Tirando de hemeroteca, hasta ahora, no os habíamos traído nuestro análisis de The Rogue Prince of Persia en ninguna plataforma. Pues bien, vengo a poner solución a esto ya que he estado jugando en Nintendo Switch 2 y hoy os traigo mis conclusiones, a pesar de ser un juego que ya lleva bastante tiempo en el mercado. Pero aprovechando su lanzamiento en formato físico, creemos que es el momento ideal para hablaros de él. Vamos allá con nuestro análisis de The Rogue Prince of Persia en Switch 2.
Tras varias horas recorriendo sus escenarios y muriendo (mucho) en el intento, puedo decir que The Rogue Prince of Persia es uno de esos juegos que empiezas tranquilamente y sin darte cuenta las horas han pasado volando. No es la entrega más ambiciosa de la saga, ni pretende serlo, pero sí representa una reinterpretación muy inteligente del universo Prince of Persia bajo el prisma del roguelite moderno.
Análisis The Rogue Prince of Persia en Nintendo Switch 2: su estructura roguelite

Lo primero que llama la atención es su enfoque jugable. Acostumbrado a otros géneros en la saga, en The Rogue Prince of Persia no estamos ante una aventura lineal ni ante un metroidvania clásico. En cambio, el juego apuesta por una estructura de runs, donde cada intento cuenta y cada muerte forma parte del progreso.
Desde el primer momento, el control del príncipe es una delicia. Saltos, carreras por la pared, esquivas, golpes aéreos… todo fluye con una naturalidad que recuerda inevitablemente a Dead Cells. No es casualidad: el estudio detrás del juego, Evil Empire, tiene mucha experiencia en este tipo de propuestas.
El combate es algo más sencillo, pero igual de efectivo. Combina ataques cuerpo a cuerpo, habilidades especiales y una movilidad constante que te obliga a estar siempre en movimiento. Si te quedas quieto, palmas seguro. Su estructura roguelite hace que cada vez que caigas en combate, regresas al Oasis, una especie de base central desde la que puedo mejorar habilidades, desbloquear armas o preparar la siguiente incursión.
Muere para progresar

Este sistema de progresión está bien medido. No resulta frustrante, porque siempre sientes que avanzas, aunque sea poco a poco. Las llamadas “Cenizas del Alma” permiten desbloquear mejoras persistentes, lo que convierte cada intento en algo útil. Además, la variedad de builds es uno de sus grandes aciertos. Entre armas, medallones y habilidades, el juego ofrece suficientes combinaciones como para adaptar el estilo de juego a cada jugador. No es un sistema hiper-profundo pero sí cumple con creces.
En la parte menos positiva, he de decir que, con el paso de las horas, se nota cierta falta de variedad en enemigos y situaciones, algo que puede restarle frescura a largo plazo. Los niveles se generan proceduralmente, por lo que cada partida cambia ligeramente el recorrido, los eventos y los desafíos, lo que mantiene la sensación de novedad constante.
No es un sistema revolucionario, pero está bien implementado. Los escenarios tienen identidad propia, con biomas diferenciados y desafíos específicos. Además, las misiones secundarias y los eventos aleatorios ayudan a romper esa monotonía en la que puede caer el juego sí solo vas a lo principal.
Apartado audiovisual y rendimiento


Visualmente, el juego apuesta por un estilo muy particular, cercano al cómic o la novela gráfica. Puede que no sea espectacular a nivel técnico, pero tiene personalidad. Y eso es importante en un género algo saturado. Los escenarios están llenos de detalles y referencias culturales, y el diseño del príncipe resulta rompedor con lo tradicional
La banda sonora, por su parte, mezcla sonidos tradicionales persas con bases electrónicas, creando una atmósfera muy dinámica que acompaña perfectamente el ritmo del juego. En cuanto al apartado técnico jugándolo en Nintendo Switch 2, he de decir que el juego da la cara.
Tenemos una experiencia bastante sólida en líneas generales. Funciona a 60 FPS y se ve nítido tanto en portátil como en sobremesa, lo que favorece mucho su propuesta rápida y precisa. Eso sí, no todo es perfecto: durante mis partidas he notado algunas pequeñas caídas de rendimiento y tiempos de carga algo más largos de lo deseable.
Nada grave, pero el ojo experimentado lo acabará notando. Seguramente se podría haber optimizado para aprovechar al máximo el hardware, especialmente teniendo en cuenta lo fluido que exige ser este tipo de juego. En cuanto a duración, completar el juego puede llevar entre 10 y 25 horas.
Depende de la habilidad y del interés en explorar todo su contenido. No es un juego especialmente largo, y ahí está uno de sus puntos más discutibles. Aunque la rejugabilidad es alta, algunos jugadores pueden echar en falta más contenido, más biomas o mayor variedad en general.
Una edición física de las que merecen la pena

Bajo el título de “Immortal Edition”, nos llega en España una edición física que contiene lo siguiente:
- Steelbook.
- 3 tarjetas de arte premium con piezas del mapa del juego en el reverso.
- Un póster de doble cara, con los amuletos, armas y herramientas del juego en un lado y un impresionante arte en el otro.
- El juego físico estará incluido dentro del Steelbook, y todos los demás componentes se incluirán en una faja externa coleccionable.
Así pues, si eres de los que ama el formato físico, es la oportunidad perfecta para hacerte con un juegazo.
Análisis de The Rogue Prince of Persia en Switch 2: conclusiones
Sin ánimo de alargarme más, concluyo este análisis de The Rogue Prince of Persia afirmando que estamos ante un juego que no pretende reinventar el género, pero sí ofrecer una versión accesible, pulida y muy disfrutable del mismo.
Lo que más me ha gustado ha sido lo bien que se siente en las manos: moverse, luchar, encadenar acciones… todo fluye con una naturalidad que engancha desde el primer momento. A todo ello ayuda un sistema de progresión sólido y una dirección artística con personalidad.
En cambio, su falta de ambición en ciertos aspectos (especialmente en variedad y contenido) le niega el ser un juego perfecto. Pero no os engaño si os digo que es un título muy recomendable, especialmente para quienes disfrutan de los roguelite o buscan una experiencia ágil y adictiva en Nintendo Switch 2


- Lo ágil que se siente
- La sensación de progreso y que tu esfuerzo merece la pena

- Algún tiempo de carga algo excesivo
- Se echa en falta algo más de variedad de enemigos