Hay un amigo en mí. Y un tebeo japonés también. ¿Sabíais que el que dice ser uno de los mayores éxitos de la historia de la animación, Toy Story, tenía su propio manga? Increíble, pero cierto. Y aunque es muy posible que muchos ya supieseis de él, su reciente lanzamiento en España a manos de Planeta Cómic ha sido todo un descubrimiento para mí.
Adaptado por Tetsuhiro Koshita, el también responsable de Inazuma Eleven especial ¡La victoria es tuya!, recopila los eventos acaecidos en las dos primeras películas de Disney de manera muy fiel, pero con las particularidades propias de un cómic nacido en el país del Sol Naciente.
Respecto a la trama, poco puedo deciros que os sorprenda. Todos conocemos la historia de Woody, Buzz y compañía, por lo que no voy a detenerme demasiado en este aspecto. Es muy buena, pero es que eso ya lo sabíamos gracias a las cintas que dieron origen a la ya conocida franquicia.
Lo que sí os puedo decir es que no plantea grandes cambios respecto a los filmes. Es una adaptación que respeta el material original y solo ‘cambia’ detalles menores relacionados con la estructura y el material que aparece en pantalla. Bueno, en página, pero ya me entendéis.
Siendo un manga, no puede recrear la película 1:1, puesto que no dispone de espacio suficiente. Es distinto, pero sí que conserva todos los puntos importantes de la película. Es como volver a revivirla desde el principio, pero con un manga.
Reseña del manga de Toy Story | Portada, sinopsis y edición

Versión manga del clásico de Disney Pixar que abarca las dos primeras películas.
Woody, el muñeco vaquero, es el juguete favorito de Andy, y no puede controlar sus celos cuando Andy recibe un juguete nuevo para su cumpleaños: el astronauta Buzz Lightyear. Después de una pelea que los deja varados lejos de su hogar, deben aprender a llevarse bien para poder regresar a la caja de juguetes. Y cuando Woody es robado por un codicioso coleccionista de juguetes, Buzz y el resto de los juguetes de Andy organizan una misión de rescate para recuperarlo… ¡y traer a los nuevos amigos de Woody con ellos!
¿Qué tipo de aventuras hacen tus juguetes cuando no estás jugando con ellos? Descúbrelo en esta versión manga del clásico de Disney Pixar que abarca las dos primeras películas.
| Colección | Toy Story vol. 1 de 1 (2 en 1) |
| Autoría | Tetsuhiro Koshita |
| Género | Aventura, comedia, slice of life |
| Formato | Rústica sin solapas con s/cub. |
| Tamaño y páginas | 12.8 x 18 cm con 264 páginas |
| Precio | 12,95 € |
| Traducción | Natalia Mintegui |
| Fecha de lanzamiento | 3 de junio del 26 |
Habiendo aclarado este punto, toca hablar del dibujo. Lo cierto es que los diseños son muy similares a los de Disney. Todos los detalles importantes se han mantenido, pero con las particularidades propias del manga: ojos grandes, expresiones faciales muy marcadas, planos lejanos en los que se simplifican los rasgos de sus personajes para darles un toque más tierno o tirar una pequeña broma…
Si lleváis tiempo leyendo manga, reconoceréis los tips tópicos de la industria en cuestión en un instante. En ese sentido, no se puede decir que el manga de Toy Story sea especialmente original. Tampoco es que se lo pidamos. Mejor así, porque lo que queremos es volver a revivir la película de nuestra infancia con un toque diferente.
Un manga que respeta el material original

Eso lo consigue con soltura. Una de las grandes dudas que podría tener cualquier posible lector o comprador es si el manga está a la altura de la cinta original. La respuesta es sí, pero con matices. Siendo sincero, es casi imposible estarlo. Hablamos de dos de las películas más queridas de la historia.
Lograr recrear su magia en cualquier otro formato es algo que nadie podría conseguir. Ya solo por nostalgia se antoja como una misión al alcance de nadie. He ahí el matiz. Dicho esto, si dejamos a un lado la morriña y somos justos con la realidad, lo cierto es que su autor hace un buen trabajo.
Por supuesto, para lograrlo tiene que sacrificar no pocas escenas. Hay que decir que duele, y que no me habría importado que hubiese sido una serie más larga. La edición de Planeta recoge los dos tomos originales en uno solo por 12,95 euros, pero estoy seguro de que le habría sentado muy bien irse a los 3 o 4 tomos para presentar incluso más material.
Pese a ello, estoy contento con el resultado, tanto por la calidad del material original como por la adaptación y edición de Planeta Cómic. Salvo que se me haya pasado algún detalle —y en ese caso, actualizaría esta reseña—, no he visto error alguno que empañe el trabajo realizado.
Una manera diferente de revivir Toy Story

La adaptación idiomática es buena, aunque también es cierto que en este caso creo que era más fácil conseguir una buena traducción debido a que contamos con el doblaje original. Salvo que me falle la memoria, han recuperado muchas de las expresiones de las películas originales. Ha sido una buena decisión.
Y lo cierto es que tampoco puedo contaros mucho más, ya que creo que con esto hemos cubierto las preguntas que seguramente os hayáis hecho. El dibujo es bueno y respeta los diseños originales, la localización se apega a las cintas, la edición se presenta de manera sólida y no improvisa respecto a la historia o el contenido.
Si te gusta Toy Story, es una adición interesante para tu biblioteca, y es que es como volver a ver el filme, pero de manera diferente. A título personal, debo confesar que ha sido una experiencia muy curiosa. No sabía que este manga existía y lo que he visto me ha dejado con buen sabor de boca.
Dentro de que ya he visto mil veces Toy Story y me sé su trama casi de memoria, ha sido una bonita manera de revivir una de las películas que más me han marcado y más me han gustado desde que tengo memoria. Es un buen manga. Me ha gustado.


- Es una adaptación que saber respetar el material y el guion original.
- El dibujo encaja sorprendentemente bien con Toy Story y se adapta bien.
- Es una manera curiosa y diferente de revivir las dos primeras películas.
- Sabe recuperar, a su manera, la magia y nostalgia de las cintas.
- Se lee con mucha fluidez y resulta muy disfrutable.

- La condesación propia del cambio de formato hace que se pierdan algunos momentos y escenas.