Es curioso, ya que el estudio lo presenta en su propia página de Steam como un juego al que recomiendan jugar, como mucho, una o dos horas al día. Avisan, de hecho, de que funciona en tiempo real, y esta es la razón por la que está optimizado para echarle solo un ratito cada jornada. De buenas a primeras, es una premisa llamativa. Lo cierto es que diría que nunca he hecho un análisis con una idea parecida a la de Cozy Grove. Sin más, me parece bastante original.
No obstante, también es cierto que hace de él un juego de extremos: o lo amas, o lo odias. He visto a muchos usuarios a los que les encanta que puedan resolver todas sus misiones diarias incluso en media hora y que apueste por un estilo de «juego secundario» para complementar otras experiencias o desconectar un ratito al día. Por el lado contrario, he visto a otros muchos que lo critican precisamente por eso, puesto que se hace hasta repetitivo.
Recuerda al típico juego de smartphone en el que tienes que entrar todos los días para cumplir con las tareas que te piden, pero con la salvedad de que no siempre eres capaz de conseguir los recursos que te piden. Puede ser frustrante, pero también muy bonito, ya que dispone de un apartado artístico simplemente encantador.
Análisis de Cozy Grove


Cozy Grove es raro, la verdad. En él controlaremos a una niña scout a la que tenemos que crear nosotros mismos a través de un creador de personajes no tan extenso como cabría esperar. Una vez tengas a tu personaje, te dedicarás a ir cumpliendo las misiones que sus distintos personajes te irán proponiendo para obtener diferentes objetos.
El objetivo es cumplir estas tareas para desbloquear diferentes elementos con los que decorar y darle vida a tu isla. Sobre el papel, lo cierto es que es entretenido, pero su ritmo es errático… según la perspectiva. Como ya he dicho, es un juego de amor u odio. Habrá quienes piensen que es muy lento, mientras que otros dirán justo lo contrario.
¿Quién tiene la razón? Todos y ninguno. Es uno de esos ámbitos en los que no se puede ser objetivo: no hay buena o mala respuesta. Hay perspectiva. La mía no es muy partidaria de este sistema de progresión, pero sé de otros jugadores que lo adoran precisamente por esto.

El caso es que, si le dedicas tiempo, Cozy Grove sí que se siente reconfortante a nivel estético, ya que su dirección artística es simplemente preciosa. A medida que exploras su mundo, te das cuenta de lo bonito que es y, conforme sumas nuevos elementos, gana incluso más.
Es uno de esos juegos que buscan darte una experiencia chill y relajante a través de un pequeño paraíso en 2D que recuerda muchísimo a Animal Crossing al pedirte que «construyas» tu propia comunidad ayudando a los fantasmas (sí, fantasmas) que te piden ayuda a cambio de objetivos decorativos.
Recuerda a Animal Crossing, pero…
Mientras hacemos todo esto, podemos ir farmeando y crafteando ciertos recursos (minerales, setas, madera, peces, etc.) para construir otros objetos propios con los que darle incluso más vida al juego. Lo curioso es que empieza como un título muy apagado, en donde la ausencia de color es total, y acaba como un precioso festival de tonalidades en donde todo es llamativo.


El caso es que, por los 3,69 euros que cuesta ahora que está en oferta hasta el 22 de julio, es muy difícil decir que no merezca la pena. Por menos de 4 pavos es una experiencia que sí os recomendaría en casi cualquier caso, ya que no es una inversión muy grande y sí que se merece una oportunidad.
De normal cuesta 14,79 euros, donde ya sí es más difícil recomendarlo de manera encarecida sin echarle antes un buen vistazo debido a lo particular que es su premisa. Pero es complejo. Como aplica restricciones de tiempo y tienes tareas muy limitadas, la sensación de poder ir a tu ritmo se pierde.
Personalmente, es uno de los aspectos que más valoro en los juegos cozy, siendo esta la razón por la que me acaba chocando. Además, creo que necesita más contenido para ser una experiencia verdaderamente potente con el paso del tiempo. Lo cierto es que tengo sensaciones encontradas.
Conclusiones



Por un lado, aunque se pueda entender como una versión más humilde de Animal Crossing en el sentido de que ayudar a los fantasmas es equivalente a ganar vecinos y objetos decorativos, sí que pienso que tiene una entidad y una personalidad propias. Sobre todo en lo artístico, donde (como ya he dicho) resalta muchísimo.
Aunque se puede hacer repetitivo, sí que me he entretenido cumpliendo la mayoría de misiones que han ido apareciendo durante estos días que lo he estado probando. No se me ha hecho pesado en ningún momento y pienso que tiene un buen punto. Con un ambiente algo más bucólico, es muy acogedor.
Que te limite es molesto, pero también es lo que lo hace diferente. No sé. Es un juego que deja sensaciones un tanto contradictorias. Ahora mismo, por el precio que tiene, me parece bastante interesante. Como mínimo te diría que le eches un ojo. Si te entra por los ojos y te gusta la idea de que él mismo te ponga un límite diario, seguramente te guste.
