Cada vez entiendo más y mejor por qué el anime de Tougen Anki llamó tanto la atención de mucha gente, y es que después de haber publicado su volumen n.º 4, ya podemos hablar de un shonen que entiende bien cuáles son sus virtudes y sus defectos. Sigue cojeando del mismo pie, pero también continúa resaltando en las cualidades que le hicieron fuerte.
De hecho, diría que este es el que más destaca en lo que para muchos es un demérito y para otros tantos un gran acierto. Como esto es algo subjetivo, no diré si es bueno o malo, pero es cierto que Tougen Anki es un manga con mucho fan service. Hay no pocos personajes femeninos con mucho pecho y escote.
Hay a quienes les encanta. Hay a quienes no. El caso es que, como este tomo se ha centrado tanto en la acción, apenas hubo tiempo para dejar escenas de estas características. Gracias a esto he podido apreciar de manera más constante esos puntos en los que ha logrado destacar desde el primer episodio.
Entiéndanse como un dibujo muy bien definido y con mucho impacto, una trama que empieza a mezclar más grises para crear un buen contraste entre lo tradicionalmente bueno y lo malo, la espectacularidad de los poderes de sus distintos personajes… Tougen Anki me gustó por estos detalles.
Reseña manga Tougen Anki n.º 4 | Portada, sinopsis y edición

| Colección | Tougen Anki vol. 4 de 15 (serie abierta) |
| Autoría | Shinichi Ishizuka |
| Género | Acción, drama, fantasía, sobrenatural |
| Formato | Tapa blanda con sobrecubierta |
| Tamaño y páginas | 132 x 180 mm con 376 páginas en b/n |
| Precio | 16,95 € |
| Traducción | Mikel García Alija |
| Fecha de lanzamiento | 14 de mayo de 2026 |
| Reseñas | Volúmenes anteriores |
Si nunca habéis leído el manga, os lo explico un poco por encima. En Tougen Anki la sociedad se divide en tres grupos: los Oni, los Momotaro y los humanos normales y corrientes. Los primeros son los que, en la tradición, habrían actuado como villanos. A fin de cuentas, son considerados como demonios.
Los segundos, los Momotaro, son un grupo de humanos con poderes especiales que se oponen a los Oni. Lo curioso es que, aunque los dos podrían ser descritos como tales, para la mayoría de los Momotaro los Oni son poco menos que animales o monstruos. Su objetivo principal es exterminarlos, pues los consideran un auténtico peligro.
Durante buena parte del manga, el autor juega con esta dicotomía. Aunque los poderes de ambos podrían ser usados para el mal y suponen un paso en la evolución humana si hablamos de poder puro, solo los segundos buscan la aniquilación debido a algo tan simple como el ego y el orgullo. Como descienden de Momotaro, creen disponer de la potestad para decidir sobre la vida de los Oni.
Empiezan los grises

Esta idea, aparentemente simple, acaba definiéndose de manera muy acertada gracias a su ritmo. Aunque peca de simple, es entretenida. Para quienes llevan el manga al día (sin spoilers), esto es algo que se evidencia incluso más en su cuarto tomo. El autor no tiene reparo en separar a ambos grupos y hacer que los malos se sientan muy malos y los buenos sean muy buenos.
Hasta cierto punto. Es curioso, ya que en realidad sí que existe una escala de grises. En este cuarto tomo conocemos al primer Momotaro que de verdad nos hace dudar. Siguen siendo mayormente personajes con un trasfondo y una personalidad muy negativos, pero los hay que nos hacen dudar ligeramente.
Siendo sincero, creo que era algo necesario, ya que era demasiado básico en ese sentido, pese a que en su premisa inicial sí que se planteaba una mayor dicotomía. Aunque de momento solo podemos hablar de un Momotaro que siembra esa semilla de duda, es mejor que nada, por lo que es un cambio que se aprecia.
Le da algo más de empaque pese a que se siga rigiendo por la simplicidad propia de un shonen cuyo público objetivo es algo más joven. Tira de la amistad como recurso narrativo para sembrar dudas y hacernos empatizar con unos u otros. Es fácil y es simple, pero también es funcional.
Un dibujo siempre sobresaliente

Por lo pronto, sí, Tougen Anki sigue flaqueando en los mismos puntos, pero también presenta ideas que nos hacen tener esperanzas en un buen crecimiento de cara al futuro. Teniendo en cuenta que su base ya es entretenida, pues la verdad es que sigue siendo una lectura mayormente interesante.
Entrando algo más en detalles, el cuarto volumen 2 en 1 de Tougen Anki también nos sirve para conocer un poco más a determinados personajes, como Mudano. Está cambiando, aunque debo confesar que su personalidad a veces es demasiado errática.
Habla de que solo mediante la fuerza se puede lograr el diálogo por la posición de los Momotaro, y que hay que saber cuándo un enemigo debe morir, pero luego perdona ciertas actitudes que… No sé, me chirría un poco. Me llama la atención, pues el esfuerzo por darle un mejor y mayor trasfondo a los personajes es real, pero todavía sigue necesitando trabajar en ello.
A cambio, debo confesar que los combates, los poderes y los diseños de los personajes, escenarios y ataques son cada vez más espectaculares. Lo cierto es que Urushibara-sensei tiene un trazo muy atractivo. Sus dibujos tienen mucha fuerza, sobre todo a la hora de transmitir tensión e intensidad.
Conclusiones

Es un estilo que podría definir como agresivo en el sentido de que es muy directo. No se anda con medias tintas ni esconde nada. Lo muestra todo en primer plano y va a saco en todos los sentidos. Hay trazos muy verticales, expresiones muy marcadas y escenas con muchas líneas de movimiento.
Es dinámico. Y lo es más allá de su protagonista. Una de las virtudes que destaqué en volúmenes anteriores es que su elenco de secundarios puede dar mucho de sí. Aún no han explicado mucho de ellos, y Shiki sigue siendo el epicentro de la historia, pero los demás también son capaces de tener sus grandes momentos.
Esto es lo que me hace volver a destacar Tougen Anki como un manga bastante entretenido. Sigue siendo una lectura con potencial para dejarnos grandes secuencias y momentos. Las sensaciones continúan siendo buenas pese a sus defectos, lo que me hace recomendarlo especialmente a todos aquellos a quienes guste el shonen más tradicional y visceral.


- La premisa es entretenida y empieza con buen pie. Es una lectura atractiva.
- Es fácil de leer. Tanto la estructura como la trama y el panelado construyen un manga sencillo de seguir.
- El diseño de los personajes y el dibujo es llamativo. El trazo es muy limpio.
- Ofrece un cambio de paradigma entre demonios y humanos bastante curioso.
- Tiene potencial para ofrecer una historia realmente interesante a largo plazo.

- Puede pecar de ser demasiado sencillo.
- Abusa demasiado del fan service.