Hoy por hoy, Mi amor por Yamada está al Nv. 999 es —sin duda alguna— una de las mejores comedias románticas disponibles en España, pero no es algo que haya descubierto mientras preparaba la reseña de su volumen n.º 8. Lo cierto es que desde que se emitió el anime, ya dejó claro que la suya era una historia de las que dejan huella.
Tanto que incluso tres años después me sigue pareciendo rarísimo que no tenga una segunda temporada. Me resulta incluso más extraño todavía con lo bueno que es el manga. Para que os hagáis una idea, la adaptación para televisión cubre los 4 primeros tomos. Ya vamos por el octavo y la serie no ha hecho más que mejorar.

Con la relación de nuestros protagonistas ya establecida, Mashiro-sensei ha comenzado a explorar cuestiones más peliagudas dentro de cualquier relación. Véanse, por ejemplo, los celos, y es que en esta entrega, Akane muestra su lado más vulnerable al vivir una situación —cuando menos— muy compleja.
Golpeada por una situación familiar no tan grave como parecía al final del tomo 7, pero sí lo suficiente como para tenerla yendo y viniendo a casa de sus padres durante un tiempo, se ve superada. Además, no debemos olvidar cómo empezó la historia: con una infidelidad.
Su anterior pareja la dejó después de enamorarse de otra mujer, por lo que, aunque no lo expresa, ese miedo sigue muy dentro de ella. Es ahí cuando los celos entran en juego. En un momento delicado, ve a su pareja paseando con otra mujer y se empieza a rayar ella sola.
Reseña del manga Mi amor por Yamada está al Nv. 999 n.º 8 | Portada, sinopsis y edición

Akane y Yamada se conocieron en un videojuego online, y, desde entonces, su relación no ha dejado de subir de nivel. Yamada, en su nueva etapa universitaria, se convierte en el centro de atención, y Akane no puede evitar hacerse preguntas acerca de una chica de un curso superior que aparece junto a él… Por otro lado, nuestra protagonista se entera de que su madre se ha desmayado. La inquietud se apodera de ella, necesitará más que nunca el apoyo de Yamada. ¡El amor de esta pareja, que surgió en un videojuego, sigue creciendo y va un paso más allá!
| Colección | Mi amor por Yamada está al nv 999 vol. 9 de 10 (abierta) |
| Autoría | Mashiro |
| Género | Comedia, drama, romance, slice of life |
| Formato | Tapa blanda con sobrecubierta |
| Tamaño y páginas | 13,1 x 18,2 cm con 192 páginas en b/n |
| Precio | 9,95 € |
| Traducción | Nuria Cimas Pita (Daruma) |
| Fecha de lanzamiento | 19 de septiembre de 2026 |
| Reseñas | Volúmenes anteriores |
La situación, siendo realistas, no va a más. Genera una suerte de pequeño clímax narrativo y un nudo argumental que se resuelve en pocas páginas cuyo principal objetivo es mostrarnos que ambos personajes siguen siendo humanos. Por fuera parecen la pareja perfecta, pero todo el mundo tiene sus problemas.
Mashiro-sensei lo sabe y es capaz de explotar ese recurso sin dejarse llevar por los manierismos del género. No hace una montaña de un grano de arena ni crea un malentendido supremo que nos lleve por el camino de las dudas y la amargura para alargar la lectura y mantenernos enganchados.
La historia de un amor que se siente real

