Análisis de ‘Deponia’: point and click made in Nintendo Switch

El preciosismo hecho paradoja: ¿Un vertedero puede ser considerado hermoso?

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¡Hola, muy buenas amantes de los videojuegos! Allá por enero de 2012 asomaba en nuestros ordenador una aventura gráfica de esas que tenían la capacidad de enamorar a todo aquel que tuviese el descaro de vivir su historia. Fueron muchos los que se confesaron amantes de la —con el paso de los años— saga de Daedalic Entertainment. No era para menos, pues hablamos de una aventura gráfica cargada de sentido del humor y un protagonista con el carisma que solo poseen los inútiles. Una de las primeras incógnitas que todo jugador otrora amante de la saga se formuló al saber de su lanzamiento fue la siguiente: ¿Ha sobrevivido al paso de los años? Rotundamente sí. Deponia es uno de esos juegos con la capacidad de no perder ni un ápice de su esencia original aun con el inexorable paso de las manecillas del reloj.

Bajo el marco de una aventura gráfica al más puro estilo point and click se nos traslada a un universo ficticio. Encarnaremos el papel de Rufus, un habitante de la ciudad de Deponia. La urbe es, en resumidas cuentas, un vertedero carcomido por la basura. Nuestro principal objetivo es escapar de nuestro triste destino, pero no será nada fácil. El título, en realidad, no es innovador. Hablamos de una experiencia de juego un tanto conservadora y con un sentido del humor muy peculiar.

Las aventuras gráficas encuentran su sitio en Nintendo Switch

Análisis Deponia Nintendo Switch

Resulta imposible no cogerle cariño no solo a Rufus, sino a la ciudad de Deponia. Ungidos en la desgracia, los habitantes de la metrópoli viven sumidos en un mar de residuos y desechos. La vida no ha sido amable con este nuestro protagonista, mas el no tan joven explorador no se rinde. Su optimismo —cuasi contagioso— así como su peculiar sentido de la vida nos trasportarán a un mundo de brillantes colores manchados por la misma mierda que nos rodea. Siento la expresión, pero es así: vivimos rodeados de la mierda de los demás. Deponía es un vertedero, y, pese a todo, el diseño es precioso. El arte es su mejor baza, pues luce increíble en todo momento.

Para ello Deponia emplea una amplía y muy viva paleta de colores. De esta manera se logra generar un contraste muy hermoso entre la belleza del coloreado con la basura del entorno. La dicotomía entre escenarios y estilo —con un innegable aire a cómic europeo— ofrecen al jugador una experiencia audiovisual extraordinaria. Al mismo tiempo, me ha enamorado no solo su elevado nivel de detalle, sino su empatía con el público. Deponia, entre otras cosas, destaca por ofrecer un amplío abanico de traducciones. Y no hablo de un simple de subtítulos de calidad en español. No. Hablo de un trabajo de doblaje al castellano sublime.

Otra de las decisiones más importantes a nivel de diseño es la dualidad Deponia/Elíseo. El objetivo de nuestro protagonista es abandonar Deponia y vivir en el reino de los cielos. Sí, hablo en sentido literal: el Elíseo es una ciudad que se encuentra en el mismo firmamento. Es en esa división de concepto —basurero vs. paraíso— donde el diseño logra poner de relieve algunas de las ideas más interesantes del estudio.

¿Un vertedero puede ser llamado hermoso?

En estas mis presentes líneas quiero reflejar la contradictoria gama de sensaciones que afloraron durante mi experiencia con Deponia en Nintendo Switch. Jamás pensé que diría algo así, pero es en ese montón de escombros y basura donde subyace una preciosa estética. Por otro lado, es en el supuesto paraíso donde la belleza del ser humano fenece y muestra algunas de sus peores facetas. No hablamos de un conflicto del bien y el mal, pero sí de un interesante contraste entre el mundo interior y apariencia exterior del ser humano. Deponia, aun con todo, es una ciudad peculiar y repleta de personalidades curiosas. No podemos hablar de un fehaciente deseo de hacer el bien, pero gran parte de su elenco se compone de buenas personas o, en su defecto, de gente normal.

El Elíseo no se aleja tanto de Deponia como cabría esperar; esa hipotética perfección es solo un reflejo de una sociedad más rentable a nivel económico. Es en esta donde la sociedad se ha manifestado, al menos en primera instancia, de forma más cívica y social. Se ha jugado con el contraste de ambos mundos, pero sin profundizar en exceso; no se ha querido trazar una verdadera introspección en la que el ser humano oculta su realidad en base a la apariencia, pero sí que es cierto que existe cierta transposición en lo que a personalidades se refiere. Tal vez profundizar en tales aspectos no es lo ideal, aunque ha sido un detalle que me ha parecido, cuando menos, curioso.

