Hablar de Junji Ito es lo mismo que hablar del maestro del terror japonés. Por méritos propios, el prolífico autor nipón se ha convertido en uno de los mayores referentes del mundo no solo en la industria del manga, sino en líneas generales. Es uno de los grandes y, para muchos, se codea con los escritores y creativos más ilustres del planeta.
En gran parte, esto ha sido gracias a los muy diversos que ha ido sacando a lo largo del tiempo. Uno de los más notables, para muchos, es Black Paradox, el protagonista de nuestra reseña manga de hoy. Curiosamente, lleva mucho entre nosotros, pero he querido aprovechando el lanzamiento de su nueva edición en tapa dura.
Así es, Planeta Cómic recuperó tiempo atrás la licencia—antes en manos de ECC—, relanzándola por 15 euros menos con una edición francamente interesante: en tapa dura, con nuevas fuentes y la misma traducción. Con esto en mente, hoy por hoy se puede decir que es su mejor versión hasta la fecha.
A fin de cuentas, este nuevo formato no solo le sienta genial, sino que, además, tanto con la historia completa de Black Paradox como con dos relatos cortos adicionales: La lamedora y El pabellón de lo paranormal. Ambos son agregados muy interesantes, puesto que aportan algo de contenido adicional.
Con esto en mente, pero antes de empezar, me gustaría destacar una cosa: Junji Ito no es un autor apto para personas de estómago débil. Son duras, directas y manejan cuestiones verdaderamente complejas. Golpean sin compasión y, aunque no podemos decir que sea tan gore, saben dejarte con un mal cuerpo. Dicho esto, ahora sí, empezamos.
Reseña de Black Paradox | Portada, sinopsis y edición

Cuatro personas decididas a quitarse la vida se conocen a través de la web de suicidios Black Paradox: Marceau, una enfermera que vive angustiada por el futuro; Taburo, un hombre atormentado por su doppelgänger; Pitan, un ingeniero con su propio clon robótico; y Baracchi, una chica torturada por una horrible marca en su rostro. En su búsqueda del lugar perfecto para llevar a cabo su suicidio, abren de forma fatídica una puerta que los conduce hacia un destino aterradoramente extraño…
| Colección | Black Paradox |
| Autoría | Junji Ito |
| Género | Terror |
| Formato | Tapa dura sin s/cub. (cartoné) |
| Tamaño y páginas | 14,8 x 21 cm con 244 páginas en b/n e insertos a color |
| Precio | 20 € |
| Traducción | Marc Bernabé |
| Fecha de lanzamiento | 8 de julio de 2026 |
En lo que respecta a su nuevo formato, lo cierto es que los cambios de fuente encajan. He comparado ambas ediciones y diría que esta me gusta más, tanto en los textos como en los titulares. Además, la tapa dura le sienta genial, siendo un manga más recio y resultón a simple vista.
Planeta ha hecho un buen trabajo con su recuperación, devolviéndonos uno de los grandes relatos de terror del maestro japonés mediante una edición muy a la altura y con un precio bastante bien ajustado. La traducción es la misma, pero por si no la conociáis, os diré que está a la altura.
Misterio y horror de un genio japonés


