Todos lo sabemos: GTA 6 lo tiene todo para ser uno de los lanzamientos más destacados del año, del lustro y quizá hasta de la década. Lo nuevo de Rockstar ha generado unas expectativas nunca vistas, así que es normal que le tengamos muchas ganas. Quizá por eso no he podido ver mucho de él en el nuevo Turtle Beach Pacific Skylines.
De un simple vistazo, tanto los colores como los diseños del mando recuerdan muchísimo a los temas de Vice City. Esas palmeras de color rosa pálido con un fondo playero y varios rascacielos con un tono más oscuro bien combinados con un azul clarito respiran puro Rockstar. Recuerdan mucho a él.
El diseño, por suerte, va más allá de lo visual, y es que el mando cumple con la máxima de cualquier periférico: es cómodo. Así pues, tenemos un mando que es tan bonito como ergonómico. Además, incluye su propio sistema RGB inspirado en California, por lo que aunque sea una ciudad diferente a la de GTA (se basa en Miami), se nota que han optado por un estilo similar.
Esto me ha parecido el nuevo Turtle Beach Pacific Skylines

Así pues, y por lo pronto, las sensaciones con el mando en la mano son buenas. Todo sea dicho, es lo mínimo que se espera de un accesorio cuyo precio de venta es de 89,99 euros. Pero no se queda ahí, como es lógico. Además de la iluminación y la ergonomía, al tacto se nota que es un mando hecho con materiales de buena calidad.
Eso sí, el agarre es un poquito diferente a lo habitual. Tiene como unas pequeñas protuberancias en la zona de agarre y es de tamaño reducido. Al principio se me hizo algo pequeño, y me costó adaptarme, pero tras unas junto a él, lo cierto es que terminé con bastantes buenas sensaciones.
Se puede usar en modo inalámbrico donde destaca por su baja latencia; no la he notado prácticamente nada, por lo que es un área en la que saca buena nota. Se puede conectar a través de Bluetooth con dispositivos móviles compatibles y a PC con Windows 10 o Windows 100 mediante su transmisor USB.

La batería no está nada mal. Más o menos es de unas 20 horas, lo cual es una buena noticia teniendo en cuenta que este tipo de mandos suelen tener un aguante algo reducido en algunos casos. Sea como fuere, lo puedes jugar conectado mediante cable, por lo que no tienes por qué dejar de jugar en ningún momento incluso cuando se acaba.
No puedo marcharme sin destacar el hecho de que trae joystick TMR, por lo que son incluso mejores que los de un mando oficial de Xbox. El movimiento es más fluido y son más resistentes. De ahí, entre otras cosas, la diferencia de precio. La disposición es la misma de siempre, por lo que en ese sentido no hay problema.
Bueno, hasta cierto punto, y es que los Pacific Skylines no traen cruceta. Se me ha hecho muy raro, y aunque es verdad que no suelo usarla mucho, es algo que sí he echado de menos. Es un extra que nunca viene de más, pero determinar si es un defecto o una virtud pasa por un enfoque más subjetivo; es más cosa tuya. A mí, personalmente, no me termina de convencer este detalle.
Por lo demás, el nuevo mando de Turtle Beach me ha parecido muy, muy bueno. Responde con soltura, no tiene casi latencia, se adapta bien a la mano, es cómodo, los controles son precisos, el material es de calidad y el diseño mola mucho. Sin duda, un buen mando para viciar a GTA 6… o cualquier otro juego de PC y Xbox.