Reseña de Chicho Terremoto n.º 3

Regresa el baloncesto más inverosímil del mercado y, junto con él, estrenamos nuestra reseña de Chicho Terremoto n.º 3. ¡De tres puntos, colega!

0

¡Ya está aquí nuestra reseña de Chicho Terremoto n.º 3! En efecto, volvemos con uno de los jugadores de baloncesto —es que podemos llamarlo así— más famosos de todos los tiempos. Lo hace junto con una pregunta muy especial: ¿Cómo nos sorprenderá en esta ocasión? Y es que, poco a poco, el ambiente deportivo del manga de Noboru Rokuda adquiere un matiz cada vez más cómico y, en cierto modo, fantasioso.

Porque, por si no lo sabéis, Dash Kappei no tiene límites. Este tercer tomo es el ejemplo perfecto, pues nuestro protagonista tendrá que enfrentarse a alguno de los jugadores más singulares de la región. Véase el caso, por ejemplo, de Shelly, jugador que utiliza el sudor para realizar movimientos y tiros a canasta de lo más inverosímiles.

Portada, sinopsis y edición

Reseña de Chicho Terremoto n.º 3

Continúa el partido contra el Instituto Naismith, el instituto elitista y un poco sobrado que dejamos en el volumen anterior. Kappei y sus compañeros del Seirin parece que tienen encarrilado el partido hasta que sale a la pista un nuevo jugador del Naismith. Nadie espera la aparición de un jugador tan diferente y los miembros del Seirin deberá sudar por todos los poros de sus cuerpos para intentar ganar el partido, y esto no es una metáfora. Pero es que hay más. El hijo del director del Instituto Seirin quiere jugar en el equipo, y choca con Kappei no solo por quién encesta a canasta, sino también por quién conquista a Akane…y además tiene otra obsesión… ¡Las bragas deben de ser siempre negras!

Uno de los personajes más divertidos y recordados vuelve en una nueva edición completa con una traducción fiel al manga original que mantiene el estilo gamberro del anime que lo popularizó en España. Con extras y páginas a color.

Colección10 volúmenes.
GéneroHumor, deportes, aventuras.
FormatoRústica con sobrecubierta
Páginas312 en b/n. con integradas a color.
Tamaño15 x 21 cm.
TraducciónCarlos Mingo e Irene Tellería.

Reseña de Chicho Terremoto n.º 3

Reseña de Chicho Terremoto n.º 3
Reseña de Chicho Terremoto n.º 3

El primer punto que quiero alabar de Chicho Terremoto es su evolución. Si bien es cierto que el humor de Noboru sigue siendo un poco rancio en algunos momentos, durante la lectura del tercer volumen uno es capaz de entender que está progresando. En algunos momentos, todavía aparecen algunas de esas escenas, pero nos sorprende con una normalización social increíble teniendo en cuenta el contexto de la época.

Rokuda, con toda la normalidad del mundo —como debe ser, pues es así— nos presenta a Shelly, un joven jugador de baloncesto (se identifica a sí mismo como «él») homosexual que prefiere utilizar vestidos. Aunque Kappei se sorprende al descubrirl, ni él ni nadie ven mal a Shelly. Es más, cuando se descubre que tiene una relación con el capitán del equipo, nadie dice nada.

Su relación se muestra con una naturalidad absoluta y total. ¿Dónde está el único problema? En que, cuando Shelly tontea con Akane, Kappei no se preocupa, porque son dos mujeres, pero cuando descubre que es un hombre, se enfada algo más. Dejando a un lado este momento, que dura poco más de un par de viñetas, el resto de situaciones hablan muy bien del autor, quien normaliza la homosexualidad sin ningún tipo de problema. ¿Y por qué es algo llamativo? Pues, porque por mucho que nos duela, era muy raro ver algo asó en los años 80.

Dash Kappei progresa adecuadamente

Reseña de Chicho Terremoto n.º 3
Reseña de Chicho Terremoto n.º 3

Y en otro orden de cosas, el tercer tomo de Chicho Terremoto progresa de forma muy adecuada y consigue agregar, poco a poco, los aderezos indispensables de un gran manga. Desde un punto de vista netamente subjetivo, la obra de Rokuda mejora con el paso del tiempo. El dibujo, aunque no da un salto sobrenatural, presenta ligeras mejoras; el dibujo es más compacto, el trazo es más limpio y, en general, la maquetación y ordenación de la historia va subiendo de nivel.

Por suerte, como el cambio es tan progresivo, no notamos un salto especialmente notable entre tomos que produzca sensaciones de disrupción. Es un movimiento paulatino en el que la editorial, por su parte, demuestra una gran capacidad de adaptación pese a su escasa experiencia en el mercado. En su conjunto, con el desarrollo de nuevos rivales y personajes, la adaptabilidad de su protagonista, la inverosimilitud de las técnicas de Kappei y sus nuevos contrincantes, Chicho Terremoto adquiere una mayor amplitud y un mejor desarrollo.

Consecuentemente, podemos hablar de un manga que, pese al paso del tiempo, logra conectar con sus lectores y enganchar a los fans tanto del baloncesto como del humor.

Reseña de Chicho Terremoto n.º 2
  • Es nostalgia pura y dura.
  • Los personajes progresan mejor de lo que recordaba.
  • Las páginas a color y la edición son muy buenas.
  • Destaca como manga de humor; es original cuando se trata de hacer tonterías.
  • La traducción y las notas a pie de página son de calidad.
  • Es historia del manga.
  • El sentimiento spokon no destaca tanto.
  • Se nota (aunque esto gustará a muchos) que es un manga antiguo.
  • Tiene un sentido del humor un tanto verde que puede no gustar a todo el mundo.
¡Haz clic para puntuar esta entrada!
(Votos: 0 Promedio: 0)

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here