Volviendo al tema que nos acontece, ¿de qué va Black Paradox? Todo empieza cuando cuatro desconocidos se juntan para cometer un suicidio colectivo. No obstante, desconocemos los motivos que les han conducido a hacer algo así, por lo que arranca como una historia de misterio.
Eso sí, hay algo extraño con todo este asunto, puesto que mientras viajan en coche (se conocieron en un foro de internet y decidieron juntarse para poner fin a sus vidas), pasa a su lado otro automóvil con una versión idéntica de ellos mismos. Pese a ello, siguen con su viaje, mas cuando llegan a su destino, ocurre ‘algo’ que les impide seguir adelante…
Y ahí es donde comienza la historia de verdad. Junji, con gran maestría, explora la psicología del ser humano mientras adereza la escena con su más que conocido toque sobrenatural. Adornándolo todo con el oscurantismo que le caracteriza, convierte el relato en un misterio de terror que, al mismo tiempo, explora las dificultades y vicisitudes de la vida.
O lo que es lo mismo, no coge a cuatro personas y hace que se quieran suicidar como mero gancho inicial, sino que le da una motivación a la cuestión y explora todo lo que conlleva. Define bien la situación, ofrece distintos matices y, en el proceso, hasta desliza varias críticas sociales que nos permitan empatizar con la situación de nuestros protagonistas.
Algo que tiene más sentido si tenemos en cuenta que, en realidad, Japón es uno de los países con mayor tasa de suicidios del mundo y que la gente contacte con otra gente para no suicidarse ellos solos es algo tristemente ‘común’…
La importancia del yo en una historia que va más allá del terror


Sea como fuere, esto es solo el comienzo, porque más pronto que tarde, ese extraño fenómeno del comienzo toma forma. Los dobles de nuestros protagonistas, más conocidos como Doppelgänger (término alemán muy extendido para hablar de este fenómeno) se convierten en el misterio principal de la historia. Ito, con mucha habilidad, gira a esta situación de manera que hasta se siente natural… dentro de lo sobrenatural.
En general, pues, Black Paradox es una historia que sabe manejar muy bien los tiempos. Lo único malo es que a veces es un tanto compleja, por lo que puede resultar difícil de seguir. Pese a ello, merece la pena, tanto por ritmo como por narrativa, trama o desarrollo, pues cumple con buena nota en todos estos aspectos.
Todo sea dicho, aunque personalmente me gusta el ritmo, es una obra que puede ser considerada ‘lenta’ si lo comparamos con otros trabajos del mercado manga. Junji se toma su tiempo para desarrollar bien cada parcela, algo necesario si tenemos en cuenta que juega con varios conceptos muy abstractos y la idea del ‘otro yo’.
Llega un punto hasta en el que necesitas detenerte un poco para entender bien qué está ocurriendo, puesto que todo acaba siendo lo suficientemente confuso como para hacer que tengas que darle una vuelta a lo que acabas de leer para comprender que acabas de ver.
Reseña del manga Black Paradox: conclusiones


Todo esto provoca que gran parte de ese terror pase más bien al horror, puesto que no engendra miedo, sino desasosiego. Es una lectura que te deja escenas desagradables, imágenes duras y momentos que harán que acabes con mal cuerpo. Es, pues, una suerte de relato paranormal que se aleja un poco de lo que entendemos como miedo puro y duro, aunque en realidad es lo que busca.
Ito no pretende que te asustes mientras lees su obra, sino que acabes haciendo una mueca cuando toca. En gran medida, esto es gracias a su estilo de dibujo. Aunque el manga siempre sea siempre en blanco y negro, podemos decir que Black Paradox es más oscuro. Por la forma en la que maneja los contrastes y juega con los claroscuros, logra generar un ambiente más siniestro de lo habitual.
Junji es muy bueno en eso, lo que tiene su ‘parte mala’: si no te atrae su manera de dibujar, es complicado pillarle el punto. Personalmente, me gusta mucho, pero entiendo que depende de gustos. Sucede lo mismo con la historia. La he disfrutado, pero entiendo que no es para todo el mundo. Si te gustan el horror y el terror, seguramente te encante. En caso contrario, seguramente no tanto.


- Maneja muy bien los tiempos. Narrativamente es un manga notable.
- El estilo de dibujo de Junji Ito es único. Tiene mucha personalidad.
- Pasa muy hábilmente del misterio al horror. No deja indiferente.
- La historia está muy bien construida y genera curiosidad e interés en todo momento.
- El formato tapa dura le sienta genial.

- A veces es demasiado confusa y cuesta pillarle el punto.