Aunque a Cross Game siempre se le ha dado muy bien el concepto de relato de realidad y uno de sus puntos fuertes es, precisamente, el día a día de sus protagonistas, cuando hay día de partido, no solo cumple, sino que es capaz de mantenerte bien agarrado a la silla hasta el final. Es por cuestiones como esta que siempre he alabado el trabajo de Mitsuru Adachi.
Aunque su dibujo no sea el más llamativo y sus historias tengan un perfil más bajo, es realmente bueno en lo suyo. Es de ese tipo de autores que cuentan mucho con muy poquito. Incluso con diálogos parcos o escenas en las que apenas hay un par de palabras, siempre es muy expresivo.
Es curioso, la verdad, puesto que este sexto volumen doble de Cross Game refleja a la perfección tal dicotomía. Véase que tenemos casi un 60% (o quizá más) de contenido dirigido a lo que podríamos llamar romance y celos y el resto es deporte. Por ejemplo, ahora tenemos al primo de de Aoba está yendo a por ella sin guardarse nada, lo que está provocando que Ko reaccione.
No obstante, lo hace de manera contenida. Se sigue engañando a sí mismo. Ella también. Está claro que son más que amigos de la infancia y vecinos. Aunque no se atrevan a ser sinceros con ellos mismos, ni quieran dar el paso, todo el mundo sabe que entre Ko y Aoba hay algo más que amistad.
Reseña del manga Cross Game n.º 4 | Portada, sinopsis y edición

Kô Kitamura encara el verano de su segundo año de bachillerato… ¡y ahora, con la mirada puesta en el Kôshien, debe subir al montículo de pitcher en el torneo preliminar local! Sin embargo, en su camino aparece el Ryûô Gakuin, un equipo en el que destaca Mishima, un bateador prodigioso de nivel comparable al de Azuma. ¡El Seishû se enfrenta al Ryûô en la tercera ronda! ¡Los veloces lanzamientos de Kô cortan el aire!
| Colección | Cross Game vol. 6 de 11 |
| Autoría | Mitsuru Adachi |
| Género | Deportivo, drama, comedia, romance |
| Formato | Rústica sin solapas con s/cub. |
| Tamaño y páginas | 13,2 x 17,9 cm con 280 páginas en b/n |
| Precio | 16,95 € |
| Traducción | Marc Bernabé |
| Fecha de lanzamiento | 2 de octubre del 25 |
| Reseñas | Volúmenes anteriores |
La tensión, el cómo se comportan el uno con la otra y viceversa, la extraña manera que tienen de apoyarse… Incluso los celos contenidos que no quieren mostrar. Su reacción es, hasta cierto punto, la de adolescentes orgullosos, pero es que al final es lo que son: un par de chavales en la flor de la vida.
Adachi-sensei refleja esa situación de manera muy precisa, pero sin que se sienta como algo pesado o forzado. Las secciones en las que el autor habla de la vida de sus personajes (chistes que traspasan la cuarta pared incluidos) y se centra en el drama, o simplemente se convierte en un slice of life, encajan perfectamente.
Deporte y amor

Son tan o más disfrutables que los propios partidos gracias a lo bien escritos que están sus personajes pese a su simpleza. Y sí, son simples, pero al mismo tiempo profundos. He ahí la magia. Sé que es contradictorio, pero es un fiel reflejo de cómo se comporta el ser humano. Al menos así lo siento yo.
El caso es que podría resumir todos estos conceptos y pesquisas en algo tan sencillo como «Cross Game es un manga con una escritura muy natural y fluida en donde la ficción y la realidad se entrecruzan la una con la otra de manera constante en un casi perfecto equilibrio narrativo».
Por supuesto, cuando digo que es perfecto, no hablo del manga en su totalidad, puesto que sigue tirando de ciertos clichés o hasta cuesta diferenciar algunos personajes de otros debido a que, en efecto, el dibujo es bastante plano. No es malo, pero no es tan definido como el de otros autores a los que podríamos llamar «clásicos» dentro de la industria del manga.
El caso es que funciona. Este sexto tomo es uno de los que mejor lo evidencia, ya que el salto de slice of life a spokon es de los mejores. En esta entrega hay dos partidos y uno de ellos es especialmente complicado, pues les enfrenta a uno de los mejores equipos de la prefectura. Es un candidato al Koshien muy serio.
Un manga que sabe muy bien qué pretende

Por su parte, el equipo de nuestro protagonista depende en exceso de Ko y Azuma. Son dos estrellas sosteniendo a un equipo entero ellos solos. Un equipo cuyo pitcher ha mostrado al mundo casi por primera vez cuál es su verdadero potencial. Los 150 kilómetros por hora ya no son un problema para él.
Pese a ello, el equipo tiene problemas. Es más, Azuma lo deja claro: «si no llegamos al Koshien será por vosotros«. Es consciente de que su talento y el de su compañero está a la altura de los nacionales. Por eso se quedó. y por eso no se calla. Su confianza es total y no duda en decir lo que piensa. Y el caso es que tiene razón.
La tensión que se respira durante todo el partido (que no termina en este tomo) es total y es gracias a ellos dos. De hecho, es curioso como spokon en ese sentido, ya que evade bastante el sentimiento de equipo y lo vuelve mucho más individualista. A título personal, es un enfoque que me gusta.
Pero porque funciona. Lo cierto es que me ha gustado que Cross Game se construya de esta manera porque al final es entretenido. El ritmo es bueno, la tensión es real y las ganas de saber qué ocurrirá son bestiales. Es un manga que con un poquito te engancha hasta el infinito y te acaba dejando con ganas de más, más y más. Así de bueno es.
Uno de los mejores en su género

Y si bien es cierto que hay otros spokon más recientes con una mejor construcción, un elenco más variado y un dibujo mucho más definido, Cross Game sigue siendo uno de los mejores. Es un auténtico referente y un histórico cuyo valor va más allá de haber establecido unas bases. Sigue siendo tan entretenido como siempre.
Es un manga que le recomendaré a casi cualquier fan del género deportivo y/o del béisbol con drama, porque es realmente bueno en su campo. A cambio sacrifica otras cosas, pero lo que consigue es dar una fórmula diferente. Una en la que deporte y rutina se combinan hasta dar forma a un extraño spokon mezclado con slice of life que siempre te deja con ganas de más.


- Es un clásico entre clásicos.
- La edición es realmente buena.
- Funciona como spokon, drama y romance.
- La historia es entretenida desde el minuto uno.
- Tiene bastante personalidad.

- Si gustas de historias más complejas, a veces es demasiado simple.
- El dibujo puede no ser tan atractivo si prefieres estilos más definidos.