Tras los rarísimos eventos acaecidos en la octava entrega, y tras cerrar el tomo con una de esas secuencias que te dejan con la palabra en la boca, Otherside Picnic ha regresado con su volumen n.º 9 y, junto a él, os he querido traer una nueva reseña en la que me gustaría centrarme en su evolución narrativa y en por qué la sigo recomendando tras tanto tiempo.
Si habéis llegado hasta este punto y seguís con la colección, sabréis lo buena que es sin que os diga nada. Si la empezasteis, pero decidisteis parar hasta ver cómo iba, o si es vuestra primera interacción con el manga, os recomiendo que os quedéis. No os preocupéis, no os voy a hacer ningún spoiler.
Dicho esto, ¿qué es Otherside Picnic y por qué no es como los otros yuri que nos solemos encontrar? La respuesta rápida la encontramos en su mera concepción. A diferencia de otros muchos mangas románticos, el eje principal no es el amor, sino el miedo. Así es, esta es una historia de terror psicológico que explora distintos mitos y leyendas del folclore japonés.
He ahí, quizá, una de sus mayores virtudes y defectos. Por un lado, tal planteamiento es —cuando menos— muy original. No es para nada habitual ni en concepto ni en desarrollo, pues su manera de plantear diatribas románticas, procesos evolutivos y desenlaces narrativos se aleja de lo que solemos ver en los romances manga entre mujeres.
Reseña del manga Otherside Picnic n.º 9 | Portada, sinopsis y edición

El otoño transcurre, y tras recuperarse de la maldición de la caja de los pájaros en los Laboratorios CA, Sorawo y Toriko retoman sus incursiones en el mundo reverso. Fiambrera y herramientas en mano, recorren tranquilamente la misteriosa pradera hasta llegar a la guarida de un nuevo ser: ¡el Yamanoke! A su regreso, la compañera de universidad de Sorawo las espera con un nuevo caso paranormal, el de Sannukikano. Las dos acceden a ayudarla, pero la sombra de Satsuki Uruma amenaza de nuevo… ¡Incluye también un extra especial y original de Iori Miyazawa!
| Colección | Otherside Picnic vol. 9 de 16 (serie abierta) |
| Autoría | Iori Miyazawa (guion), Eita Mizuno (dibujo) y Shirakaba (personajes) |
| Género | Acción, aventura, drama, horror psicológico, misterio, sobrenatural, yuri |
| Formato | Tapa blanda con sobrecubierta |
| Tamaño y páginas | 130 x 180 mm con 200 páginas en b/n |
| Precio | 9,95 € |
| Traducción | Marta Moya |
| Fecha de lanzamiento | 16 de abril de 2026 |
| Reseñas | Volúmenes anteriores |
Partiendo de esa base, cabe preguntarse si en realidad es un yuri. Sí, lo es. Uno bastante bueno, además, ya que plantea el amor de manera muy diferente. Para empezar, aunque esto es menos innovador, lo vemos casi todo desde el punto de vista de solo una de las protagonistas.
Sorawo, la chica de pelo oscuro que podéis ver en la portada de este noveno tomo, es la única que muestra sus pensamientos. El guion hace de ella y de Toriko, la muchacha rubia, las protagonistas, pero vemos el mundo desde el punto de vista de la primera. Siempre.
Dos realidades en más de un sentido

Al plantearlo de esta manera, el manga juega con las dudas y las certezas. Casi desde el principio sabemos que Sorawo se siente irremediablemente atraída por Toriko, pero no sabemos qué siente esta. Ese mero detalle le da al argumento un punch brutal, ya que siempre mantiene el factor curiosidad romántica sin necesidad de jugar al despiste o al engaño.
Parte de la premisa que rige nuestra misma vida: nunca hay nada sobreseguro. Solo ese detalle ya hace que se sienta muy bien sin necesidad de inventar, pero es que cuando le sumas el valor terror, la cosa se pone incluso mejor. Otherside Picnic no pretende hacerte pasar un mal rato. No es un manga de miedo.
Es un manga de terror desde la perspectiva de su diseño y de lo que muestra. Es lóbrego y escalofriante. Te deja con mal cuerpo en muchas ocasiones al mostrarte el mundo de manera tergiversada y juega de manera muy retorcida con su excelente dibujo. Construye escenarios y viñetas incómodas desde lo esotérico, lo abstracto y lo extravagante.
Todo esto lo hace muy bien. Si bien es cierto que el romance sufre debido a que el terror suele tener más peso, al igual que el factor aventura con thriller, siempre está ahí. Lo vemos en Sorawo constantemente, una joven con un pasado bastante jodido (a través de un evento narrativo para nada habitual) que marca su personalidad.
Terror romántico

