No lo entiendo. Siendo sincero, no entiendo cómo es posible que World Trigger no sea muchísimo más famoso de lo que ya es ni que ninguna editorial se atreviese antes con él… ¡Si es buenísimo! Dentro de la idiosincrasia de los shonen con los que muchísimos de nosotros nos criamos, la obra de Daisuke Ashihara nunca se codeó con las grandes. Al menos no que yo sepa.
Todos hemos oído hablar en mayor medida de las grandes series o las futuras promesas de la Shonen Jump, pero —por alguna razón— esta pasó desapercibida. Especialmente en España, donde no pudimos disfrutar de una edición física hasta hace poco. Es como que se quedó en un tercer plano que, siendo sincero, no creo que se merezca. Ni mucho menos.
Especialmente cuando comienza a darte esos momentos de tensión y emoción que tanto nos gustan. Y si bien es cierto que, si lo comparamos con otros shonen, cabría pensar que arranca algo más lento, la verdad es que merece la pena. En este tercer tomo, World Trigger nos trae ese primer gran arco que nos hace hasta dudar del devenir de nuestros protagonistas.
Nos arrastra a su mundo y nos trae toda la tensión que podríamos pedirle a una historia de acción y aventura diseñada en un mundo mucho más oscuro de lo que puede parecer. Aquí la muerte está muy vigente desde el primer minuto, y es que, por mucho que los soldados puedan usar sus cuerpos de trion para escapar, no es tan sencillo. No a partir de ahora.
Sin ánimo de contaros qué ocurre, por si es vuestra primera vez leyendo algo sobre World Trigger, me detendré en ese punto, no sin antes deciros que, si te gustan los shonen algo más clásicos, la licencia de Distrito Manga es justo lo que estábamos esperando. Hablo en plural porque a mí también me gustan mucho y tenía ganas de algo así.
Reseña de World Trigger n.º 3 | Portada, sinopsis y edición

Kazama, el capitán del tercer escuadrón en el ranking de rango A, reta a Osamu a una batalla simulada. ¿Podrá sobreponerse a la enorme diferencia entre sus habilidades y asestar aunque sea un golpe? Por otro lado, Yûma y Chika han mostrado unas aptitudes muy superiores a las de sus compañeros de promoción, por lo que están llamando mucho la atención dentro de Border. Justo entonces ¡se abren los portales que marcan el inicio de una invasión neighbor a gran escala!
| Colección | World Trigger vol. 3 de 15 (serie abierta) |
| Autoría | Daisuke Ashihara |
| Género | Acción, ciencia ficción |
| Formato | Tapa blanda con sobrecubierta |
| Tamaño y páginas | 132 x 180 mm con 376 páginas en b/n |
| Precio | 16,95 € |
| Traducción | Eduardo Ozores Díez |
| Fecha de lanzamiento | 9 de abril de 2026 |
| Reseñas | Volúmenes anteriores |
Por un lado, tenemos a Osamu. Me ha gustado mucho la premisa por la que apuesta este manga: el protagonista no se va a hacer más fuerte —o eso parece— aumentando su potencia bruta. No va a conseguir (aunque la idea de que consiga un Black Trigger, es decir, un arma más poderosa, está ahí) ponerse al nivel de los demás debido a que su talento es mínimo.
Su nivel de trion (el equivalente al ki de Dragon Ball o el chakra en Naruto) es extraordinariamente bajo. Es por eso que su capacidad de combate es inferior a la de casi cualquier otro recluta. No obstante, Ashihara-sensei nos ha dado la mejor resolución posible: tiene que aprovechar sus otras capacidades.
En este caso, su inteligencia, pero no penséis en él como un superdotado. En realidad, Osamu tampoco es la encarnación del IQ. Es un muchacho bastante corriente con, eso sí, mucho ingenio. Es imaginativo, por lo que puede encontrar soluciones que a muchos otros no se les ocurrirían por algo tan simple como tener un límite muy marcado.
Un gran shonen con tres protagonistas muy bien equilibrados

Los genios, los que tienen mucho trion o los que tienen un talento descomunal no tienen por qué recurrir con tanto ahínco a estrategias menos habituales debido a que son menos efectivas para ellos. Su poder les permite actuar de manera mucho más directa. Y también mola. Que Yuma lo solucione todo gracias a su potencia de combate mola, pero que Osamu tenga que buscar otra ruta también.
Me gusta que sea de esta manera dentro del propio grupo de protagonistas. De hecho, a estas alturas puedo decir que funciona muy bien. Osamu es el personaje con el que todos podemos empatizar: esfuerzo y tesón son sus dos grandes características. Se sabe débil, por lo que lucha afrontando sus límites sin dejar de pensar en los demás.
Chika, su mejor amiga, es —el autor la define así, literalmente— como Godzilla. Tiene tanto trion que hasta asusta. Es, posiblemente, la recluta con más energía que hemos visto en la serie hasta ahora. Es un auténtico monstruo sin experiencia alguna cuya fuerza se resume en potencia bruta.

