Resulta curioso, pero uno de los tomos que mejores sensaciones me ha dejado ha sido precisamente el que menos acción me ha ofrecido. Así es. No me esperaba que la reseña del volumen n.º 5 de Los Reinos de la Ruina, de Hidra Manga, empezase de esta manera, pero es que tampoco me esperaba que yoruhashi le echase el freno a su obra a estas alturas.
Tras cuatro entregas en las que la acción, la sangre y la violencia estuvieron a la orden del día en casi todo momento —salvo ciertos segmentos del cuarto en los que nuestros dos protagonistas se encontraron con una tribu humana bastante diferente a lo que habíamos visto hasta ahora—, me esperaba que el manga siguiese el mismo camino en todo momento.
Sin embargo, no ha sido así, y lo cierto es que le ha sentado bien. Si bien es cierto que la relación de Doroka y Adonis sigue sin ser todo lo solvente que debería a estas alturas de la trama, lo cierto es que ha logrado mejorar su base. En otras palabras: sus cimientos ahora son más sólidos y lo cierto es que hacía falta.
Aunque podíamos comprender hasta cierto punto que Doroka siguiese a Adonis, la distancia entre ambos —ella busca la redención del mundo; él solo anhela la venganza— era demasiado grande pese a los esfuerzos de la primera. Al menos hasta ahora. Sus posturas siguen siendo dispares y el choque es inevitable, pero hay un acercamiento.
Uno muy necesario que me ha permitido disfrutar un poquito más de su lectura y de su —en este tomo de manera más notable— sentido del humor muy a la japonesa. Ha dado un paso hacia adelante y lo cierto es que me gustaría que siguiese por este camino. Y aunque dudo que resuelva todos sus problemas en solo un par de entregas, va por la dirección adecuada.
Reseña manga Los Reinos de la Ruina n.º 5 | Portada, sinopsis y edición

Desolación y venganza. Adonis y Doroka atraviesan tierras devastadas mientras se dirigen al imperio de Redia. Las motivaciones de ambos no podrían ser más dispares: Adonis, el aprendiz de la bruja Chloe, solo busca venganza, pero Doroka busca cortar de raíz este interminable ciclo de violencia. Sin embargo, a medida que avanza el viaje y aumentan los peligros, su vínculo se va volviendo más fuerte.
| Colección | Los reinos de la ruina vol. 5 de 14 |
| Autoría | Yoruhashi |
| Género | Acción, aventura, ciencia ficción, drama, fantasía, romance |
| Formato | Rústica con sobrecubierta |
| Tamaño y páginas | 13 x 18 cm con 178 páginas en b/n |
| Precio | 9,50 € |
| Traducción | Ayako Koike (Daruma) |
| Fecha de lanzamiento | 18 de mayo de 2026 |
| Reseñas | Volúmenes anteriores |
Hasta ahora, Los Reinos de la Ruina me había ido dejando con sensaciones positivas por diseño y ritmo. Aunque ni su trama ni la relación de sus personajes destacaban sobremanera, tenía gancho y fuerza más que suficiente para convertirse en lo que denominamos una lectura entretenida.
Bien acompañada por un arte muy potente en donde la violencia y la sangre son los grandes protagonistas de casi cada viñeta, pronto lo definí como esa típica historia que disfrutas por su desmedido sentido de la acción. Ver decenas de cuerpos partidos por la mitad, desmembramientos, mutilaciones o decapitaciones es el pan de cada día.
Explícito, pero sin llegar a lo asqueroso, se hizo fuerte dentro de ese nicho. El tiempo nos dice que le ha salido bien, puesto que la serie sigue abierta y ya se han publicado 14 tomos. En su espectro, Los Reinos de la Ruina les da a sus lectores lo que quieren, pero con este tomo parece que se ha venido arriba. Lo aprecio.
Un momento de calma entre un mar de violencia

Poco a poco, parece que Adonis va aceptando a Doroka. A su manera, y siempre con esa actitud abrasiva que lo caracteriza, pero lo hace. Quizá porque vea en ella reflejos de su maestra. Quizá por su inocencia. ¿O tal vez porque es la primera persona que le ha mostrado amabilidad pura e incondicional desde hace años?
Sea como fuere, parece que el muchacho es algo más blando con ella que con los demás pese a que sigue teniendo una actitud bastante dura. Adonis sigue sin ser lo que denominamos una buena persona, pues su sed de venganza no se ha apagado. Si tiene que aniquilar a una raza entera solo para calmar su sed, lo hará.
Pero es curioso. En este tomo vemos que ese odio tiene límites. Sin entrar en detalles para no haceros ningún tipo de spoiler, os diré que en este quinto tomo nuestros protagonistas llegan a una ciudad abandonada. Allí, por primera vez en mucho tiempo, Adonis muestra empatía y piedad. Sus actos no los guía el odio, sino la pena.

