El precio de PS6 no es un problema para Sony.
PS6 será cara, muy cara. Los análisis de componentes apuntan a un precio de lanzamiento que rondará los 1000 dólares o más, algo que Sony conoce perfectamente y que, según el analista Daniel Ahmad de Niko Partners, no le preocupa lo más mínimo. La razón es brutal: la compañía ya no quiere vender volumen, sino márgenes.
- Tal vez te interese: Los tiempos felices terminaron: ¿Por qué julio 2026 acabó con los tiempos de bonanza de los videojuegos?
Sony es plenamente consciente de que «el jugador medio se lo pensará dos veces antes de actualizar el primer día». Así lo reconoce Ahmad. Y está bien. La estrategia de la compañía nipona ha cambiado de dirección: en lugar de perseguir cifras de ventas masivas, PlayStation 6 apuntará a jugadores incondicionales dispuestos a gastar más. Sacrifica cantidad por rentabilidad pura.
De hecho, este cambio de mentalidad no es casual ni improvisado. Sony ha estado preparando el terreno durante meses. El anuncio del fin del formato físico en 2028, el cierre de las tiendas PS3 y PS Vita, todo responde a un único objetivo: construir un ecosistema 100% digital donde controle absolutamente todo.
Márgenes sobre acceso: cómo PS6 abandona al jugador medio

Sin costes de manufactura ni distribución minorista, Sony canaliza la totalidad de ingresos directamente a través de su tienda digital. Es el modelo de máxima rentabilidad: menos gente comprando, pero pagando más y sin intermediarios que tomen su porcentaje.
Más allá de eso, la comparación de Ahmad es elocuente: cuando Apple eliminó el lector de CD-ROM de sus laptops en 2008, hubo quejas masivas. Hoy nadie se arrepiente. Sony apuesta a que ocurrirá lo mismo aquí. Que en unos años, nadie recordará con nostalgia la época en que podías comprar un juego físico o revenderlo.
Sin embargo, hay una diferencia crucial. Los laptops de Apple ofrecían alternativa: la nube, las descargas, otros distribuidores. PS6 no ofrece nada de eso: solo la tienda oficial a los precios que Sony marque. Es control total disfrazado de progreso tecnológico.
Lo más preocupante es que otros fabricantes podrían seguir este camino. Si PS6 funciona rentabilidad-wise, ¿por qué no lo haría Xbox? Nintendo ya aprendió la lección con Switch 2. La industria está eligiendo márgenes sobre accesibilidad, y PS6 es solo el primer paso.