Sorawo es desconfiada y tiende a cerrarse a los demás, pero todo tiene lógica. Solo parece abrirse con Toriko y un par de personajes más a los que de verdad aprecia, pero no quiere que su círculo crezca. Eso marca su manera de actuar, muchas veces guiada por unos celos que si bien es cierto no son sanos, entendemos perfectamente. La comprendemos.
De hecho, es lo que le da fuerza como protagonista. Aunque entendamos que hay algo malo en todo esto, es imposible no empatizar con ella. Toriko, por su parte, es una buena compañera, ya que gracias a ella el manga gana mucho ritmo debido a que se muestra algo más impulsiva.
Sin entrar en detalles, diré que forman un buen tándem pese a que Iori Myazawa (guionista de la novela original) gusta de dar vueltas de más en ocasiones a ciertos asuntos. Pese a ello, sigue siendo una lectura que destaca de manera positiva gracias a su solidez general y el buen hacer de sus personajes.
Pertrechado de un trasfondo mitológico-terrorífico-místico cuyo mayor defecto es que no conocemos las leyendas que construye, pero que logran siempre enganchar con sus explicaciones, el resultado es bueno. Así que sí, es una lectura que se disfruta porque es capaz de suscitar interés, generar curiosidad y mantener el ritmo con buenos personajes y arcos en todo momento.
Una historia que merece la pena

Todo esto, si has seguido el manga, ya lo sabrás. Si lo conoces, pero lo tienes en pausa, lo que te puedo decir es que siempre mejora. Aunque tiene sus baches, el manga va subiendo peldaños con cada arco, cada incursión y cada tomo. Pero, ¿incursiones? Resumiendo mucho de qué va la historia, el mundo tiene como dos realidades.
Una es la que todos conocemos y la otra, llamada El otro lado, es una suerte de alternativa onírica repleta de criaturas de pesadilla capaces de afectar al mundo real y de acabar con todo el que pisa sus dominios. Está muy bien diseñado y cada vez que nuestras protas van a él, la cosa se pone muy interesante.
Lejos de estar todo el rato ahí, Iroi-sensei maneja bien los tiempos y cambia de realidad en su medida oportuna, dejándonos con una lectura que sabe mantenernos en tensión o dejarnos descansar cuando toca. Si a esto le sumas ese buen dibujo del que ya os hablé antes, pues lo cierto es que se obtiene un manga bastante bueno y diferente en términos generales.
Cierto es que le faltan más secundarios que le ayuden a darle algo más de variedad a la historia, y es que hay muy pocos personajes, pero también es verdad que sabe sostenerse solo a través de Toriko, Sorawo y un par de chicas más que aparecen con cierta frecuencia.
Conclusiones

Adentrándose constantemente en distintas diatribas morales a través de Sorawo, quien entraña no pocas dudas a medida que la historia avanza, y manejando bien sus distintos conceptos, Otherside Picnic destaca positivamente. Sabe ir del drama a la comedia, de la comedia al terror, del terror a lo un poquito más romántico y de lo romántico a la rutina con mucha fluidez.
Se nota que la original es una novela con renombre, ya que la coherencia y concordancia del guion es fuerte. Es un manga con un trasfondo bien cohesionado y pocos errores que se adapta de manera realmente buena al manga gracias a que el dibujo le aporta mucha fuerza y dinamismo.
Además, sabemos que queda historia para rato, y es que el manga sigue abierto y van por el volumen 16. Aquí hemos llegado hasta el noveno y ya pinta bien, por lo que infiero y espero que siga mejorando incluso más. Sin ánimo de extenderme más, si te ha llamado la atención, espero que te acabe gustando tanto como a mí, porque de verdad pienso que merece la pena.


- No es el típico isekai.
- Sus dos protagonistas tienen carisma. Su diseño es interesante.
- La premisa es atractiva y empieza con buen pie. El argumento es interesante.
- El diseño general de la historia y los escenarios, así como la narrativa, funcionan.
- El dibujo tiene su punto y mezcla muy bien lo bonito con lo horrendo.

- Emplea muchas leyendas que se escapan del conocimiento habitual de un lector occidental.
- Extrañamos la presencia de algunos secundarios adicionales.