La gran pregunta de la trilogía sigue sin respuesta. Y así seguirá hasta el final.
Aprovechando su inminente debut de Final Fantasy VII Rebirth a Nintendo Switch 2 el 3 de junio de 2026, Naoki Hamaguchi, director de la trilogía, ha concedido una entrevista donde ha desvelado algo importante sobre la Parte 3. Su objetivo es claro: mantener a los jugadores intrigados sobre si el destino de los protagonistas cambiará respecto al juego original hasta el último momento. Una promesa que, viniendo de quien viene, hay que tomarse muy en serio.
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Hamaguchi explicó que desde el principio decidieron que la pregunta central de la trilogía, si el destino de Cloud, Aerith y compañía cambiará realmente, permanecerá sin resolver hasta el final. Sin embargo, aclaró que esto no significa que «todo pueda cambiar». La esencia emocional de los personajes y los temas fundamentales de la historia siempre estarán protegidos. En ese sentido, Final Fantasy VII Rebirth no difumina esa línea: es una obra donde el cambio y la preservación coexisten deliberadamente.
Más allá del destino de los protagonistas, Hamaguchi también adelantó que Zack Fair seguirá teniendo un papel muy importante en la tercera entrega. El director explicó que, en lugar de transmitir los cambios de perspectiva mediante diálogos o explicaciones directas, han optado por permitir que los jugadores los perciban de forma intuitiva a través del personaje de Zack. Un enfoque que, según sus palabras, se mantendrá a lo largo de toda la trilogía.
Final Fantasy VII Remake Parte 3: cambio y preservación como dos caras de la misma moneda

Con todo, las declaraciones de Hamaguchi confirman que Square Enix tiene muy claro el equilibrio que busca en la recta final de la trilogía. Ni traicionar el original ni limitarse a repetirlo. Una posición difícil de sostener, pero que Final Fantasy VII Rebirth ha demostrado que es posible ejecutar con criterio.