‘Ace of Diamond act. II’, primeras impresiones

Impresiones de los veinte primeros episodios

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¡Hola, muy buenas amantes del anime y el manga! La lucha por la supremacía sigue su curso; la preparatoria Seidō se prepara para afrontar uno de los retos más importantes de su historia reciente. El comienzo de Ace of Diamond act. II pone de relieve no solo la evolución a nivel técnico y de animación por parte del estudio Madhouse, sino también su capacidad narrativa. El spokon, muy interesante allá por sus primeras temporadas, ha evolucionado muy gratamente en casi todos los aspectos. Y así lo ha demostrado desde que su emisión comenzó a principios de abril de 2019, pues está siendo —al menos en mi caso— una de las series más destacadas de los últimos meses. En la actualidad la serie  ha sido licenciada por la plataforma Crunchyroll.

Un claro salto a nivel narrativo

Hongō Masamune en pleno lanzamiento; primeras impresiones Ace of Diamond act II

Durante el transcurso de los primeros capítulos, Seidō se prepara para afrontar el reto del Koshien. No obstante, en esta ocasión la acción no solo es mucho más fluida, sino que la narrativa ha dado un paso de gigante a la hora de contar su historia. Ahora bien, ¿cómo? Muy sencillo: la presencia de un narrador omnisciente ha acelerado el tempo de la historia. Los partidos de mayor intrascendencia o, inclusive, aquellos no relacionadas netamente con nuestro equipo protagonista, son resumidos de manera muy exacta y precisa por el susodicho narrador. De esta forma, además de disfrutar de los mejores momentos de forma más concreta, el anime nos ofrece solo los datos más relevantes para así poder ofrecer un contexto más adecuado.

En temporadas anteriores, casi todos los partidos importantes ocupaban un número de episodios un tanto alto. Esto provocaba que, a veces, la serie fuese un poco tediosa. Ahora, por suerte, esto se ha omitido logrando, de esta forma, un anime mucho más compacto y entretenido. Al obviar partidos intrascendetes para el espectador por falta de empatía con el resto de equipos se gana a nivel de entrenimiento. El principal defecto es la falta de un contexto más profundo, pero los resumenes ofrecidos por la voz en off hacen muy bien su trabajo; nos enteramos de todo sin necesidad de pasar por un resumen forzoso de dos o tres capítulos.

Entretanto, en esos primeros partidos podemos disfrutar de la evolución del grupo; por mucho entrenamiento que hagan, la experiencia de un torneo nacional no se puede equiparar a nada. El claro vencedor en dicha situación es Firuya, quien demuestra un nivel de habilidad apabullante al enfrentarse al mejor pícher del torneo: Hongō Masamune. Por desgracia, el equipo es derrotado por Komadai, los futuros campeones. Con todo, el propio Sawamura es quien parece enfrentar una realidad más dura. Suplente durante todo el partido, experimenta la crudeza del Koshien y protagoniza un cambio de actitud colosal.

Comienza la nueva temporada

primeras impresiones Ace of Diamond act II
Okumura Kōshū, un novato con mucho que decir; primeras impresiones Ace of Diamond act II

El equipo sigue fallando en lo mismo de siempre: las rondas de bateo. Aunque tienen buenos jugadores, no son capaces de anotar demasiados puntos en sus partidos. Y así comienza la nueva temporada; llegan nuevos jugadores tales como Okumura Kōshū, Yui Kaoru o Yūki Masashi, el hermano del antiguo capitán. Es en este tercero donde el espectador pone sus más grandes esperanzas, pues su capacidad de bateo queda fuera de toda duda desde el primer momento. Novato y con necesidad de formación, posee un tremendo potencial.

Uno podría pensar que una vez acabado el Koshien, y con el siguiente torneo a la vuelta de la esquina, la historia podría carecer de la tensión necesaria; nada más lejos de la verdad. Porque, en efecto, durante el siguiente torneo, el de primavera, el equipo cae derrotado en semifinales. Las primeras rondas siguen el curso del invitacional de verano: el narrador acelera el timing logrando que el guion tenga mucho impacto. El equipo, no obstante, sufre un duro varapalo, pues no solo observan la caída de su estrella, Furuya, sino que el entrenador pide perdón por sus errores en la toma de decisiones. Convencido del potencial de su estrella, le deja seguir lanzando pese a su mal rendimiento.

Antaño, habría realizado un cambio rápido, pero esta vez no. Quiere confiar, y se equivoca. Con cinco carreras en una sola entrada, Sawamura tiene que salir en una situación límite… Sin embargo, el relevista hace acopio de una fortaleza mental inaudita y no solo salva al equipo, sino que se marcha sin conceder una sola carrera. Eijun, armado con un abanico de lanzamientos brutal, salta al escenario para decir «estoy aquí». Con todo, el equipo no consigue anotar suficientes puntos; la remontada es imposible y la derrota cae como un jarro de agua fría. Las decisiones del entrenador son un error, lo cual provoca un cambio no solo en Kataoka, sino en el propio equipo.