Deponia nos permite viajar y explorar a golpe de point and click

Análisis Deponia Nintendo Switch (2)

Si uno piensa en aventuras gráficas, inevitablemente, tiende a encontrar en su biblioteca de referencias títulos tales como Monkey IslandHollywood Monster si se busca un aire más patrio. Es lógico, pues la primera representa el cenit de las aventuras gráficas. No podemos decir que Deponia alcance su nivel, pero aquello que pretende lo hace bien. La jugabilidad no se ejecuta bajo un marco de atrevida revolución, pero cumple de sobra con las expectativas; es un un fiel reflejo de lo que son las aventuras gráficas en su más estricto sentido. Los puzles son uno de sus puntos fuertes, aunque es cierto que a lo largo del tiempo estos decaen con el transcurso de los capítulos.

¿Qué es lo que quiero decir? Pues que dentro del primer juego de Deponia coexisten vaivenes de calidad argumental. El título, en términos generales, está bastante bien. No obstante, existen ciertos puntos que hacen que la experiencia sufra y se vuelva tediosa por momentos. Switch es más agradecida en ese sentido, pues nos permite jugar de manera más relajada. Siendo claros, los mejores momentos se ubican en los primeros y en los últimos capítulos. Es cuando la propuesta funciona de manera más eficiente y divertida; los momentos más hilarantes son los que hacen que la experiencia de juego merezca tanto la pena.

Pero ese exacerbado sentido del humor es un tanto desmedido en ciertas ocasiones. Las gracias fluyen de forma poco natural y los chistes fáciles y los clichés terminan oscureciendo un guion que, de no ser por ciertas fallas, sería genial. Este sentido del humor absurdo es un mejor baza, pero también su peor enemigo. La distribución de los gags se siente errática por momentos.

Más Deponia y más aventuras gráficas

Mi mayor queja respecto a Deponia es su duración: quiero más. Sus menos de 20 horas de duración me han sabido a poco, y eso siempre es positivo. Por suerte, como muchos ya sabréis, hoy estamos hablando solo del primer juego de la saga; espero, de verdad, que el resto también salgan en Switch. En líneas generales puedo concluir que me lo he pasado bien jugando y que he disfrutado de su gameplay, pero no deja de ser igual de cierto que el guion no es demasiado estable y sufre por momentos. Al tiempo, no hay una gran libertad de movimiento; el sentido de ser guiado por una mano invisible ha estado ahí a lo largo de todo el juego.

Un sistema de juego pulido pero sin grandes alardes técnicos y/o innovaciones

Análisis Deponia Switch

Una de mis principales dudas respecto al lanzamiento de Deponia era, por razones obvias, su funcionamiento en Switch. En términos de rendimiento el juego responde perfectamente. A fin de cuentas, por muy juego de PC que sea, hablamos de una aventura gráfica. Más si cabe, de una aventura gráfica lanzada en 2012. Lo que sí me daba miedo era de si se transcribiría de forma adecuada el momento y la jugabilidad a Switch.

Uno de los puntos fuertes de la adaptación de Deponia a la consola de la gran N es la falta de rivales. Seguro que existen otras aventuras gráficas ya sea en formato físico o en la e-shop, pero yo no he sido capaz de encontrarlas. Esto me ha permitido disfrutar con todavía más fuerza de la propuesta de Daedalic. El juego es antiguo, pero se siente mucho más innovador que su antepasado de PC pese a ser, a fin de cuentas, el mismo juego. A ello ha contribuido que la adaptación responda muy bien a las vicisitudes de la plataforma en la que ha sido adaptada.

Conclusiones

El lanzamiento de Deponia en Nintendo Switch es una muy grata noticia para los amantes de las aventuras gráficas. A nivel de rendimiento y jugabilidad la adaptación cumple de manera excepcional; existen ciertos detalles que se podrían mejorar, pero nada que afecte notablemente a la experiencia de juego. Los apartados más destacados del título son su precioso diseño y su extraordinario doblaje. La banda sonora acompaña muy bien en todo momento y los efectos de sonido son maravillosos. Divertida e ingeniosa a la par, flaquea a nivel de guion y argumento.

La gracia y natural simpatía de sus protagonistas no es acompañada por una trama que nos seduzca hasta lo más profundo de nuestro ser, pero cumple. Debo decir que es una pena que sea este el aspecto en el que más falle, pues de otra forma podríamos hablar de una verdadera joya de la corona dentro del género. ¿No sabéis si jugar a Deponia? Si eres un amante de las aventuras gráficas, no lo dudes. Si por otra parte no es lo tuyo, Deponia no te va a sorprender para bien. Aun con todo, si nunca has tenido el placer de catar el género, dale una oportunidad. Con toda sinceridad, creo que es una muy buena toma de contacto y un juego de notable.

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