‘Godzilla: rey de los monstruos’: review sin spoilers y valoración de la sala ScreenX

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Una nueva entrega de la bestia nipona por excelenecia ha llegado a nuestras pantallas. Analizamos, sin spoilers, Godzilla: rey de los monstruos.

Sinopsis

Cuando varias super especies ancestrales, que hasta ahora se pensaba que eran simplemente mitos, aparezcan de nuevo, la agencia de criptografía y zoología Monarch tendrá que hacer heroicos esfuerzos. Sus miembros se enfrentarán a una gran cantidad de monstruos gigantes, incluyendo el imponente Godzilla, que luchará contra Mothra, Rodan y su archienemigo, el dragón de tres cabezas King Ghidorah. Esta lucha por el liderazgo de estos seres ancestrales pondrá en peligro la propia existencia humana.

Godzilla: rey de los monstruos; bestias y más bestias

El ser humano y su ambición desmesurada. Y es que, consciente de su posición en la escala evolutiva, el homo sapiens siempre se ha creído amo y señor del universo, capaz de controlar incluso aquello que no comprende. Pero la naturaleza es sabia y ha sabido abrirse paso a través del tiempo y de las trabas impuestas por el hombre. Esperemos que, por largos años, continúe siendo así.

Cada vez más tengo claro que, cuando de monstruos se trata, lo mejor es ir al cine, apagar el cerebro e intentar disfrutar de la película. Cintas que, por cierto, cuanto más desvergonzadas sean mejor. Porque intentar ir un paso más allá o tratar ver en ellas algo más que acción desvergonzada resulta en muchas ocasiones ser una simple quimera.

Ese bien podría ser el resumen que define mi experiencia ante Godzilla: rey de los monstruos (Michael Dougherty, 2019), una película que tiene poco que ofrecer y que apela a aquellos que, como los habitantes atrapados entre bestias, disfrutan con los choques de trenes. Una cinta pensada para los amantes de los monstruos, heredera de aquella Godzilla (Gareth Edwards, 2014) de hace cinco años y que comparte universo con Kong: la isla calavera (Jordan Vogt-Roberts, 2017).

Godzilla: rey de los monstruos

El drama de Godzilla: rey de los monstruos

Sin embargo, la película no parece acatar ese cambio de rumbo, ese que imprimiría un tono más llano al conjunto. Por el contrario, el film se encarga de potenciar el drama a través del uso de la familia protagonista, olvidando en cierto modo a qué hemos venido e impostando una profundidad dramática demasiado insustancial.

Para intentar llevar ese drama a buen puerto -cosa que no consigue-, la cinta opta por fichar tres puntales realmente potentes: la televisiva Millie Bobby BrownEleven para los amigos-, la muy en forma Vera Farmiga y el acertado Kyle Chandler. Esta decisión provoca ciertos momentos en la trama realmente absurdos, así como la intención de convertir la propuesta en un melodrama que no tiene fuerza alguna.

Como en otros films protagonizados por bestias, la importancia del diseño de los monstruos sigue siendo capital. Sin embargo, sigo viendo luces y sombras en el planteamiento de Godzilla: rey de los monstruos. Sus «bichos» presentan un diseño francamente bueno, no obstante, deslucen al actuar de manera tramposa; haciendo apariciones en secuencias más bien oscuras en los que no pueden apreciarse en todo su esplendor. Esto, sumado a ciertos movimientos de cámara, me ha transmitido una sensación de dejadez que no debería existir en una cinta de 2019.

Veredicto

No le busquéis los tres pies al gato -o, en esta ocasión, al lagarto gigante-, aún disfrazándose de melodrama absurdo, Godzilla: rey de los monstruos sigue siendo lo que cualquiera podría esperar de una cinta de género: un festival de criaturas que se zurran mientras los humanos las observan atónitos. Supongo que no importará demasiado, pero personalmente la película me ha parecido el estudio (fallido) de una familia desestructurada con un lagarto gigante y un dragón de tres cabezas partiéndose la cara por la supremacía entre especies de fondo. Aunque igual es sólo percepción mía.

Valoración de la sala ScreenX

¿Os habéis preguntado alguna vez qué hay fuera de plano? Es decir, qué hay más allá de lo que el director se ha encargado de mostrarnos de manera explícita. Este podría ser un buen punto de partida para describir lo que pretende ofrecer la sala ScreenX.

Tratando de ampliar el campo de visión del espectador -y con la clara intención de innovar la fórmula-, la sala ScreenX propone una proyección en triple pantalla, ofreciendo contenido en el frontal tradicional y en las paredes laterales. Esto es un punto importante, pues de frente tenemos la pantalla tradicional y en los laterales se proyecta de manera directa sobre la pared.

Godzilla: rey de los monstruos

Hemos tenido ocasión de probar este formato con Godzilla: rey de los monstruos en los Filmax Gran Via del centro comercial Gran Via 2 de Barcelona, y debemos decir que los resultados no nos han acabado de convencer. Es cierto que el efecto es bastante resultón durante los primeros minutos, incluso antes de la proyección cuando se pasa un pequeño vídeo que muestra las bondades de la sala.

No obstante, la calidad de las proyecciones laterales dista de tener el nivel de lo proyectado sobre la pantalla principal, algo que te acaba sacando de la experiencia. La luminosidad es mucho menor en los extremos y la resolución también, empañando así lo que, a priori, parecía una buena idea.

De hecho, aunque la película se prepare para este formato, se nota que su naturaleza es la de ser proyectada en una sala de cine convencional. De este modo, la información importante siempre sucede en el centro de la pantalla dejando la que aportan las paredes en algo anecdótico, casi como si de un efecto ambilight mejorado se tratara.

En definitiva, puede que la sensación sea positiva durante los primeros minutos, y más en una cinta como Godzilla: rey de los monstruos, pero ese efecto se va diluyendo a medida que avanza el metraje. ScreenX es una propuesta que trata de innovar, pero no sé si lo suficiente como para justificar los 13,30€ que pagué por la entrada.

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