inferior» en capacidades físicas y mentales a los vampiros. Viven supeditados parcialmente a estos, hasta el punto de tener que pagar un impuesto de sangre mensual que habitualmente se gestiona a través de estos bancos de sangre. Es por eso que los vampiros valoran mucho su posición.
Shell, no obstante, es raro, ya que no solo es un vampiro con unas feromonas tan potentes que hasta causan terror a los humanos que lo rodean, sino que desea ser dominado por uno de ellos en lo que sería un intercambio de roles y jerarquías que va más allá de lo narrativo.
Si bien es cierto que responde a cierto tipo de fetiche sexual, también he creído ver cierto deje de crítica social en un manhwa que destaca por su bien llevada narrativa y su dibujo, siempre muy potente y muy expresivo. Quizá estoy viendo cinco pies al gato, pero es la sensación que me ha dado tras leer este primer tomo.
El caso es que One es inmune a las feromonas de Shell, lo que lo convierte en un rara avis que, además, establece una suerte de papel de narrador muy peculiar al ser quien cuenta la historia, pero solo durante su horario laboral. Esto le da a la historia un giro muy curioso a la hora de seguir el guion, ya que agrega cierto toque de humor y modifica los tiempos narrativos.
Una historia muy sexual con mucho BDSM

Se siente bastante original por la manera de contar la historia, quizá no tanto en la base general al recuperar los roles típicos de los BL. Roles que, eso sí, se siguen utilizando debido a que funcionan, pues son algo que suele destacar mucho para bien en este tipo de lecturas. Aquí Blood Bank cumple con nota, pese a que pueda decir que mantiene ciertos clichés.
No los tiene en su manera de entrar en la cuestión. Blood Bank es un manga bastante explícito. Tanto que la historia entre One y Shell nos deja con varias secuencias en las que hay castigos, sadismo y más. Es casi una súplica que derrumba por completo la dinámica esperada y libera el lado más perverso de One.
Como os habréis podido imaginar, tiene un componente BDSM muy marcado y muy evidente en el que se va más allá de lo que uno se pueda imaginar de buenas a primeras. Introduce elementos propios de sus prácticas sexuales, como cierto tipo de ataduras, así como determinadas prácticas.
Funciona. Ciertamente, si gustas de este tipo de historias y te genera curiosidad el BDSM, funciona bastante bien. Todo sea dicho, es una lectura un tanto compleja, ya que también aborda conceptos tan complejos de sobrellevar como la humillación y la degradación sexual (siempre con consentimiento), y las fantasías de poder.
Blood Bank, un manwha con dos protagonistas más complejos de lo que parece

Complicado, pero bien escrito, diría que cumple bastante bien con lo prometido gracias —entre otras cosas— a lo bien que está dibujado y a lo bien que está ejecutado el texto. Con un giro de guion muy tempranero y una trama muy directa, Blood Bank no se corta un pelo y va al grano desde el principio.
Lo curioso es que One empieza tirando de teatro. Disimula que es afectado por sus feromonas por miedo. No obstante, acaba disfrutando mucho de la situación y acaba descubriendo una parte de sí mismo que había mantenido oculta hasta ahora. Además, el manhwa maneja bien el peligro y la tensión propia de una relación prohibida.
Todo sea dicho, Blood Bank es mucho más profundo de lo que puede parecer de buenas a primeras, ya que esconde un trasfondo psicológico bastante complejo debido a las particularidades tanto sexuales como sentimentales de sus dos protagonistas. Sin entrar en detalles, Shell es diferente a los demás vampiros por algo más que sus preferencias sadistas.
Eso sí, hay determinados fragmentos del texto que se sienten un poco forzados. Son por el bien de la estructura general, y es cierto que le acaban dando un mayor ritmo a la historia, pero se nota que determinados eventos están guiados por una casuística bastante evidente cuyo objetivo es eliminar barreras rápidamente para poder ir al grano.
Conclusiones

El caso es que le acaba sentando bien, por lo que las primeras impresiones para con este tomo n.º 1 de Blood Bank son buenas debido, entre otras cosas, a que es un manhwa que da lo que promete. Bien dibujado y con dos personajes con una construcción más compleja de lo que parece, es un BL que puede dar mucho de sí.
Hasta donde sé, no es una sorpresa del todo, y es que durante su serialización recibió bastantes buenas críticas, cosa que entiendo debido a que hace bastantes cosas bien. Por lo pronto, diría que Distrito Manga se ha hecho con otra buena licencia que dará muchas alegrías a los fans del BL.


- La premisa se siente refrescante gracias a los juegos de roles y poder.
- La relación entre sus protagonistas es más compleja de lo que parece.
- La narrativa logra mantener el interés gracias a su particular dinamica.
- El dibujo es expresivo y tiene gancho.
- El componente BDSM parece bien integrado dentro de lo difícil que puede ser su inclusión de manera no agresiva.
- Es un BL explícito que va al grano desde el principio, pero sin renunciar a desarrollar correctamente a sus personajes.

- Algunos acontecimientos se sienten demasiado forzados para acelerar la historia y facilitar el desarrollo de la relación.
- Mantiene varios clichés habituales del Boys Love, aunque en líneas generales consigue que funcionen bastante bien.