Teniendo en cuenta que es una chica más bien despistada, muy pequeñita y con una actitud algo más tímida y retraída… Pues la verdad es que el contraste es muy curioso. Le sienta genial, y es que eso de ver a una muchachita pegando cañonazos de energía es tan épico como divertido.
Y luego tenemos a Yuma. La raza humana se enfrenta a los neighbour, que buscan usarlos como poco más que carne de cañón en sus propias guerras. Muchos, como Yuma, son humanoides, pero este se ha unido a la humanidad. Tiene menos potencia que Chika, pero mucha más experiencia. Ha combatido en decenas de guerras y posee un Black Trigger, un arma con mucho poder.
Más ritmo, más dinamismo y un futuro prometedor
La forma en la que los tres protagonistas se sinergizan es tremendamente buena, sobre todo por la relación tan sana que mantienen los unos con los otros. Me gusta. La rivalidad no nace desde dentro, como en otros muchos shonen, sino que —en todo caso— es con terceros, pero siempre con el objetivo de proteger a los suyos.

Con una narrativa bien avenida y un ritmo que ha logrado mejorar mucho a partir de este tercer tomo, World Trigger ha encontrado el equilibrio. Este volumen es el que mejor lo expresa, pues mezcla muy bien las secuencias de acción, tensión, drama o evolución sin perderse a sí mismo en ningún momento.
Lo bueno es que va a mejor. La historia está creciendo por el buen camino gracias a una narrativa que cada vez está mejor estructurada. O también podría ser, simple y llanamente, que este arco nos esté mostrando con mayor claridad todo lo que supone la invasión neighbour en realidad.
Ha sido en esta entrega cuando hemos sido capaces de entender mejor que nunca el verdadero peligro de la amenaza externa y lo crueles que pueden llegar a ser. Esa sensación de que la humanidad es ganado se ha intensificado pese a que nunca se diga de manera literal. Pero las miradas y los actos dicen mucho.

Es más, por fin podemos ver a los primeros antagonistas más allá de los monstruos que envían en cada uno de sus ataques. Se siente mucho más real, mucho más cercano y mucho más importante. Esto es lo que me hace pensar que las cosas irán incluso a mejor cuando se vayan sumando nuevos capítulos.
Conclusiones
Por lo pronto, y a modo de conclusión, os puedo decir que World Trigger progresa adecuadamente. Empezó con buen pie y parece que seguirá de esta manera. Y aunque su dibujo puede seguir pecando de ser un tanto simple, es igual de cierto que su serialización comenzó hace 13 años. No sé cómo irá ahora mismo, pero es muy probable que sea un área en la que su autor vaya mejorando poco a poco.
Sea como fuere, mis expectativas son cada vez mayores para con este manga. Como ya comenté en mis anteriores reseñas, no lo conocía. Supe de su existencia después de que Distrito Manga lo licenciase. Es por eso que lo considero un descubrimiento. Uno de los grandes de 2025, año en el que comenzó a publicarse en España.
Y aunque es cierto que su ritmo de serialización puede parecer algo lento (un tomo doble cada tres meses), la verdad es que soy de los que lo prefieren así. Sí, me quedo con las ganas de más y la espera me va a matar, pero es más fácil de coleccionar —especialmente siendo una serie que apunta a ser más o menos larga— teniendo en cuenta las condiciones actuales del mercado. Así que sí, a modo de resumen, me está gustando mucho World Trigger y espero que siga así.


- El formato 2×1 le sienta muy bien (kazenban).
- La lectura es sencilla, ligera y amena. Es entretenido y directo.
- Los personajes, especialmente Yuma, tienen un diseño inicialmente llamativo.
- Aunque no haga nada del otro mundo, hace muchas cosas bien. Maneja bien el ritmo.
- El dibujo no es el más definido del mundo, pero tiene personalidad.

- Todavía no ha terminado de explotar todo su potencial.