Cuando uno se pregunta cuáles son los mejores animes de apuestas, siempre se piensa en los mismos: Kaiji o Kakegurui. Son los dos grandes referentes del pasado y el presente. A veces entra en juego No Game no Life, una serie que pegó muy fuerte, pero pocos se acuerdan de otra adaptación. Como un nuevo casino en línea, Death Parade se presentó al mundo con una premisa tan brutal como atractiva.
Centrado en la no vida tras la muerte, el anime y el manga se construyen en torno a un bar de apuestas. La gracia de este es que la suerte en el juego decide nuestro destino. En otras palabras, si vamos al Cielo o al Infierno. Muy querida por su fandom, siempre me ha sorprendido que no tenga más recorrido. Es demasiado de nicho dentro de que sí es conocida.
Pero, ¿por qué nunca ha llamado la atención? Al menos no al nivel que las demás, claro. Pues lo cierto es que nunca he estado seguro. Por un lado, Kakegurui logró llamar mucho la atención desde el principio gracias a la histriónica personalidad de sus personajes y al llamativo diseño de estos. Especialmente de sus ojos.
Yumeko es su mejor representante, y es que cuando juega, su mirada es muy penetrante. No deja a nadie indiferente. Es su sello y desde el principio tuvo mucha fuerza. Por otro lado, Kaiji se construyó poco a poco gracias a su longevidad. Con más de 50 tomos, su supervivencia en la industria le acabó dando un lugar muy alto en casi cualquier estandar.
Death Parade, uno de los mejores animes de apuestas que jamás he visto

Pero, ¿y Death Parade? Sus personajes también están muy bien diseñados, pero quizá no pegan tan fuerte desde el principio. Su imagen no es tan llamativa como la de Yumeko. De ella ves una imagen de sus ojos y ya te genera curiosidad. Death Parade quizá no tenía esa fuerza visual de 0 a 100.
Pero se merece ser considero como uno de los mejores animes de apuestas, porque su premisa es una de las más originales que nos podemos encontrar en la industria. Hay pocas series que giren en torno a estas que tengan una premisa t an interesante. Además, es de las que más y mejor entiende la adrenalina de las apuestas.
Aquí el todo o nada es literal. No es que nos estemos jugando nuestro dinero. Es nuestra alma la que está luchando por pasar toda su vida en el mayor de los paraísos o la peor de nuestras pesadillas. Lleva el extásis del juego a un nivel rara vez visto. Por mucho que Kakegurui o Kaiji lo enfatizan de manera sobresaliente, Death Parade es otro rollo.
Yo lo tengo claro: si os gustan este tipo de series, y no estáis seguros de que ver, si no habéis disfrutado ya de Death Parade, os la recomiendo de manera muy encarecida. Puede empezar un poquito más lento, pero si le das una oportunidad, descubrirás que tiene un elenco brutal, una narrativa genial y una historia que mejora con cada capítulo. Es muy top.