Cuando hablamos de James Bond, nos remontamos a una franquicia que se estrenó en el ámbito literario en 1953 para, posteriormente, dar el paso al cine en 1962. En cambio, en el terreno de los videojuegos, no fue hasta 1982 cuando se lanzó al mercado Shaken but Not Stirred, un juego que personalmente desconocía hasta ahora. Hablamos de una franquicia muy presente en los videojuegos y de la que no han faltado lanzamientos de manera periódica. Hoy os quiero hablar en este análisis de la última entrega, 007 First Light, ya disponible en PC y consolas. ¡Vamos allá!
- Tal vez te interese: Accede aquí a otros análisis de videojuegos
A poco que hayas seguido la actualidad del juego, sabrás que en 007 First Light encarnamos a un jovencísimo agente Bond. Tras una misión que no sale del todo bien, Bond se verá metido de lleno en el programa de reclutamiento como agente 00 y viviremos sus inicios en el mundo del espionaje.
Análisis 007 First Light: una historia de película


En cuanto a la historia de 007 First Light, ésta sigue a pies juntillas los cánones de todo lo visto en las películas. Así pues, no faltarán los giros de guion, las sorpresas inesperadas y los secretos que se revelan de manera sorprendente. A eso se le añaden señas identitarias tales como el «descaro» de un joven Bond (más irreverente que nunca) y como no, la femme fatale de turno que pondrá en más de un apuro a nuestro agente preferido.
Personalmente, la trama me ha resultado bastante adictiva, aunque también algo predecible. Entiendo que si tienes experiencia en las películas o en este tipo de cine, ya estás más acostumbrad a esos giros de guion. Aun así, es plenamente disfrutable y siempre quieres seguir adelante para saber qué es lo que pasará.
Pero entrando en lo que propone jugablemente 007 Firtst Light, y como digo en el titular de este análisis, este juego no es ni Uncharted ni Hitman, es un James Bond. Si estás muy al día con todo lo que pasa en la industria de los videojuegos, verás que mucha gente arrugaba la ceja al ver que IO Interactive era quien desarrollaba el juego. Eso levantaba suspicacias por poder encontrarse una skin de su juego estrella: Hitman. Y tengo que decir que, a pesar de que las influencias están ahí, no esperes aquí un Hitman renovado.
Un espía en ciernes


En honor a la verdad, como decía, somos un espía y debemos infiltrarnos en ciertas ubicaciones. Así pues, de igual manera que podemos hacer con el agente 47, deberemos tirar de ingenio para acceder a según que zonas. Es ahí cuando el juego nos suelta algo la mano y nos da cierta libertad para afrontar nuestros objetivos. Pero la principal diferencia con el asesino a sueldo, para mí, radica en los «gadgets».
Gracias al laboratorio de Q, podremos contar con artimañas para «jugar» con el escenario y adentrarnos de lleno en lo que se ha llamado el «sigilo social». Es decir, buscar oportunidades dentro de un escenario lleno de «civiles» normales a los que no podremos eliminar ni barrer del mapa. Desde hackear una fotocopiadora hasta encender un aspirador automático, tendremos muchas opciones para encarar nuestras misiones.
Si, estamos ante un juego lineal en el que sólo hay un objetivo a realizar, pero estoy seguro de que no habrá dos partidas iguales y muchos jugadores habrán optado por rutas diferentes. No sólo el camino a tomar puede ser diferente sino incluso la «vía» que puedes tomar puede ser también diferente.
Tu misión, tu estilo

