Por 10 pavos es una de las grandes apuestas de un 2026 repleto de malas noticias. La industria está muriendo. Play ha confirmado que no tendrá formato físico a partir de 2028. Xbox se enfrenta a decenas de despidos. GTA 6 ha confirmado que no tendrá versión con disco. Solo las últimas semanas han sido muy duras. Lo estamos pasando mal, y es por eso que son pequeños reductos como Fatekeeper los que te acaban dando algo de ilusión.
Y eso que en realidad no es nuevo. Lo cierto es que este acceso anticipado (que cuesta 9,99 euros) salió el pasado 2 de junio. Lo tengo en mi biblioteca desde hace tiempo, pero no había tenido tiempo de darle el cariño que se merecía hasta hace poco. No tenía prisa, porque también era consciente de a qué me exponía: un acceso anticipado muy acceso anticipado.
De ahí su precio, y de ahí que diga que es una apuesta. Siendo realista, el juego está verde de contenido. Aún le queda mucho por delante, pero lo que ya tiene es muy bueno. No hay demasiadas horas de contenido, pero es algo que el propio estudio advierte desde el principio.
Esta versión no incluye todo el contenido de la historia ni todas las mecánicas de progresión y sistemas de apoyo. Es una parte del contenido que tenemos pensado para el juego completo. Iremos actualizando con contenido añadido y nuevos sistemas a lo largo de la campaña de acceso anticipado. Mientras que el tiempo de juego de esta primera versión será de aproximadamente 2 horas, el juego completo tendrá una duración de unas 15 horas.
Su propia descripción de Steam nos advierte de que en unas dos horas puedes haber completado todo el contenido disponible y de que su versión final será de unas 15 horas. No importa. Merece la pena. Esa promesa me hace pensar que Fatekeeper merece la pena, ya que lo poquito que he visto hasta ahora me ha parecido sólido, entretenido y con fuerza.
Estas son nuestras primeras impresiones de Fatekeeper




Hay quienes dicen que recuerda a Skyrim. Otros dicen que es una suerte de sucesor espiritual de Dark Messiah. Las comparativas son inevitables, pues hablamos de un RPG de fantasía occidental en primera persona en el que nos enfrentaremos a toda clase de criaturas y grandes bosses.
Lo entiendo, y es que sí que recuerda a ellos. Con un menor empaque, por supuesto, pero con una jugabilidad francamente adictiva. Podría decirse que el combate tal vez se sienta un poco antiguo, porque las reminiscencias a esos grandes títulos son reales, pero en lo personal no lo veo un defecto. A mí me gusta. Lo he encontrado francamente interesante.
Cierto es que en estos momentos su mundo se siente poco reactivo y está algo vacío. No hay muchos elementos con los que interactuar y guiarse por él es un tanto complejo. El diseño de niveles todavía no es tan fino como podría ser y la falta de un mapa no ayuda.

También cuenta con un rendimiento en PC algo cuestionable, puesto que la falta de optimización (sus requisitos mínimos son bastante altos, pues nos piden al menos una GeForce RTX 3070) es más que evidente. Pero en estos momentos tampoco es que me preocupe en exceso.
Como ya he comentado, se nota que es un acceso anticipado muy anticipado y, por 10 pavos… pues la verdad es que me parece una ganga, teniendo en cuenta su promesa de futuro. Además, se ve muy bien y es capaz de construir una atmósfera de fantasía épica con toques grimdark, pese a que todavía está verde.
Da mucho con muy poco. Pese a que todavía le falta mucho contenido, es capaz de sacar músculo y decir: «Oye, detrás de estas dos horitas de contenido se esconde una joyita que en el futuro te dará mucho«. Me baso en que su sistema de combate tiene mucha chicha.

De buenas a primeras contamos con el clásico set de ataque ligero, ataque pesado con carga, bloqueo tradicional, parry y esquiva mediante barra de estamina. Bueno, y con una patada que te ayudará a romper las guardias de tus enemigos. No hay nada del otro mundo en su diseño, pero es funcional.
Aunque la hit box sí que es errática en estos momentos, cada golpe se siente muy contundente y el acompañamiento de las distintas magias y habilidades de las que dispone logra que se sienta trepidante, satisfactorio y potente. Algo muy digno si tenemos en cuenta que se trata de un ARPG en primera persona.
Si a esto le sumas su ya destacada dirección artística, lo cierto es que eres capaz hasta de pasar por alto el errático comportamiento de la IA de sus personajes. Dicho esto, sí, pienso que Fatekeeper es un acceso anticipado con un enorme potencial y muchas cosas que decir de aquí al futuro. Me ha molado y tengo ganas de que esté terminado para ver qué nos ofrece cuando esté al 100 %.