Muestra rabia, pero no por su dolor, sino por el de los demás, lo que refuerza sus deseos de acabar con la raza humana y/o darles un golpe lo suficientemente duro como para que el mundo acabe siendo algo completamente diferente. Es algo que, siendo sincero, me ha gustado. Me hace pensar que su autor está creciendo junto a su obra.
Al darle algo más de trasfondo a su relación, y profundizar (aunque sea de soslayo) en sus sentimientos, la historia gana puntos debido a que entendemos un poquito mejor a sus protagonistas. Además, al alejarse durante casi todo el tomo de la acción, tenemos tiempo de interiorizarlo todo mejor.
Vínculos que comienzan a formarse
Es más, el tándem que forman los volúmenes cuatro y cinco nos ayuda a disfrutar mejor de las secuencias de combate debido a que ya no es un frenesí de violencia constante. Al darle pausa, esas secciones de batalla se sienten incluso mejor que antes. Algo que se refuerza con la aparición de enemigos que sí parecen más fuertes.

Hasta ahora casi todos eran muy débiles. En este quinto tomo vemos el principio de lo que podría ser el duelo más difícil de Adonis hasta la fecha. Tanto es así que hasta va a luchar de manera activa junto a Doroka, siendo la primera vez que se ponen tan mano a mano para superar un obstáculo. Sin duda, marca un antes y un después. Es más interesante.
Y sí, se acerca más al shonen típico, pero desde una perspectiva ligeramente diferente. Está logrando ser menos simple, uno de los detalles que quizá más me echaban para atrás pese a que en ningún momento llegué a pensar: «Esto no me gusta». He disfrutado de sus cinco entregas hasta la fecha, pero es ahora cuando pienso que podría subir de nivel.
Sigue siendo pronto para hablar, pero está ganando enteros. Ahora bien, si no conoces la serie, entiendo que te habrás perdido un poco. No te preocupes, ya que en realidad es bastante sencillo: Los Reinos de la Ruina es una lectura entretenida e interesante en la que un joven aprendiz de bruja busca vengarse de una sociedad de ciencia ficción.

La humanidad ha desarrollado la ciencia hasta un nivel jamás visto. Durante años convivió y disfrutó de la ayuda de las brujas, pero tras alcanzar la plenitud científica, decidió que su existencia era un pecado y empezó a cazarlas. La mujer que crio a Adonis era una bruja y murió brutalmente ejecutada.
El lado oscuro del ser humano
Ahora él está buscando venganza contra una humanidad pervertida y corrupta. Lo curioso es que aquí no hay ni buenos ni malos. Casi todos los personajes están carcomidos por dentro. Adonis no es un santo: es un asesino dispuesto a segar vidas civiles de cualquier edad con tal de colmar sus ansias de venganza.
No obstante, los humanos tampoco están exentos de pecado, y es que cada vez que descubrimos algo nuevo sobre su sociedad, es horroroso. El manga saca lo peor que llevamos dentro hasta unos niveles exagerados, haciendo que todo sufra a su alrededor solo por su bien, placer o divertimento.

No les importa que los demás pasen miseria si con eso son capaces de vivir bien o divertirse un rato. Llegan hasta unos límites que… Es simplemente brutal, pero por eso el manga tiene gancho. Te ofrece esa perspectiva no tan habitual (que no inédita) en la que se explora lo peor del ser humano desde diferentes focos.
A modo de conclusión diré, una vez más, que estoy disfrutando con la lectura de Los Reinos de la Ruina. Eso sí, en este tomo he visto una mancha de impresión. Nada grave. No afecta ni a un diálogo y se da en una escena de luz hasta el punto en que se confunde con el entorno, pero ahí está. Creía conveniente mencionarlo antes de deciros, una vez más, que sí, que el manga me está gustando y que tengo ganas de más.


- La premisa es atractiva. El manga empieza con buen pie.
- El dibujo es atractivo y fácil de entender.
- El ritmo y la narrativa funcionan. Genera interés.
- Te deja con ganas de saber qué pasará a continuación.

- Puede pecar de demasiado simple. Hay que ver cómo evoluciona (parece que mejora).