Lo utiliza como un recurso narrativo como cualquier otro, dejándonos con un pequeño arco que gana en intensidad, pero sin convertirse en algo pesado. El caso es que no es algo que me sorprenda, pues lleva haciéndolo mucho tiempo. Su escritura y sus personajes son tan buenos que no le hace falta recurrir a esas cosas.
Pero esa no es la única virtud que podemos destacar tras ocho tomos, como bien sabréis. Si habéis estado siguiendo el manga, sabréis que —y esto me sirve para los que quizá no lo conozcáis— una de las grandes fortalezas de Mi amor por Yamada está al Nv. 999 es la solidez de su escritura.
Siendo parco, la historia está muy bien llevada. La forma en la que evolucionan las cosas es natural y orgánica, además de preciosa. Es súper tierno, pero sin llegar a ser empalagoso. Mide muy bien los límites de su propia narrativa para encontrar el equilibrio. Lo hace, además, a través de un elenco bien surtido de personajes.
Akane y Yamada han demostrado durante todo este tiempo que ambos conforman una pareja a la que da gusto seguir. La suya es una historia que, sin grandes giros de guion, se disfruta. Los diálogos están bien llevados y su forma de coexistir como protagonistas es realmente buena. Funcionan muy bien en tándem.
Orgánico y entretenido, sigue mejorando

A esto le podemos sumar un buen elenco de secundarios que, eso sí, ha perdido un poco más de importancia de la que debería. Sus intervenciones, a la par que divertidas, siempre aportaban un soplo de aire fresco, por lo que su escasa presencia en estas últimas entregas (sobre todo la octava) se ha notado.
A cambio parece que tendremos a otros nuevos secundarios, ampliando así el círculo social de nuestros protagonistas, por lo que no toda nota en ese aspecto es negativa. Es más, si Mashiro-sensei logra que todo fluya como debe, acabará siendo un apartado en el que destaque incluso más.
Y eso que en realidad no hablamos de una serie que destaque por su originalidad. Más allá del trasfondo gamer (que al final tampoco tiene tanto peso), Mi amor por Yamada está al Nv. 999 no es una serie que innove en argumento. En realidad es bastante común, pero aun así es buenísima gracias a esa narrativa de la que ya os he hablado.
Es tan natural y fluye tan bien que todo lo demás no tiene importancia. Eso sin contar que el dibujo —siendo algo que ya he destacado en varias ocasiones— es realmente bonito. Es más, en este octavo tomo diría que incluso ha mejorado. Quizá sea porque llevaba un par de meses sin leerme el manga, pero lo he notado mejor.
Conclusiones: uno de los mejores mangas en su género

También diría que mide mejor los saltos entre drama, romance y comedia. Fluye de manera más natural y las interrupciones entre recursos ya no son tales. A veces había cambios un poco abruptos, pero eso ya no se da. En consecuencia, podemos hablar de un manga que se siente incluso mejor.
La serie empieza bien. Aunque la edición presenta algunos fallos, el arranque es potente. Engancha desde el principio, sobre todo si te gusta el romance, y te va dejando miguitas de curiosidad que rellena muy bien. Gracias al buen diseño de sus personajes, cuando se vuelve más casual, sigue destacando, logrando que sea un manga casi sin altibajos.
De hecho, tampoco diría que tiene tantos picos, pero sí que los posee. Bajos apenas, por lo que podemos decir que sube o se mantiene, pero nunca baja el listón partiendo como base de un mínimo bastante alto. Es por todo esto y más que, si no conocías la serie, te la recomiendo muchísimo y que, si la habías empezado, no la abandones, porque se pone incluso mejor.
Para mí ya es una de las mejores comedias románticas (porque tiene mucho de ambos, no porque se rija por los preceptos tópicos del género) que tenemos en España, especialmente porque sabe darle su punto de drama sin perder el norte. En resumen, que es una serie muy buena y que la recomiendo mucho.


- Los protagonistas tienen bastante carisma, especialmente Akane.
- La historia está bien escrita y la narrativa es buena.
- El ritmo es bueno y la trama genera curiosidad.
- El dibujo.
- Sabe equilibrar muy bien el romance, el drama y la comedia.
- Los conflictos se desarrollan sin recurrir a malentendidos artificiales.
- El elenco de secundarios aporta variedad y personalidad a la historia.
- La relación entre Akane y Yamada resulta natural y agradable de seguir.

- No podemos decir que sea especialmente original.
- La presencia de algunos secundarios ha perdido peso en los últimos tomos.
- Algunos cambios entre drama, romance y comedia pueden resultar algo abruptos en momentos muy concretos.