Siento sentirme como el abuelo cebolleta y tirar de nostalgia, pero yo jugué mi primer Legacy of Kain en la añorada Sega Saturn. Para mí es una saga de la que tengo muy buen recuerdo. Recientemente hemos tenido el lanzamiento de varios remasters de la misma. Pero lo que nadie se esperaba es que tuviéramos un juego totalmente nuevo en la franquicia. Ahora que lo hemos podido jugar en PC (y en Steam Deck), os traigo mi análisis de Legacy of Kain: Ascendance, donde veremos si este regreso está o no a la altura de la saga.
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Legacy of Kain: Ascendance sorprende ya de inicio, básicamente por pasarse al estilo pixel art y a un juego en scroll lateral en 2D. Obviamente todos hubiéramos deseado algo más similar a lo visto en los grandes juegos, pero cuando lo ví, pensé que no por ello iba a estar del todo mal. Lamentablemente, tras haberlo jugado he de decir que no es el regreso que todos esperábamos
Análisis de Legacy of Kain Ascendance: una historia sin «pegada»

A nivel de historia, desde el primer momento, Legacy of Kain: Ascendance intenta apoyarse en el peso de su universo. Así que viajamos de nuevo a Nosgoth, con una historia que busca retomar el tono filosófico y oscuro característico de la saga. En ella vemos reflexiones sobre el destino, la corrupción y el poder, pero el guion nunca termina de encontrar su ritmo.
Lo que antes era una narrativa afilada, con diálogos memorables y personajes cargados de matices, aquí se siente más disperso. Las conversaciones se alargan sin aportar demasiado, y en ocasiones parecen una imitación de lo que la saga fue, en lugar de una evolución natural. Esta historia llevada a la jugabilidad provoca una desconexión narrativa evidente.
Hay momentos interesantes, sobre todo cuando el juego ahonda en los conflictos internos del protagonista, pero están casi ocultos entre tramos de relleno y misiones que rompen el ritmo. No es un desastre, pero sí una oportunidad perdida para revitalizar una de las historias más icónicas del medio.
Jugablemente falto de personalidad

En cuanto al apartado puramente jugable, el juego apuesta por una mezcla de acción y exploración con ciertos toques de RPG. Sobre el papel funciona, pero en la práctica se siente anticuado. El sistema de combate, por ejemplo, carece de impacto. Los golpes no transmiten contundencia y las animaciones, aunque correctas, no consiguen dar esa sensación de fluidez que hoy se espera.
Tras varias horas (y eso que el juego no dura mucho y en unas 5 horas te lo puedes ventilar), los enfrentamientos se vuelven repetitivos, sin apenas evolución en las mecánicas. La exploración tampoco termina de despegar. Nosgoth sigue siendo un mundo interesante, pero su diseño aquí resulta irregular. Hay zonas bien que están bien, con algo de verticalidad y algunas zonas secretas, pero otras se sienten vacías o poco inspiradas.
Es un contraste constante que impide que el juego mantenga una identidad sólida. Donde más se nota esta falta de cohesión es en la progresión. Las habilidades se desbloquean de forma algo arbitraria, y rara vez cambian realmente la forma en la que juegas. Se nota falta de impacto en el gameplay real. Esto hace que la experiencia se estanque pronto, algo especialmente problemático en un título que pretende apoyarse en la evolución del personaje como uno de sus pilares.
Steam Deck, dirección artística y más


A nivel técnico, el juego no presenta problemas si lo ejecutas en un PC que cumpla sobradamente los requisitos como es el caso. En Steam Deck, el juego es funcional en portátil, pero con concesiones importantes. Para mantener una tasa de frames relativamente estable, es necesario reducir varios parámetros gráficos. Incluso así, no es raro ver caídas por debajo de los 30 FPS en momentos exigentes.
Esto afecta especialmente al combate, que ya de por sí no es su punto fuerte. Además,la interfaz no está del todo adaptada a la pantalla de la Deck. Algunos textos resultan pequeños y ciertos menús no están optimizados para un uso cómodo en portátil. Es un detalle menor en apariencia, pero que termina afectando a la experiencia en sesiones largas.
Visualmente, el apartado gráfico cumple sin destacar. Hay un esfuerzo evidente por recrear una atmósfera oscura y decadente, con iluminación cuidada en ciertos momentos, pero los modelados de personajes y algunas texturas están por debajo de lo esperado para un lanzamiento actual. Es uno de esos casos donde el estilo artístico intenta compensar las carencias técnicas, pero no siempre lo consigue.
El apartado sonoro merece una mención aparte. La banda sonora intenta recuperar ese tono gótico tan característico, pero se queda a medio camino. Hay temas interesantes, pero en general pasa desapercibida. El doblaje, por su parte, cumple, aunque sin alcanzar el nivel icónico de entregas anteriores de la saga.
Análisis Legacy of Kain Ascendance: Conclusiones
Tras acabarlo, la conclusión es clara: Legacy of Kain: Ascendance no está a la altura de su legado. Tiene ideas interesantes y momentos puntuales que dejan ver lo que podría haber sido, pero todo se queda en una ejecución irregular. Ni el gameplay evoluciona lo suficiente, ni la narrativa logra sostener el peso de la saga.
Para los fans de la saga, puede haber cierto interés por volver a Nosgoth y reencontrarse con su universo. Pero incluso en ese caso, es difícil no sentir cierta decepción. Ascendance no es un desastre, pero sí un recordatorio de lo complicado que es revivir una franquicia con tanto peso sin una visión realmente sólida detrás.


- En sesiones cortas puede ser más llevadero
- Volver a Nosgoth siempre está bien…

- … pero esperábamos un regreso triunfal y éste no lo es
- carencias jugables y en el sistema de progresión