No está todo lo pulido que podría, pero Of Ash and Steel me ha dejado con la sensación de que aquí podríamos tener un nuevo juego de rol y acción dentro de un tiempo si en el estudio son capaces de mejorar el apartado técnico. Con reminiscencias a Gothic, presenta un mundo con una premisa bastante llamativa pese a que, en realidad, no hace nada del otro mundo.
Es “otro juego medieval más” en donde la fantasía aporta su magia mediante monstruos a los que podremos enfrentar. O eso podría parecer, puesto que dentro de esos destellos y homenajes al pasado presenta un mundo con buena personalidad y relativamente rico en detalles.
Flaquea un poco en la interacción con los mismos, pues no siempre podemos hacer algo con todo aquello que nos vamos encontrando, pero le da vida a un sistema de exploración y supervivencia bien avenido que podría darnos muchas alegrías en el futuro si Fire & Frost (desarrolladora) es capaz de enfrentarse a los mayores defectos de su obra.
Véase, por ejemplo, el rendimiento. El juego no está todo lo depurado que cabría esperar, y aunque entiendo que es un indie, la carga de texturas —sobre todo en ciudades— no termina de funcionar adecuadamente. El combate, por su parte, a veces también se siente algo errático, pues el apuntado contra los enemigos falla.
A cambio, te da una dificultad muy bien medida en la que se expresa muy bien la identidad de nuestro protagonista: un cartógrafo que, por azares del destino, tiene que aprender a luchar y sobrevivir por su cuenta para poder volver a casa. En ese sentido, recuerda un poco a Kingdom Come: Deliverance, pues es la historia de un hombre normal y corriente en un mundo hostil y agresivo.
Análisis de Of Ash and Steel


Esto lo integra bastante bien con un sistema de progresión muy coherente y con ramas bien diferenciadas; escoger tu propio camino es una realidad y sí que se nota una influencia real. La toma de decisiones a la hora de construir a tu personaje es una de sus mayores virtudes. No tanto el apartado gráfico, donde se nota mucho su carácter de juego indie.
Se siente más como un juego de la anterior generación que como un título recién lanzado en pleno 2025. Si para ti los gráficos no son tan importantes, es un detalle menor, pero es un aspecto que debes tener en cuenta. No obstante, no es un área que considere que necesite una revisión, ya que es igualmente disfrutable con mejores o peores gráficos.
La base es buena, y en realidad hablamos de una experiencia bastante entretenida que necesita tiempo para alcanzar su verdadero potencial. Porque lo tiene, mas tiene que solventar distintos apartados de relativa importancia. A veces se siente más como un acceso anticipado que como un juego completo.

Me parece bien y me gusta que no tengamos un mapa y que debamos aprender a guiarnos. Le da un sentimiento de inmersión narrativa muy interesante. Te sientes como un verdadero inexperto que debe aprender a orientarse por el mundo. Por desgracia, a veces carece de suficientes marcadores contextuales dentro del propio mundo para guiarte correctamente.
La ausencia de más carteles o detalles con referencias reales y claras al camino que debemos seguir es real según qué puntos, lo que puede provocar que te sientas perdido de más. Por mucho que sea la idea que han querido desarrollar, no es agradable cuando pasas más de media hora solo intentando encontrar el camino. Ni tanto ni tan poco.
El juego aspira a mucho, pero de momento se queda corto
Se podría decir que la mayor desventaja de Of Ash and Steel es que se siente demasiado tosco, aunque no todo es malo en ese sentido. Me ha sorprendido de manera positiva lo bien que han entendido su propio concepto. La idea que tienen en mente está muy bien ejecutada sobre la base.

Solo necesitan mejorar esos detalles técnicos que le lastran para ser un juego bastante más redondo. Ese punto todavía queda lejos, tanto en lo técnico como en lo narrativo. Hay muchas misiones que no terminan de estar bien explicadas del todo. Cuando sumamos esto a la ausencia de mapa y de marcadores contextuales más evidentes, la sensación de estar perdido es mayor.
A nivel de inmersión sí que está bien e incluye muchas opciones interesantes. Puedes curtir pieles y fabricar tus propias herramientas, comerciar con distintos ítems e ir recabando información de manera muy interactiva. Incluso la pesca, cuyo sistema no es demasiado intuitivo, aporta buenas sensaciones. Es un juego que tiene destellos de brillantez.
Pero tiene demasiados fallos. Animaciones como la de levantarse se sienten demasiado lentas para ser un juego que quiere darte sensación de peligro constante, y no poder rechazar misiones es otro detalle que deberían valorar. Sobre todo porque la sensación que nos ofrece es la de que quieren darnos libre albedrío, cosa que no siempre consiguen.

Tampoco puedes dormir donde quieras, aunque desees asumir el riesgo, y el aggro de los enemigos es demasiado bestia en muchos casos. La cámara tampoco funciona como debería, ya que a veces es demasiado rápida o errática. Es otro aspecto que deben retocar.
Conclusiones
Y si bien es cierto que he destacado no pocos apartados que necesitan mejoras, no quiero que me malentendáis: Of Ash and Steel no es un mal juego. No del todo. Para mí, la mejor manera de definirlo es “está un poco verde”, pero el potencial es real. Creo sinceramente que pueden mejorar muchísimo y, si lo hacen, será —de verdad— un juego muy interesante.
Su atmósfera está muy conseguida y dispone de una dirección artística notable, cosa que no es tan fácil de lograr y no se puede reparar. Es un acierto que no podrían corregir, a diferencia de sus errores, pues estos sí que tienen solución con el paso del tiempo.


La sensación de estar frente a un juego de vieja escuela es muy real, las actuaciones de voz están conseguidas, la historia genera curiosidad y el combate se deja querer una vez lo entiendes y dominas. Le lastran sus asperezas, y eso es innegable, pero no está todo perdido.
Hoy por hoy, Of Ash and Steel no es el juego que debería ser ni lo que esperamos de él. No creo que lanzarse de lleno a él en estos momentos sea la mejor de las ideas, pero sí que le daría una oportunidad y tendría paciencia con él si os llama la atención.
Tengo fe, ya que en distintas notas de parche se nota que el estudio se ha puesto manos a la obra. Así pues, aunque de momento no pueda recomendarlo de manera tajante, sí que os diría que —por lo menos— lo tengáis en mente y lo agreguéis a vuestra wishlist para ver cómo le va de cara al futuro.


- La base es buena, pero necesita trabajo. Es una idea atractiva.
- Tiene potencial de cara al futuro.

- Demasiados errores técnicos y bugs de buenas a primeras. A veces parece un acceso anticipado.
- Es fácil perderse. Faltan marcadores contextuales en el mapa.
- Algunas animaciones de combate no funcionan con el ritmo que deben.
- La cámara es errática de más y a veces causa un poco de mareo.
- Hay varios apartados que no están del todo refinados. El crafteo sufre en su diseño.