Preparación para el siguiente torneo

Kataoka impresionado por el rendimiento de Sawamura; primeras impresiones Ace of Diamond act II

Todos y cada uno de los episodios de la presente temporada han logrado arrancarme, por lo menos, una expresión de grata sorpresa a lo largo y ancho de su emisión. Si ya disfruté, otrora, del spokon, ahora me está encantando, y eso que las primeras temporadas me parecieron espectaculares. Los cambios adoptados por el estudio le están sentando de maravilla, y es que la sensación de que la historia a madurado junto a los jugadores es muy real. Y no solo se debe a la presencia del tan destacado narrador, sino al propio enfoque del guion. El crecimiento mental de los jugadores, los golpes recibidos a nivel de equipo, etc. han terminado por engendrar un verdadero equipo.

La tónica es la misma de siempre, entrenar y jugar, pero la tensión que se respira provoca que hasta el más irrelevante de los entrenamientos tenga verdadero significado. Lo único malo de todo esto es que hay partidos muy interesantes que se quedan en el tintero; a veces nos quedamos con ganas de ver más, pues hay institutos con jugadores muy carismáticos. Por ejemplo, el instituto Inashiro siempre es divertido de ver. Por otro lado, el extravagante Todoroki llena la pantalla con su sola aparición. Y son solo un par de ejemplos. Comprendo la decisión, pues al final todo va en favor de crear una historia más consecuente con el número de episodios, pero al final se pierden ciertos detalles que no estaría de más poder ver de forma más progresiva.

El momento de Sawamura

primeras impresiones Ace of Diamond act II
Sawamura da un paso al frente; primeras impresiones Ace of Diamond act II

Y finalmente sucede lo que muchos estábamos esperando: la verdadera explosión de Sawamura. Si bien es cierto que la mejora del pícher es innegable, es tras la decepción del Koshien y su gran actuación cuando comienza, de verdad, a convertirse en una verdadera estrella. Eijun ha crecido como persona, lo cual repercute directamente en su rendimiento sobre el montículo. Sin perder su divertida y extrovertida personalidad, vemos en él a un joven con mayor capacidad de análisis y una mentalidad mucho más compacta. Su rivalidad con Furuya pasa a un segundo plano, pues ahora lo más importante es él mismo y el equipo. Se establece una dicotomía entre ambos, pues uno (aunque diga lo contrario) quiere mejorar por egoísmo y el otro por el bien del equipo.

Y no es solo eso, sino que su repertorio de lanzamientos es cada vez más amplio. Junto a Miyuki, el pícher comienza a numerar todos y cada uno de sus agarres; cada uno es un lanzamiento diferente. Los bateadores tienen cada vez más dificultades para medir al lanzador, lo cual aumenta enormemente su rendimiento. Entretanto, Furuya no parece ser el mismo tras su partido en los nacionales. Está buscando algo: quiere ser el mejor del país para hacer mejor a su equipo, pero hay algo extraño. No parece estar motivado al mismo nivel de antaño: sus lanzamientos carecen de precisión y no parece capaz de concentrarse del todo.

Mientras tanto, los novatos demuestran que están hechos de otra pasta; la nueva remesa de jugadores es, cuando menos, muy interesante. Seidō crece, pero la búsqueda de una alineación de bateadores más fuerte sigue siendo su principal problema. Con tales peculiaridades en el horizonte, se desarrolla el partido entre los novatos y los suplentes y… ¡Se reinician los dorsales! La pretemporada está a punto de comenzar, y los jugadores se tienen que volver a ganar el puesto. ¿Qué sucederá? La cosa está más interesante que nunca, y estoy deseando ver si, por fin, Sawamura logra hacerse con el tan ansiado dorsal.

Animación

primeras impresiones Ace of Diamond act II
Escena con plano poco definido; primeras impresiones Ace of Diamond act II

No quiero terminar mis primeras impresiones sin alabar el increíble trabajo de Madhouse. La animación ha dado un notable salto de calidad respecto a temporadas anteriores, y no solo a nivel de fluidez. Los planos son mucho mejores; la sensación de tensión se trasmite de manera mucho más certera. Si la narrativa ha mejorado ha sido gracias al buen hacer de la dirección artística, la verdad. Son pequeños detalles los que han cambiado, pero el anime ha dado un salto de calidad. Su principal punto débil sigue siendo aquello en lo que tantas series flaquean: los personajes secundarios y los planos lejanos. Si bien es cierto que la definición y nitidez de escenarios y elenco es muy buena, cuando se enfocan a personajes en una segunda línea de acción estos poseen un diseño muy simple. Por citar un ejemplo, el público suele ser una especie de mancha borrosa con colores definida, pero carente de verdadera profundidad.

Con todo, eso suele ser muy típico, pues es un simple recurso para ahorrar en gastos de producción.

Conclusiones

primeras impresiones Ace of Diamond act II
Miyuki observa la evolución y estado de sus lanzadores; primeras impresiones Ace of Diamond act II

La nueva temporada de Ace of Diamond es un verdadero espectáculo audiovisual. Los amantes del spokon verán realizadas sus expectativas, pues la serie no tiene desperdicio alguno ya sea a nivel de guion y/o visual. Como siempre, los seguidores de la animación nipona que no disfruten de las series de deportes no verán nada especial en ella, pues al final ofrece algo muy parecido al resto: una historia de superación colectiva, amistad y rivalidad bajo el marco de un deporte. Sin embargo, quienes suelan disfrutar de este tipo de historias encontraran en Ace of Diamond un argumento muy bien ejecutado y una historia muy interesante con muchas cosas que contar. En lo personal, muy recomendable. No tiene desperdicio alguno, sobre todo esta última temporada.

[Total:2    Promedio:5/5]

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