La saga de Geralt of Rivia tiene algo diferente. Único. Especial. Los libros componen una de las sagas de literatura fantástica más destacadas de la historia, los videojuegos —especialmente el tercero— marcaron una época y la serie… Bueno, la serie existe. El caso es que, de una manera u otra, siempre ha estado junto a nosotros. Especialmente a través de nuestro pasatiempo: los videojuegos.
Allá en 2015, CD Projekt RED decidió sorprender al mundo con uno de los mejores ARPG de todos los tiempos. Ganador del GOTY, The Witcher 3: Wild Hunt se convirtió en el juego del pueblo gracias al cariño y la dedicación de su estudio. Con el tiempo completó la ecuación con dos DLC del más alto nivel que nos hicieron seguir soñando.




En el proceso disfrutamos de los cómics, soñamos con The Witcher 3 y saltamos de alegría con la noticia de que habría un nuevo libro. Luego, el estudio polaco decidió extender esa alegría con el anuncio de una versión remasterizada. En efecto, estoy hablando de The Witcher 3: Wild Hunt – Remastered.
Disponible a partir del 29 de septiembre de manera completamente gratuita si ya tenías el juego, ya os adelanto que es incluso mejor de lo que muchos de nosotros esperábamos. Siendo parco, mejora en prácticamente todo a la versión original. Es una revisión tan profunda que hasta se siente como un juego diferente.
Por supuesto, es el mismo de toda la vida, y la esencia sigue siendo la misma, pero mejora tanto en tantos apartados que resulta prácticamente obligatorio volver a darle una vuelta si te gustó el juego original. Hoy por hoy es la mejor manera de disfrutar de The Witcher. Es más, hace que el GOTY que ganó se sienta incluso mejor.
Análisis de The Witcher 3: Wild Hunt – Remastered

Tanto es así que hacer un resumen a modo de listado de todas las mejoras y novedades que trae os llevaría un buen rato de lectura. Es por eso que lo voy a simplificar. Por ejemplo, en lugar de citar todos los cambios gráficos que hacen, destacaré su nuevo sistema de iluminación.
Además de mejorar las texturas y la distancia de dibujado, The Witcher 3: Wild Hunt – Remastered trae consigo un nuevo sistema de iluminación con sombras más definidas. Junto a otras muchísimas texturas también mejoradas (enemigos, personajes, escenarios, etc.), animaciones y otros elementos visuales, se ve mejor que nunca. Parece un juego de la presente generación.
Es increíble el salto que ha dado. Y eso que en realidad yo lo he jugado sin todas las mejoras adicionales que incluyen las gráficas de nueva generación, como el path tracing y el DLSS 4.5. Con estas, el nivel es incluso superior sin sacrificar rendimiento, porque el juego sigue yendo como un auténtico tiro.

En resumidas cuentas, The Witcher 3: Wild Hunt – Remastered mejora a nivel técnico de una forma simplemente increíble. Tanto que hasta cuesta creerse que sea gratis si ya tienes el juego. Sin más, lo que acaba de hacer CD Projekt RED es una demostración de amor pura a sus fans. Pocas cosas he visto parecidas.
La versión definitiva
Luego está la jugabilidad. Si se ve bien, se siente mejor. El combate es más fluido que antes. Ya no se siente tan tosco, aunque hay apartados en los que se le siguen viendo ligeramente las texturas. Pese a ello, el resultado final es notable. Los nuevos remates y animaciones, las mejoras en la cámara, los cambios en el sistema de progresión y habilidades…
The Witcher 3: Wild Hunt – Remastered vuelve a mejorar todo lo que le hacía de menos en su origen, refinando su fórmula hasta unos límites insospechados. Y eso que todavía no he tenido en cuenta que la monta es mucho más orgánica que antes, con un Sardinilla más inteligente que antes.

Vaya, que controlar tanto a Geralt como Sardinilla se siente mejor. Es más dinámico, más fluido y más orgánico. El juego se mueve y ejecuta de manera más natural, dando lugar a un juego que, si ya era excelente, ahora lo es todavía más. A esto le sumamos el hecho de que hay nuevas opciones de accesibilidad y otros ajustes, como el color, las expresiones o las poses del modo foto.
En su conjunto, pues, esta remasterización convierte a The Witcher 3 en una opera prima a la que cuesta encontrarle puntos flacos si tenemos en cuenta, primero, que es gratis, y segundo, que es una remasterización que pretende mejorar algo, no rehacerlo de cero. Es simplemente impresionante.
Una edición inmejorable
Aparte de todo esto, The Witcher 3: Wild Hunt – Remastered, que saldrá el 29 de septiembre, ahora aúna todas las expansiones en un solo lugar, por lo que los poseedores del juego original también las recibirán si ya no las tenían. No se pierden partidas, porque el guardado es compatible, tanto en una sola como en varias plataformas; es multi.

En resumidas cuentas, que lo que ha hecho el estudio con su videojuego es digno de alabanza en todos los sentidos. No podemos ponerle pega alguna a una remasterización que hace más grande y mejor lo que ya era bueno o lo que, en efecto, era mejorable. Resaltamos el combate y el control de Sardinilla, dos áreas que mecánicamente sí que podían dar un paso adelante, y el apartado gráfico.
Sin más, el juego se ve a las mil maravillas. Los colores y los escenarios resaltan mucho más, los personajes tienen más vida… No quiero ser todavía más redundante, así que cerraré este análisis con una conclusión que ya os he dado: The Witcher 3: Wild Hunt – Remastered es un auténtico indispensable. Una obra maestra dentro de las remasterizaciones. Impresionante.


- La mejora gráfica consigue que The Witcher 3 vuelva a lucir espectacular.
- El nuevo sistema de iluminación transforma por completo la presentación de sus escenarios.
- El combate gana precisión, fluidez y dinamismo sin perder su esencia.
- Sardinilla responde mucho mejor y sus desplazamientos resultan más naturales.
- Mantiene las partidas originales y permite continuar la aventura sin perder el progreso.
- La cantidad de mejoras y opciones añadidas resulta sorprendente para una actualización gratuita.
- Consigue modernizar The Witcher 3 sin convertirlo en un juego diferente.

- Algunas asperezas del combate original siguen presentes pese a las mejoras.