El arco del traidor queda cerrado. ¿O puede que no? Después de seguir las andaduras de Kuran, parecía que este volumen n.º 6 de El guardaespaldas de Honeko Akabane —del cual os ofrecemos una nueva reseña— pondría fin a la cuestión del traidor para dar paso a un nuevo arco totalmente diferente de lo visto anteriormente.
Y así ha sido, aunque solo de manera parcial, puesto que parece que todavía hay alguien que odia con todo su ser a la muchacha. De lo que no estamos del todo seguros es de si será otro compañero de clase o no tendrá nada que ver, pero ha funcionado. A fin de cuentas, hoy me estoy preguntando junto a vosotros qué diablos está pasando.
En el buen sentido, claro está, pues lo cierto es que tengo bastante curiosidad. En el proceso, por supuesto, Nigatsu-sensei ha abierto una nueva trama con la que continuar su historia. Se veía venir, ya que no podía seguir con el tema del traidor como eje central de la historia.
Habría sido aburrido y, ciertamente, repetitivo. Además, el último tomo ya nos advertía —por su mera evolución— de que algo estaba a punto de cambiar. Lo ha hecho, y diría que para bien, puesto que la historia está en un buen momento. Deja con ganas de más, y eso es lo que más me importa, pero ¿por qué?
Reseña del manga El guardaespaldas de Honeko Akabane n.º 6 | Portada, sinopsis y edición

La noche del último día del primer trimestre, dos organizaciones criminales, los Sabuesos y los Sepultureros, unen fuerzas para intentar matar a Honeko Akabane. Los estudiantes de 3.º-D salen al encuentro de tan temible enemigo, al que ponen en jaque en distintos puntos de la ciudad. Sin embargo, Moral, uno de los Sabuesos, huye llevándose consigo a Kuran Shutô. Ibuki y sus compañeros se lanzan tras él, pero parece que Shutô y Moral ya se conocían… La batalla final plantea un último gran reto: ¡rescatar a su compañera!
| Colección | El guardaespaldas de Honeko Akabane vol. 6 de 12 |
| Autoría | Masamitsu Nigatsu |
| Género | Acción, comedia, romance, slice of life |
| Formato | Tapa blanda con sobrecubierta |
| Tamaño y páginas | 13,2 x 17,9 cm con 192 páginas en b/n |
| Precio | 9,95 € |
| Traducción | Judit Moreno (Daruma) |
| Fecha de lanzamiento | 11 de junio de 2026 |
| Reseñas | Volúmenes anteriores |
Una de las razones por las que sigo pensando de esta manera es que no será una serie larga. Con este sexto volumen ya hemos llegado al ecuador de la serie, por lo que saber que serán 12 tomos me hace pensar que no llegará a ser cansina en ningún momento. Y lo cierto es que me alegro.
El guardaespaldas de Honeko Akabane tiene suficiente gasolina para dejarnos una segunda mitad igual de interesante que la primera, pero alargarlo más tiempo le habría sentado probablemente mal. De hecho, no os miento si os digo que me gustaría mucho que esta serie tuviese un anime en algún momento.
Creo que le sentaría a las mil maravillas, pues el manga destaca en tres ámbitos muy importantes en el mundo de la animación: ritmo, acción y diseño. Habiendo cubierto ya el 50 % de la serie, os puedo decir sin miedo a equivocarme que esta es una serie que destaca por su velocidad.
Una historia que destaca gracias a su ritmo

No se detiene en exceso y siempre está pasando algo. Es más, esta entrega acaba con uno de los momentos más esperados para los amantes del romance: un par de horas de descanso en las que nuestros protagonistas pueden ser estudiantes normales y corrientes. Bueno, en realidad Akabane lo es. El que lleva un tiempo sin ser un chaval normal en realidad es Ibuki.
Y eso a veces choca. De hecho, en este tomo es uno de los que más sensaciones encontradas me deja. Aunque sigo pensando que el diseño de los personajes es bueno, creo que el cierre del arco es algo derrapado debido a que Ibuki es demasiado echado para adelante. Entiendo que es un shonen, pero…
No sé, cuando se encuentra con un hombre que supuestamente estuvo muerto y que en realidad se ha dedicado a estropear la vida de los demás (asesinatos a sangre fría incluidos) desde las sombras, su reacción es tan tibia como poco creíble. Se cabrea, pero luego sale con la típica frase badass que acaba generando una pequeña confusión al más puro estilo comedia romántica.
Para un momento de tanta tensión, la ejecución no me parece la más acertada, por lo que te acaba dejando un poco frío. Pasa algo parecido con otros personajes, cuyos cambios de comportamiento y personalidad son demasiado convenientes para generar un guion más family friendly en el que todo acaba saliendo más o menos bien.
A veces es demasiado conveniente

Entiendo que esta era una de las características del manga, pero en este tomo se fuerza demasiado esa rosca. Por culpa de eso, aunque el cierre del arco no es malo, pierde algo de fuerza. Lo bueno es que el camino hasta él sí que ha sido bastante entretenido, pues los combates y artimañas de la clase siempre te acaban dejando con buen sabor de boca.
Además, como el dibujo es bastante llamativo y se entiende muy fácilmente, seguir la lectura incluso en fases más caóticas como esta no es nada complicado. Es fácil pillarlo todo al vuelo, por lo que se disfruta muy bien incluso cuando la lectura es prácticamente trimestral por la periodicidad de lanzamiento del manga en España.
Esa es una de sus virtudes, junto al ritmo y a cómo gestiona la comedia romántica. Aunque hay terceras en discordia que le dan un poquito de salsa y chisme al tema, desde el minuto 1 queda muy, muy claro que Ibuki está pilladísimo de Akabane. El manga nos lo recuerda constantemente mediante diferentes escenas y momentazos.
Tras el cierre del arco del traidor —con su batalla final por todo lo alto de turno— volvemos a tener una de esas escenas que nos sacan siempre una sonrisa. Y es que, aunque Ibuki pueda quedar algo forzado en ciertos momentos, cuando él y Akabane se juntan son puro amor. Son muy tiernos y da gusto verlos.
Conclusiones

Al final, pues, lo que nos queda es un shonen que sabe mantenerse bien en los momentos de acción y con un buen dibujo que tal vez no siempre gestiona de la mejor manera los cierres épicos, pero que lo compensa muy bien con el humor y el toque único que solo una comedia romántica que hace mucho énfasis en ello puede producir.
Divertido, entretenido y directo, tras seis tomos puedo decir que El guardaespaldas de Honeko Akabane sigue siendo una lectura más que divertida. Me gusta el enfoque por el que opta y su estructura general, siendo esta la razón por la que la sigo leyendo y continúo trayéndoos estas reseñas.
Y si no conocéis el manga, os recomendaría que al menos le echaseis un vistazo y leyeseis nuestras primeras reseñas, pues seguramente os ayuden a haceros una mejor idea de qué os vais a encontrar. Dicho esto, y a modo de despedida, sí, tras seis tomos sigo pensando que es una lectura que merece la pena. Es un buen fichaje para mi biblioteca.


- El ritmo. Es un manga directo y entretenido que asienta muy bien sus bases desde el principio.
- El dibujo es atractivo y sencillo de entender. Es fácil adentrarse en la historia.
- La manera en la que interactúan los distintos personajes y sus diseños.

- Abusa de ciertos clichés.