Cuando sale un Mario en Switch es casi como un acontecimiento mundial. Y ya no me refiero a un juego como Mario Tennis Fever que podría ser considerado un poco por debajo, sino a un plataformas clásico. Además, si hablamos de un plataformas en 2D al estilo clásico ya “se cae el estadio”. Desde su lanzamiento original, Super Mario Bros. Wonder se consolidó como uno de los mejores plataformas 2D de la saga moderna. Y hoy os traemos nuestro análisis de Super Mario Bros Wonder que llega en su Nintendo Switch 2 Edition con un interesante añadido como es su expansión Encuentro en el Parque Belabel. ¡Vamos allá!
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En mi caso he de decir que no tuve Switch 1 y todos estos juegos que “aterrizan” a Switch 2 me vienen de perlas. Quizás no hace falta que os hable mucho del juego base, pero aun así me gustaría aclarar ciertos aspectos de lo que me ha parecido un juego excepcional.
Creo que en Super Mario Bros. Wonder se apuesta por la sorpresa constante, las mecánicas imprevisibles y un diseño de niveles brillante. Ir al Reino Flor es un placer. La base jugable es todo lo que podemos esperar y más: niveles llenos de ideas, transformaciones inesperadas gracias a las Flores Maravilla y un ritmo que alterna momentos de exploración con otros de puro caos controlado. La sensación es que cada fase es impredecible, cada mecánica introduce una pequeña ruptura con lo establecido. Y eso, en una saga tan conocida, tiene un mérito enorme.
En cuanto al control, éste continúa siendo preciso, inmediato y accesible, pero con suficiente profundidad como para que cada jugador encuentre su propio estilo. Ya sea que quieras avanzar con cautela o si buscas optimizar cada salto, el juego responde. Además, la variedad de personajes y habilidades sigue aportando matices a la experiencia, algo que ahora se amplía todavía más con la inclusión de nuevas opciones jugables en esta edición.
Pero centrémonos ahora en el DLC del Parque Belabel.
Análisis Super Mario Bros Wonder en Nintendo Switch 2: un DLC que no es más de lo mismo

El Parque Belabel no es simplemente un añadido de niveles. Es, básicamente, reinterpretar el juego base. Nintendo abandona en este caso la estructura clásica de progresión para dejar claro que lo importante no es avanzar, sino jugar una y otra vez.
Este nuevo entorno introduce una zona completamente distinta dentro del Reino Flor, con actividades diseñadas específicamente para el multijugador, tanto cooperativo como competitivo. Aquí, la experiencia es diferente: los niveles dejan paso a minijuegos, retos cortos y pruebas donde lo más importante es la interacción entre jugadores.
A modo de ejemplo, El Parque Belabel funciona casi como un híbrido entre Super Mario Bros. Wonder y un Mario Party integrado en su propio sistema de físicas. Carreras, desafíos de habilidad, pruebas de coordinación… todo está pensado para sesiones rápidas, intensas y, sobre todo, repetibles.

Lo que he encontrado más interesante es cómo estas actividades reutilizan las mecánicas del juego base. No se trata de minijuegos aislados puestos por poner, sino de reinterpretaciones de sistemas que ya has aprendido: físicas, saltos, objetos y transformaciones. Esto hace que el aprendizaje sea inmediato y fácil, pero que dominar esos nuevos sistemas requiera más práctica.
Uno de los puntos más destacados del DLC es la inclusión de nuevos desafíos y combates contra jefes, especialmente con los Koopalings, que aportan variedad frente a la relativa repetición de la campaña original. Este añadido corrige una de las críticas más habituales del juego base: la falta de diversidad en los enfrentamientos principales. Ahora, cada combate tiene mecánicas diferenciadas que obligan a adaptarse, por lo que parece que vayas progresando.
Novedades y apartado técnico

Además, el Parque Belabel incorpora:
- Nuevos minijuegos y desafíos
- Objetos coleccionables adicionales
- Nuevos potenciadores como la supermaceta
- Más personajes jugables
- Opciones multijugador ampliadas (hasta 12 jugadores online)
Todo esto amplía considerablemente la vida útil del juego, pero lo hace en una dirección muy concreta: la social. Es por eso que este DLC puede ser algo divisivo. Si eres de los que juegues sólo, pues quizás no te merezca la pena. No se margina a ese tipo de jugador, ya que incluye contenido individual (como nuevos niveles y jefes), pero el núcleo de la expansión está claramente orientado al multijugador.
Tanto es así que muchas de sus propuestas pierden parte de su gracia fuera de ese contexto. Los minijuegos, las pruebas cooperativas y las competiciones están diseñadas para generar momentos compartidos, risas y caos. En solitario, funcionan, pero no es lo mismo. Así pues, este DLC se trata de una expansión muy específica: excelente si tienes con quién jugar, más limitada si no es el caso.
En Nintendo Switch 2, el salto técnico también acompaña. Gracias a su mayor resolución y a su estabilidad, se refuerza una experiencia ya de por sí muy sólida. Aunque el verdadero cambio no está en lo visual, sino en cómo se juega. El multijugador es más fluido. Y si a eso le añades la posibilidad de compartir partidas fácilmente y un excelente diseño de las pruebas, todo ello hace que el juego se sienta más vivo que nunca.
Conclusiones


Concluyo ya este análisis de Super Mario Bros. Wonder en Switch 2 afirmando que estamos ante lo mismo que era, un plataformas sobresaliente, incluso años después de su lanzamiento. Destaco por encima de todo su creatividad, ritmo y diseño.
Pero El Parque Belabel no busca mejorar lo que ya había, sino expandirlo hacia otro terreno. Es una evolución que apuesta por lo social, por la rejugabilidad y por convertir el juego en una experiencia compartida. No es un DLC imprescindible para todos, pero sí uno muy bien enfocado para quienes disfrutan del multijugador. En ese contexto, funciona de manera brillante.
En definitiva, Nintendo no ha añadido más de lo mismo: ha reinterpretado su propio juego. Y aunque eso implique renunciar a parte de la experiencia clásica, también abre la puerta a una nueva forma de disfrutar Wonder.


- La mejor edición de un juegazo
- Un DLC muy divertido con amigos o familia…

- … que puede ser divisivo si prefieres jugar sólo
- Se hubiera agradecido más contenido single-player