Hay algo especialmente divertido en la premisa de Ledgerbound. En un mundo de fantasía donde los héroes se enfrentan a criaturas capaces de destruirlo todo, tú no eres uno de ellos. Eres Rayna Ashvale, una empleada de una compañía de seguros cuya misión consiste en encontrar cualquier excusa para no pagar las indemnizaciones de los aventureros fallecidos.
El problema llega cuando los Regulators, el grupo de héroes más poderoso del reino, mueren durante una misión. Pagar sus seguros supondría la ruina de la compañía, así que Rayna tendrá que investigar qué ocurrió y demostrar que todo fue culpa de los propios héroes. Por el camino, terminará convertida en una heroína bastante peculiar y rodeada de un grupo todavía más peculiar.
La propuesta de OmniMegaSuperCorp tiene personalidad desde el primer minuto. Ledgerbound mezcla fantasía, sátira empresarial, relaciones personales y combates tácticos con un sentido del humor bastante particular. No siempre acierta con sus bromas, pero cuando lo hace resulta difícil no sonreír.
Análisis de Ledgerbound, una oficina convertida en aventura
La estructura de Ledgerbound es sencilla y funciona precisamente porque sabe qué quiere ser. La historia alterna conversaciones y escenas narrativas con combates por turnos, mientras que los descansos entre misiones permiten gestionar al grupo. Estos descansos son importantes porque el tiempo es un recurso limitado.
Podemos hablar con nuestros compañeros para mejorar nuestras relaciones, realizar entrenamientos que desbloquean ventajas o gestionar el equipamiento. Incluso cambiar determinados objetos consume parte de ese tiempo, así que conviene pensar bien en qué queremos invertirlo.
La idea encaja especialmente bien con su ambientación. En lugar de tener una base tradicional donde preparar tranquilamente nuestra siguiente aventura, tenemos una especie de jornada laboral en la que cada minuto debe aprovecharse. Es una mecánica sencilla, pero consigue que la sátira empresarial esté presente también en la jugabilidad.

Las relaciones tienen bastante peso. Podemos estrechar vínculos con nuestros compañeros e incluso iniciar romances, siempre bajo la correspondiente aprobación de Recursos Humanos. El sistema no alcanza la profundidad de los mejores RPG centrados en personajes, pero funciona como complemento y ayuda a que el peculiar grupo tenga más personalidad.
Y precisamente ahí está una de las mayores virtudes del juego. Rayna está acompañada por personajes tan extravagantes como un príncipe felino, un robot mágico o su mejor amigo, que resulta ser un perchero. El conjunto podría haber sido una sucesión de chistes, pero Ledgerbound dedica suficiente tiempo a desarrollar sus personalidades como para que terminen resultando entrañables.
Un combate sencillo, pero muy satisfactorio
En lo jugable, Ledgerbound apuesta por un sistema táctico por turnos que recuerda claramente a Fire Emblem. Los combates se desarrollan sobre pequeñas cuadrículas y podemos mover a nuestros personajes y utilizar sus habilidades en el orden que consideremos oportuno.

La principal particularidad está en el sistema elemental. Fuego, agua y tierra forman un triángulo de ventajas y desventajas que resulta muy sencillo de entender. No estamos ante un sistema especialmente complejo, pero obliga a prestar atención a los enemigos y a pensar qué personaje conviene utilizar en cada situación.
También hay ataques cuerpo a cuerpo y a distancia, además de habilidades que interactúan con las características defensivas de los enemigos. El posicionamiento importa, aunque los escenarios no llegan a ofrecer una profundidad comparable a la de los grandes referentes del género.
Donde el juego consigue aportar algo más de interés es en sus objetivos secundarios. Cada combate cuenta con tres condiciones opcionales que podemos cumplir para conseguir recompensas adicionales. Esto puede obligarnos a cambiar nuestra forma de jugar y evita que las batallas se reduzcan a eliminar a todos los enemigos.

Además, si dejamos algún objetivo atrás, podemos volver a jugar combates anteriores mediante una especie de tablero de juego que utiliza Rayna en la oficina. Es una solución muy cómoda para quienes quieran completar todo sin tener que reiniciar la partida. La duración también juega a su favor. Sus aproximadamente veinte horas son suficientes para desarrollar sus ideas sin que la fórmula llegue a hacerse demasiado pesada.
Mucha personalidad y algunas carencias
Si hay un apartado en el que Ledgerbound destaca por encima de prácticamente todo lo demás, es en su presentación sonora. El doblaje es excelente y cuenta con intérpretes como Matthew Mercer, Ben Starr, Stephanie Kerbis o Cherami Leigh. Sus interpretaciones hacen que personajes que sobre el papel podrían parecer simples caricaturas tengan mucha más vida.

La escritura también sabe aprovechar esas interpretaciones. El humor es muy adulto, con abundantes tacos, insinuaciones sexuales y situaciones bastante subidas de tono. No será del gusto de todo el mundo, pero forma parte inseparable de la identidad del juego.
Visualmente, en cambio, es bastante menos llamativo. Los diseños de los personajes tienen personalidad y funcionan muy bien junto a sus voces, pero los escenarios son mucho más genéricos. Lo mismo ocurre con los combates, que cumplen su cometido sin resultar especialmente espectaculares.
También hay que mencionar ciertos problemas técnicos. Algunas versiones de análisis han presentado textos provisionales, voces ausentes, errores de audio y bloqueos. El estudio ha ido corrigiendo buena parte de estos problemas mediante actualizaciones, pero el sistema de guardado automático puede agravar las consecuencias cuando algo sale mal. Es un aspecto que convendría vigilar especialmente en las primeras versiones.
Conclusiones


Aun con todo, Ledgerbound me parece una propuesta bastante más interesante de lo que podría sugerir su peculiar premisa. No inventa nada revolucionario dentro de los RPG tácticos, pero tampoco necesita hacerlo. Su fortaleza está en combinar un combate sencillo y satisfactorio con unos personajes carismáticos, una ambientación muy particular y una escritura que sabe mantener el ritmo.
Puede que su humor sea demasiado específico para algunos jugadores y que sus sistemas no tengan la profundidad de otros exponentes del género. Sin embargo, cuando todas sus piezas encajan, resulta muy fácil dejarse llevar por este absurdo mundo de seguros, héroes, burocracia y demás..
Ledgerbound no pretende convertirse en el próximo gran referente de los RPG tácticos. Quiere (o eso intuimos) ser un juego pequeño, extraño y descaradamente divertido. Y, en buena medida, consigue exactamente eso.


- Un RPG táctico muy accesible que consigue mantener interesantes los combates gracias a sus diferentes objetivos secundarios.
- La gestión del tiempo aporta personalidad a la aventura y obliga a pensar bien cómo aprovechamos cada jornada.
- Sus personajes son una auténtica maravilla, con personalidades muy marcadas y relaciones que merece la pena desarrollar.
- El sentido del humor funciona especialmente bien cuando mezcla la fantasía tradicional con situaciones propias de una oficina.
- El excelente doblaje consigue elevar todavía más a un reparto de personajes que ya resulta bastante carismático.
- Su duración me parece muy acertada, ya que permite disfrutar de sus ideas sin llegar a hacerlas repetitivas.

- El apartado visual cumple su función, pero los escenarios resultan demasiado genéricos para una aventura con tanta personalidad.
- El combate funciona muy bien, aunque puede quedarse algo corto para quienes busquen una experiencia táctica especialmente profunda.
- Algunos problemas técnicos y errores de audio pueden empañar la experiencia durante determinados momentos de la aventura.