Aunque es cierto que Pokémon siempre ha sido el representante más destacado del ahora ya clásico género atrapa-monstruos, no fue —ni mucho menos— el primero. No obstante, cuando uno quiere hablar de títulos que se basan en la fórmula de capturar, criar y entrenar criaturas para luego luchar con ellas, es inevitable pensar en él y trazar comparativas. A LumenTale: Memories of Trey también le ha pasado.
Pero sería injusto quedarse solo en eso. LumenTale no es una copia que busca recoger a los fans que buscan salir de Pokémon con no otra intención más que la de hallar nuevas emociones. Aquí hay un juego que pretende ofrecer algo que se sienta propio dentro de las —como también es lógico— reminiscencias que podamos encontrar.
De buenas a primeras, donde establece una mayor distancia es en la historia y la narrativa. Sin entrar en grandes detalles, LumenTale: Memories of Trey apuesta por un argumento más adulto de lo normal. En un contexto de conflicto y misterio, se describe el mundo como un gran escenario dividido en dos grandes territorios.
El primero es Logos, una sociedad en la que imperan la razón, la ciencia y la tecnología. El segundo, Mythos, se rige más por la fe y la tradición. Es un lugar mucho más ligado a la naturaleza, donde el cuerpo y el espíritu están más conectados. Como os habréis podido imaginar, su forma de ver la vida es completamente distinta.
El estudio tampoco intenta esconderlo, y es que sus propios nombres son una clara referencia a dos conceptos largamente extendidos en la cultura que ayudan a que entendamos mucho más rápidamente el enfoque. Es aquí donde, sin embargo, el estudio recurre al primer gran tópico: el protagonista amnésico.
Análisis de LumenTale: Memories of Trey, algo más que un Pokémon de cienca vs. mitología
Si bien es cierto que funciona, Trey —nuestro protagonista— ha perdido todos sus recuerdos, siendo esta la manera en la que el guion logra que conectemos con su universo sin que tengan que explicárnoslo todo. Siendo realista, funciona, y es una opción muy sensata, pero también muy vista. Es algo que incluso ya cansa un poco.
En cualquier caso, lo aceptamos tanto a él como al diseño general del mundo, que tampoco destaca por su originalidad. Eso de enfrentar ciencia y mitología es algo que también hemos visto en muchas ocasiones. Por suerte, LumenTale: Memories of Trey es capaz de sacudirse la monotonía con una narrativa bien llevada, mucho más profunda y compleja de lo que cabría esperar.
Integrando distintos grupos secretos, personajes con un diseño interesante y personalidades muy definidas, el juego al final sí que nos ofrece una historia más entretenida de lo que aparenta de buenas a primeras. Funciona, y es que su escritura destaca por su solidez. Quizá no por su originalidad, pero sí por su buen hacer.
Está bien encauzada y logra mantenernos con la curiosidad suficiente como para seguir adelante mientras desvelamos sus distintos secretos y particularidades. Para hacerlo, por supuesto, tendremos que contar con la ayuda de unas criaturas llamadas Animon a través de una estructura secuencial.
Midiendo bien los tiempos, acertando en la elección del tono, aportando una localización al español de nivel, definiendo bien a sus personajes y entornos y agregando buenos diálogos, LumenTale: Memories of Trey acaba siendo un buen juego en el apartado narrativo. Uno que merece la pena probar y descubrir.
Un atrapa-monstruos con diferentes mecánicas adicionales

Lo bueno es que lo acompaña de un sistema de juego con no pocas mecánicas. Además de incluir opciones tales como la personalización de nuestro propio espacio secreto y personal, un mecanismo de cocina no tan extenso y un buen modelo añadido de crafteo y fabricación de builds, es capaz de agregar nuevos elementos a la clásica fórmula atrapa-monstruos sin que desentone.
Además, aunque no es tan extensa como la de los juegos que se especializan en ellos, estos sistemas no se sienten como un quiero y no puedo inacabado en el que alguien intenta abarcar más de lo que puede. Están bien medidos, por lo que en ningún momento se sienten como un agregado que deja demasiadas áreas sin cubrir.
Por desgracia, el estudio intenta explicarte todo esto junto a su propio sistema de combate, estados alterados, captura, etc., de manera demasiado rápida, lo que provoca que no te acabes enterando de muchas cosas y acabes recurriendo a ayudas de internet, foros o el clásico prueba y error.
Aunque a nivel narrativo sí mide bien el ritmo, la manera en la que introduce todas sus mecánicas no está tan bien llevada. Esto provoca que la curva de aprendizaje y entrada sea más elevada de lo normal para un tipo de juego que se suele caracterizar por su facilidad para introducirse en él, más allá de aprenderse las tipologías y la rueda de debilidades y fortalezas.
Combates tradicionales con sensaciones de JRPG

