Volvemos a uno de nuestros mangas favoritos con nuestra reseña del tomo n.º 13 del manga Beck, que viene con mucha salsa.
Malentendidos, líos amorosos, inseguridades… Además de la música, Harold Sakuichi es un autor al que le gusta agregarle drama a sus historias. Al menos así siempre ha sido con Beck, y esto es algo de lo que hablado en numerosas ocasiones, tanto en volúmenes anteriores como en el de la reseña de este tomo n.º 13.
No obstante, quizá estemos ante uno de los mayores puntos de inflexión del manga en lo que respecta a la vida diaria de nuestros personajes. Con el grupo como telonero, mas no como protagonista de los últimos capítulos, hemos visto como la relación entre Kouki y Maho volvía al centro de la ecuación.

Asimismo, Chiba —siendo este ya un recurrente que cansa un poco llegado cierto momento— vuelve a desconfiar de sí mismo. Y si bien es cierto que considero que ver ese otro lado (las inseguridades, los miedos, las dudas, etc.) de un personaje siempre es bueno, no me genera esa misma sensación cuando es una constante.
No digo que esté mal, y está claro que esto forma parte de su personalidad, pero cuando hablamos de una obra de ficción, recaer siempre en este nicho puede volverse un poco ‘pesado’. Todo sea dicho, tampoco ocupa demasiado, así que no resulta demasiado problemático.
Aparte, sirve para asentar un poco mejor las bases del grupo, ya que un error de Chiba por culpa de su manera de actuar provoca que Taira imponga una nueva norma con la que —eso sí— todos están completamente de acuerdos.
Reseña del manga Beck n.º 13 | Portada, sinopsis y edición

Mientras la distancia entre Koyuki y Chiba sigue creciendo, el tour nacional de BECK continúa. A pesar de que se están preparando para el directo del día siguiente, ¡Chiba se apunta a un torneo de batallas de freestyle! Chiba, que lucha por razón de ser, convierte a los espectadores anónimos en sus aliados ¡y se dirige imparable hacia la victoria! Sin embargo, eso le hace llegar tarde al concierto de la banda y Taira se enfrenta a él; las tensiones explotan y por primera vez surge la idea de separarse. ¿Podrá BECK superar esta prueba y encontrar de nuevo su camino?
| Colección | Beck vol. 13 de 17 |
| Autoría | Harold Sakuishi |
| Género | Shônen, comedia, drama, romance, slice of life |
| Formato | Tapa blanda con sobrecubierta |
| Tamaño y páginas | 21 x 15,2 cm con 412 páginas en b/n |
| Precio | 17,95 € |
| Traducción | Marc Bernabé / J. Oriol Guinovart-Pedescoll |
| Fecha de lanzamiento | 19 de junio del 25 |
| Reseñas | Volúmenes anteriores |
Partiendo de esa base, lo que nos encontramos es un decimotercer volumen que tira mucho del drama y nos deja con uno de los momentos más inciertos dentro de la relación de Koyuki y Maho. Siempre bajo la casuística de que todo pasará en el peor momento posible aunque ninguno de los dos haga nada malo, se lía.
Las dudas y los malentendidos vuelven a ser los protagonistas en una pareja juvenil que padece el mismo problema que cientos de miles de parejas en la vida real: la falta de comunicación. Y no porque estén lejos, sino porque asumen cosas antes que hablar entre ellos.
Un tomo con mucho ‘salseo’

Es la base del drama de Beck. Su inexperiencia les juega una muy mala pasada, pero tampoco es la primera vez. Todo sea dicho, esta será la última vez (para bien o para mal) que ocurra, pues es un momento clave para su relación.
Superarla o no determinará cuál es el devenir de su destino como novios, por lo que en uno o dos tomos —como mucho— tendría que darse otro momento clave junto a un punto y seguido… o aparte. Personalmente, ya sé cuál es la resolución, pues leí el manga en inglés hace mucho.
Sin desvelaros qué ocurre, lo que sí os puedo decir es que (ya sea para bien o para mal) la resolución es satisfactoria. Sucede algo parecido con Chiba. Aunque la historia está algo atascada en ciertos temas, es poco más que un ‘bache’ temporal… si es que podemos llamarlo así realmente.


De hecho, diría que hasta tiene sentido que sea de esta manera, puesto que durante los últimos episodios hemos vivido una auténtica montaña rusa de emociones. El grupo ha vivido muchos momentos muy complicados, y todavía unos cuantos más.
Sabiendo esto, es lógico que el autor esté tirando de algunos tropos que ha utilizado antes para establecer una sección de valle que no abra nuevos frentes que deba solventar en el futuro, pero que le sirvan para mantener la trama durante esta fase.
El avispero de la música suena de nuevo
Todo sea dicho, esto no le resta interés a la lectura. En general, Beck sigue siendo el mismo manga de siempre y esta entrega sigue siendo tan entretenida como siempre. De hecho, aunque se repitan ciertos elementos, es igual de cierto que resuelve algunas cuestiones y otros tantos nudos.

Libera alguna de sus subtramas, agilizando el ritmo general de la obra para que podamos prestar atención a lo que realmente nos importa. Los desencuentros entre Koyuki y Maho, o entre Chiba y el grupo, los activan, por lo que comienza a tomar decisiones.
Del mismo modo, tras su última gira, se reabren viejas heridas que todavía no estaban cerradas, como la de León, y nos muestran que el futuro pasa (por las buenas o las malas) a través de él. Todavía no han resuelto sus asuntos, por lo que sus destinos siguen muy ligados.


- Empieza muy, muy bien. La premisa, la narrativa y los diálogos son muy buenos.
- Es diferente, pues el manga musical no es algo especialmente abundante.
- Personajes carismáticos realistas con trasfondos interesantes.
- La trama cada vez engancha más y el dibujo transmite muchísimo.

- Hay temas que no explora con demasiada profundidad.