Reseña manga: ‘Dragon Quest: Emblem of Roto’ n.º 14

¡Os traemos nuestra reseña de Dragon Quest: Emblem of Roto n.º 14! Nos acercamos al final de la aventura mientras preparamos el último duelo

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Nos encontramos muy cerca del final… Ciertamente, es un momento triste, pues con aquesta mi reseña de Dragon Quest: Emblem of Roto n.º 14 estoy a punto de cerrar una aventura que comenzó en octubre de 2018. Es más, ya tengo en mi haber el décimo quinto tomo, por lo que no tardaréis mucho más en poder leer mis conclusiones finales. Sea como fuere, no quiero ponerme sentimental. Estamos aquí para hablar de un manga que, por méritos propios, se ha ganado un lugar especial en mi estantería. Siendo una historia de los años 90, podríamos decir que ha envejecido de aquella manera, mas lo cierto es que es un hermoso reducto de lo que fue el manga en su origen.

No obstante, dejemos a un lado las tazas de café con sabor a juventud. Toca hablar de la edición. Editada por Planeta CómicEmblem of Roto refleja muy bien el crecimiento de la editorial en estos casi tres años que han pasado. La editorial ha subsanado los errores que detectamos en los primeros tomos, así que el nivel ha aumentado; el nivel de excelencia de la edición, ahora sí, es muy notable. La progresión, sobre todo, la hemos visto en la maquetación, su gran punto débil; ya no lo es. La traducción o la calidad del material siempre fueron buenas. En conclusión, que la obra de Kamui Fujiwara no puede quejarse del tratamiento recibido.

En cualquier caso, os recordamos que el manga se publica en formato kazenban con páginas en blanco y negro (248 en este casi) con algunas a color. La presentación es rústica sin solapas, pero con sobrecubierta a color. Hechas las presentaciones, comencemos.

Aviso: esta reseña contiene pequeños spoilers.

Sinopsis

Imajin ha logrado reconectarse con su cuerpo y está causando estragos. Arus, Alan y Astea, unen fuerzas para detenerlo, se darán cuenta con consternación de que su oponente tiene un plan específico en mente; un plan que va más allá de toda imaginación y que tiene que ver con el Árbol del Mundo…

Dragon Quest: Emblem of Roto n.º 14

Dragon Quest: Emblem of Roto n.º 14

El enfrentamiento final ha comenzado. Ahora sí, Arus une fuerzas con Asteea y Alan para darle fin a Imajin. Los tres herederos de Roto unen fuerzas y canalizan su poder en una triple Super Descarga que deja muy herido al enemigo. Con la intermediación de algún que otro aliado «inesperado», los héroes aprovechan y conjuran el hechizo definitivo: Teleregreso Omega. Pretenden, tal y como hicieron los guerreros del pasado, encerrar y sellar a la criatura, aunque no todo sale como esperaban. La victoria se salda a su favor, pero Alan es herido y desfallece en extras circunstancias. No hay daños visibles sobre su cuerpo, pero su mente se desvanece y cae al suelo; ninguna habilidad curativa parece funcionar.

Así pues, Arus y compañía se dirigen a Yggdrasil. Su objetivo no es otro más que el de revivir al héroe con una de sus hojas, pero no funciona. Entretanto, nuestras sospechas se confirman: Imajin no ha sido verdaderamente derrotado. Los guerreros de Roto ya desconfiaban en su momento, pero esto se termina de confirmar cuando algunos de los aliados más poderosos del equipo se ponen en marcha. Se trata de Poron, Yao y Killua, los héroes sagrados. Sabemos que, aunque aún no haya sucedido, se avecina la verdadera batalla final. De esta forma continuamos con una lectura que, en su individualidad, pierde fuelle, pero nos prepara para lo que está por llegar.

En efecto, este decimo cuarto volumen no es, para nada, el más llamativo que nos hemos encontrado. Flojea un poco, pues la supuesta emoción del momento no conquista. No obstante, asienta los eventos venideros y nos prepara para el que sí será un momento épico. Así lo podemos ver en las últimas páginas, las cuales sí que tienen el poder de emocionar al lector. En primer lugar, porque descubrimos los verdaderos planes de Imajin. Seguidamente, porque el autor nos sorprende con algún que otro girito de guion o evento inesperado. Para terminar, porque el demonio ha revelado su forma final. Ahora sí, señoras y señores, se viene el duelo final.

Conclusiones

Dragon Quest: Emblem of Roto n.º 14
Reseña manga: Dragon Quest: Emblem of Roto n.º 14

Como viene siendo habitual, no quiero alargarme de más. Por eso os traigo ya mis impresiones personales sobre el tomo. A modo de conclusión, pero también continuando la reseña al uso. Desde un punto de vista personal, el penúltimo tomo de Emblem of Roto es bastante flojito. La narrativa, bastante intensa hasta hace unos momentos, se ralentiza mientras va recuperando a personajes del pasado. Se nota, de una u otra forma, que el autor lo está preparando todo para dar cierre a su obra. Por eso mismo pierde fuelle durante todo el interludio, pero lo recupera en los pasajes finales. Imajin, quien ha manifestado sus verdaderos deseos y ha revelado su forma final, acabará con todo… o será derrotado.

Las últimas páginas emocionan. Te enganchan. Tienen el don de hacerte saber querer que va a pasar, y eso siempre es algo importante. Hasta ahora la historia ha sugrido algún que otro vaiben en donde, de forma reiterada, hemos alabado o criticado tanto sus buenos como malos momentos. A día de hoy la valoración es más bien positiva, pues hablamos de un manga bien construido que respeta los preceptos de los años noventa. Clásico, es la típica aventura del bien contra el mal en donde la muerte es nuestra más ferviente admiradora. Porque, como no podía ser de otra forma, en aquellos tiempos no te podías encariñar con nadie. Menos con el héroe, claro. Ese siempre llegaría al combate final.

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