En lo que respecta al combate y las criaturas, diría que una de las mayores diferencias de LumenTale: Memories of Trey respecto a Pokémon o a un atrapa-monstruos más tradicional es que aquí, aunque los equipos son de 6, las peleas son de cuatro contra cuatro, por lo que muchas veces se acerca más a un JRPG de combates por turnos tradicional.
De hecho, diría que por momentos me recuerda más a un Dragon Quest o un Final Fantasy —hasta tienen algo parecido a un límite— que a Pokémon, salvando la parte de la doma y cría de monstruos (aquí son Animon) junto al clásico sistema de debilidades. No diré si es mejor o peor que el ya conocido uno contra uno.
Es diferente, pero sin llegar a ser algo tan especial. Es combinar un sistema de combates de un lado con un sistema de juego de otro. Sin más ni menos. ¿Que es divertido? Mucho. ¿Qué funciona? También. ¿Que no hay muchos estudios que hayan caído en la cuenta de hacer algo así en un atrapa-monstruos? Que yo sepa, son de los primeros, porque no conozco muchos otros juegos así.
El caso es que, aunque no reinventan la rueda, sí que consiguen que hacerla girar sea realmente divertido. Por ejemplo, no es que uses turnos tradicionales, sino que cuentas con una serie de puntos por ronda y puedes usar diferentes ataques con un coste u otro, teniendo que elegir entre usar más o menos según su potencia.
Una exploración tradicional, pero efectiva

Funciona, y se complementa con estadísticas y equipo relativamente tradicionales, con habilidades pasivas, accesorios, movimientos que pueden aprender al subir de nivel o mediante objetos, estados alterados… Integra todo eso que ya conocemos con mucho cariño, haciendo que el sistema final sea tan extenso como denso de buenas a primeras.
Tanto es así que, aunque me encanta el hecho de que muchas de las debilidades o capacidades de ciertos Animon se puedan descubrir mediante elementos del entorno, se acaba haciendo un poco pesado. Pese a ello, cuando llevas ya unas cuantas horas dándole caña, el juego es muy agradecido y se siente cada vez mejor.
Junto a una estructura de progresión tradicional en la que seguiremos rutas con distintas capturas, suma a todo esto un sistema de exploración en el que podemos ver a los Animon antes de enfrentarnos a ellos o incluso capturarlos sin entrar en combate, mientras desbloqueamos ciertos caminos y accesos utilizando las propias habilidades de nuestro equipo.
Es como las tradicionales MO, aunque me recuerda un poco más a Golden Sun por su planteamiento. En cualquier caso, el funcionamiento es el mismo. Es por eso que al principio hablé de reminiscencias. No es una copia sin personalidad de Pokémon, pero se nota que se inspira en él en ciertos aspectos.
Conclusiones
Bien acompañado de un apartado gráfico precioso que recuerda en su ejecución a Octopath Traveler por su formato diorama, pero con un pixel art más definido, debo decir que he disfrutado bastante del juego y que lo sigo haciendo pese a que durante mi experiencia he sufrido no pocos errores técnicos.
He leído muchas reseñas en Steam de gente que ha tenido bastantes problemas en ese sentido. Yo lo he jugado bastante más tarde, por lo que no me he encontrado tantos. Es más, sé que han corregido muchos de esos fallos, por lo que está mejorando. Pero los sigue habiendo. Sea como fuere, el estudio no está haciendo oídos sordos, por lo que mejora poco a poco.
En conclusión, LumenTale: Memories of Trey es un buen título, con personalidad propia, un buen apartado gráfico, buenos sistemas tanto de combate como de exploración y construcción y una historia que se disfruta por su narrativa. Tiene problemas de interfaz, la curva de entrada es densa y no destaca por ser tan original, pero sí que tiene mucha personalidad y es realmente entretenido.
Me ha gustado, la verdad.


- Tiene una narrativa más profunda de lo que aparenta.
El mundo y sus criaturas tienen personalidad. - El combate es divertido y da pie a muchas variaciones tácticas.
- Las mecánicas paralelas que incluye le dan vida.
- La exploración es entretenida.
- El apartado gráfico es precioso.
- Está bien localizado al español.

- La curva de entrada y aprendizaje es demasiado empinada.
- Sigue habiendo errores técnicos.
- En algunos puntos tira del recurso fácil.