CD Projekt RED publicó hace muy poquito la remasterización de The Witcher 3, uno de los juegos más laureados de la historia. Su lanzamiento ha provocado que miles de jugadores regresen a la versión en PC y consolas de La saga de Geralt de Rivia. Lógico, pues es buenísima. La obra de Sapkowski se encuentra en lo más alto de cualquier ranking de fantasía épica.
Y eso que su adaptación televisiva no tuvo el éxito que habría cabido esperar tras la marcha de Henry Cavill. Curiosamente, no fue la primera adaptación que recibió fuera de los videojuegos. La realidad es que Geralt ha tocado muy diversos formatos. Tantos que hasta tiene su propia parodia polaca. Al menos hasta cierto punto.
Escrita e ilustrada por Tomasz Samojlik, se llama El Brujero, y es una parodia que se inspira claramente en no pocos personajes de Andrzej. No es el único universo del que toma referencia, puesto que su trama no se reduce a una representación cómica de las desventuras de Geralt, aquí rebautizado como Gerwald.
En realidad es un conjunto de parodias con un trasfondo ecológico que fusiona muchísimas ideas a través de un relato que mezcla los viajes espacio-temporales con fantasía polaca y humor. Mucho humor. Lo cierto es que me sorprendió muchísimo. Aunque me esperaba algo así tras leer su sinopsis, no me esperaba que llegase tan lejos. Y lo digo en el buen sentido.
Reseña de El brujero | Portada, sinopsis y edición

¡Sumérgete en el fantástico mundo de Mathland y resuelve los retos matemáticos! Alan odia las matemáticas. Una mañana, tras ser expulsado de clase, se esconde en un olvidado almacén del instituto. Entre la oscuridad surge una extraña figura que lo traÉchale unos centimillos al Brujero, va, ni que sea, que se lo ha ganado.
Gerwald es un cazador de monstruos. Pero no uno cualquiera, ¡oh, no! Es un brujero. Criado en Kaer Frauer, carente de emociones… todo un profesional. Pero… algo no anda bien. Una fuerza misteriosa nubla su mente y, en contra de su voluntad, lo obliga a matar monstruos y a recolectar el misterioso aurergium que dejan.
Esta es una parodia de ciertos personajes, monstruos y profecías… que, por pura casualidad, te resultarán sospechosamente familiares. Aventuras, inventos extraños, salvar al mundo de un desastre ecológico y una pizca de humor: todo eso es lo que encontrarás en El Brujero. Ideal para lectores curiosos, intrépidos y con sentido del humor… ¡de 7 a 107 años!
| Colección | Wiedźmun vol. 3 de 3 (recopilatorio completo) |
| Autoría | Tomasz Samojlik |
| Género | Aventura, educativo, fantasía |
| Formato | Rústica, cosido |
| Tamaño y páginas | 17 x 24 cm con 184 páginas a color |
| Precio | 18 € |
| Traducción | Karolina Jaszecka |
| Fecha de lanzamiento | 27 de agosto de 2026 |
Y sí, soy muy fan de los videojuegos y los libros de Geralt. He disfrutado como un auténtico enano de la saga, y es por eso que mi mayor recomendación para quienes estéis deseando leer este cómic es que no malentendáis su contenido. No es una parodia de ninguna de estas. No recoge su argumento y lo transforma.
Lo que hace es aprovechar sus personajes y su universo para desarrollar algo mucho más propio a través de un padre desaparecido, una niña que acaba metida en un jaleo, un mundo tan contaminado que los niños tienen que vivir en búnkeres y un buen puñado de referencias a la cultura pop que, siendo sincero, están muy bien tiradas.
Una parodia con un dibujo muy personal


Ahora bien, ¿qué podemos esperar de este libro? Lo primero que llama la atención de él es su portada. Echándole un ojo rápido, genera curiosidad. Su estilo mayormente desenfadado, pero con cierto deje de agresividad por el trasfondo que maneja, se acerca más al primero que al segundo.
Tiene sus momentos de tensión y acción, pero el estilo de Samojlik es, ante todo, relajado. De trazo legible y paleta de colores muy abierta, se aleja del realismo. Pero tampoco es un estilo netamente paródico. Se acerca, quizá, al estilo que solemos encontrar en cuentos infantiles, pero con mayor grado de detalle.
Ciertamente, cuesta definirlo, pero porque tiene una personalidad muy propia. Tiene un carácter alegre y vivaz, maneja bien las diferencias tonales y es muy claro. Se entiende todo a la primera, aunque no sea especialmente preciso. Y no lo digo en el mal sentido.