Y todo ello es gracias a la «licencia para matar«. Como sabéis, los que optamos por el sigilo no siempre somos hábiles del todo. Y será en este momento cuando puedas afrontar la misión de otra manera totalmente diferente y optar por la fuerza bruta. Ya sea en combate cuerpo a cuerpo o con armas (con armas sí que requerirá que el juego «te de permiso» para utilizarlas).
Por ello, el juego coquetea con dos estilos de jugabilidad totalmente diferenciadas: por un lado, tenemos un sigilo que sí que bebe más directamente de toda la experiencia del estudio con la saga Hitman y, por otro, una acción (ya sea cuerpo a cuerpo o con armas) a la que el estudio no renuncia y muchas veces te «obliga» por exigencias el guion a sacar los puños/armas a relucir.
Y tengo que decir que ambas facetas son igualmente disfrutables. Creo que tanto el sigilo como la acción están muy bien resueltos y que, al acabar la historia, no puedo aún decidir porqué momentos decantarme. Aunque personalmente decantaría la balanza por el sigilo, pero creo que estoy sesgado por la falta de juegos que nos pongan en esa tesitura.
A estas dos claras facetas jugables bien diferenciadas, se les añade algún momento de «plataformas» muy básicas en las que siempre sabremos por donde ir a donde saltar/agarrarnos. Y el otro aspecto jugable, más breve aún, es la conducción con vehículos, que aparece casi de forma testimonial pero que no deja de estar bien ejecutada.
Apartado audiovisual

Y aunque no hablamos de un juego superexigente, sí que en el normal de dificultad habrá momentos en los que no puedas ir a lo loco y requiera un mínimo de planificación y estrategia. A lo largo de las 15 horas que me ha durado la campaña, mis sensaciones han sido de no poder tomarte el juego a la ligera, sino que, al fin y al cabo, eres un superagente y estás luchando contra la élite de los malvados. Y eso requiere astucia y habilidad.
Entrando ya a hablar de su apartado audiovisual, he de decir que el juego está en el «top tier» de lo que he jugado este año. Hemos jugado la versión de PC con una RTX 4090 y con todo en ultra a 4K. Y es una gozada. Al final, estamos dentro de una película de James Bond y todo lo que pasa delante de nuestros ojos está inspirado en lo que muchas veces hemos visto ya en el cine.
Algunos escenarios son enormes y llenos de detalles. Los rostros, especialmente en las cinemáticas, están trabajados con muchísimo detalle y, de manera general, todo lo que tiene que ver con el diseño, roza el perfeccionismo. Además, la música acompaña de manera perfecta y elegante los distintos momentos jugables del título, sin faltar la clásica y reconocible melodía de las películas.
Rendimiento en PC

El rendimiento mantiene los 60 FPS de manera estable y sólo se ve comprometido en las escenas en las que hay muchas explosiones y, curiosamente, cuando hay humo de por medio. Me ha resultado curioso que sólo el hecho de haber algo de humo, lejos de acciones bombásticas, esto hiciera perder unos 15 frames. Sin duda, se trata de un trabajo de optimización pendiente. Pero, por suerte, son escasos los momentos en los que el juego «rasca».
Como apunte a este tema, el juego no cuenta con Pathtracing en PC. Al anunciarse sus requisitos se hizo público que esta característica estará disponible más adelante. Habrá que ve el consumo de memoria de este Pathtracing y ver si lastra mucho o no el rendimiento en determinados PC’s. De todos modos, aunque faltaría verlo en equipos más modestos, creo poder afirmar que el juego está bien pulido y bastante optimizado en el aspecto técnico.
Conclusiones

Sin ánimo de alargarme más, entro ya en el terreno de las conclusiones de este análisis de 007 First Light. Aunque supongo que no es necesario recomendar este juego a todos aquellos que disfruten de las películas, lo reitero de nuevo. Pero si no has visto jamás ninguna película o eres un poco ajeno a todo este universo, no puedes perderte tampoco lo nuevo de IO Interactive.
Hablamos de un juego que a la excelencia de la saga Hitman se le añade una acción (con armas o cuerpo a cuerpo) que resulta muy entretenida. A pesar de haber escenas más constreñidas, la libertad para afrontar tus objetivos siegue siendo marca de la casa. Tú serás el tipo de espía que quieras ser y tendrás varias opciones para salirte con la tuya.
En definitiva, un juego que ya «seas» de Hitman o «seas» de Uncharted, debes probar sí o sí.


- Una historia de película y una jugabilidad muy entretenida
- Audiovisualmente es una delicia
- El ritmo jugable se combina de manera perfecta

- Alguna caída de frames en momentos puntuales
- No venir doblado a nuestro idioma