No apuesta por proporciones exactas ni elementos definidos. Es más ligero. Más sutil. Es más ligero. Más sutil. Tiene algo de caricaturesco, pero sin llegar a deformar constantemente a sus personajes. Las expresiones tienen bastante peso y ayudan a que incluso las escenas más sencillas tengan personalidad.
Hay mucha luminosidad y una paleta muy abierta, pero nunca resulta excesiva. Incluso cuando el contexto se vuelve más oscuro, mantiene esa identidad visual tan particular. Es un dibujo sencillo y tremendamente accesible, que facilita la lectura y consigue que las páginas avancen con rapidez.
Lanza el brujo monedas… o no
Lo cierto es que me ha gustado, pero es cierto que tiene un estilo que no casa con todo tipo de lectores. Eso sí: es muy afín al estilo de Fandogamia. De un vistazo puedes ver por qué a la editorial le ha gustado. Es totalmente de su rollo, así que si eres un lector asiduo de la gran F, ya te digo que te va a gustar lo que vas a ver. A mí me ha convencido. Tiene vida y es dinámico. Rápido, ligero. Con ritmo. Tiene gancho.


Ahora bien, es importante entender que El Brujero se aleja de la seriedad y el oscurantismo de The Witcher. Se podría decir que incluso tiene un desarrollo algo más infantil, pues aborda sus distintas problemáticas de manera algo superficial. El cómic tiene un claro componente de crítica social.
Lanza dardos contra el abuso de poder y la destrucción de nuestro ecosistema. No se corta. Sin ser maleducado o caer en el insulto fácil, señala claramente a los que están destrozando el mundo por dinero. Muchos pagan el pato porque unos pocos quieren enriquecerse a cualquier coste.
El mensaje en el cómic a ese respecto es claro en todo momento y la verdad es que encaja muy bien con su premisa. Desarrollada con solvencia, evoluciona de manera notable y mantiene bien el ritmo. Es una trama sólida a la que, eso sí, le falta algo de profundidad. No tiene una evolución especialmente compleja.
Un cómic, ante todo, entretenido


Quizá por eso no se podría decir que tiene un aire tan adulto como cabría esperar. Lo bueno es que se adapta muy bien a lectores quizá más jóvenes. Lo malo es que los adultos quizá se queden con ganas de algo más. De ese último punch que haga que el guion termine de romperlo.
¿Quiere decir esto que es un mal tebeo o que no lo disfrutarás si ya estás tan grandecito como yo? No, ni mucho menos. El brujero se disfruta igualmente, pero es importante entender qué puede ofrecerte. Todo sea dicho, esta es mi opinión, y es algo meramente subjetivo.
Sea como fuere, no puedo evitar sentir que le falta algo más de fuerza y madurez para conquistar a lectores algo más adultos. Lo bueno es que aun con esa «carencia», por decirlo de alguna manera, es una lectura tremendamente entretenida. Así es. He disfrutado de El Brujero, y es que me he echado unas buenas risas mientras lo leía.


Su gran ritmo lector es una de sus grandes bazas. Te lo puedes merendar de un tirón sin sentir que el tiempo ha pasado, ya que es muy entretenido y maneja bien los tiempos. Sobre todo si te gusta The Witcher o La saga de Geralt de Rivia. Es uno de sus puntos fuertes y débiles a la vez.
Conclusiones
Tampoco es que sea algo sorprendente. El título. La portada. El diseño… Tomasz y Fandogamia te están diciendo desde el primer momento a quién va dirigido este cómic. ¿Por qué? Pues porque está repleto de referencias que solo entenderán los que ya conocen sus universos. Son sus mejores chascarrillos.
Si no conoces ni la una ni la otra, el cómic sigue estando bien, pero pierde fuelle, ya que buena parte de su fuerza narrativa se basa en esa parodia. Si la pierde, el cómic no es tan bueno, aunque sigue estando bien, tal y como ya he dicho. Con un dibujo con mucha personalidad y un buen ritmo, se disfruta de él.


Al final, El Brujero es uno de esos cómics que sabe perfectamente qué quiere ser. No pretende competir con The Witcher ni ofrecer una versión alternativa de su historia. Toma algunos de sus elementos más reconocibles, los mezcla con otras referencias y construye una aventura propia, ligera y con bastante sentido del humor.
Puede quedarse algo corto en profundidad, especialmente para quienes busquen una historia más compleja, pero compensa esa falta con una lectura ágil y muy entretenida. Por mi parte, me ha dejado una sensación bastante positiva. No es el cómic más profundo que he leído ni tampoco creo que quiera serlo.
Es una propuesta sencilla, simpática y con personalidad, perfecta para pasar un buen rato y echarse unas risas mientras reconoces algunas de las referencias que Samojlik ha ido repartiendo por sus páginas. Si además eres fan de Geralt, tienes un motivo más para darle una oportunidad.


- El dibujo tiene personalidad y es fácil de seguir.
- Tiene muy bien ritmo. Se lee de una sentada.
- No se limita a ser una parodia de The Witcher o La saga de Geralt de Rivia. Va más allá.
- Las referencias están muy bien integradas en la historia.
- El humor funciona bien. Te saca más de una risa.
- Incorpora bien la crítica social.
- Es una lectura ligera, dinámica y tremendamente entretenida.
- La mezcla de fantasía, humor y ciencia ficción funciona muy bien.

- La historia podría haber profundizado bastante más en sus ideas.
- Algunos conflictos se resuelven de una forma demasiado superficial.
- Le falta ese punto de madurez que podría haberlo hecho todavía mejor