La saga Yakuza siempre ha destacado por saber mezclar muy bien el drama criminal con momentos muy emotivos e incluso comedia, especialmente con variantes como Like a Dragon. Ryo ga Gotoku siempre ha sabido sorprendernos, pero tras tantos años haciendo de las suyas, es lógico que muchos no hayáis podido seguirle la pista desde el principio. Es ahí donde entran juegos como el del análisis de hoy: Yakuza Kiwami 3 y Dark Ties.
Se trata de un remake de —como habréis podido inferir— Yakuza 3 junto a un contenido hasta la fecha inédito a nivel jugable: Dark Ties, un juego protagonizado por Yoshitaka Mine. Antagonista de Yakuza 3, al principio su presencia en Dark Ties era poco más que un vídeo. Ahora es una suerte de spin-off que funciona de manera paralela e independiente (hasta cierto punto) del propio Yakuza 3.
De antemano, es un planteamiento muy interesante, sobre todo para un remake. Que este tipo de propuestas agreguen nuevo contenido aumenta su valor. Es algo que siempre se aprecia y que valoro muy positivamente. Así pues, en este juego tenemos una variante doble.
Por un lado tenemos al clásico Kiryu, quien regresa para proteger su querido orfanato de Okinawa junto a la trama original del juego de 2009. Los cambios son principalmente gráficos y mecánicos. Se trata de una actualización general, por lo que los veteranos os enfrentaréis a la misma historia de hace 17 años… con algunas novedades.
Por el otro tenemos Dark Ties, el cual se presenta con un enfoque bastante inesperado. Con un planteamiento independiente, nos permite disfrutar de la historia desde una perspectiva poco habitual en la saga: la del antagonista. Gracias a esto somos capaces de entender mejor sus motivaciones. Sobre la mesa, la idea es fantástica, pero ¿está a la altura?
Análisis de Yakuza Kiwami 3 y Dark Ties
Sí y no. La respuesta en general es positiva, y es que el juego sigue siendo bastante bueno. Por desgracia, no es algo que podamos decir constantemente en todos sus apartados. Por ejemplo, uno que no da el do de pecho que esperábamos es el gráfico. En ese punto, Yakuza Kiwami 3 se queda un tanto corto.


Siendo un juego tan antiguo, habría cabido esperar un mayor esfuerzo por actualizar sus texturas y su acabado general. Esto no significa que no haya una mejora. Ryu Ga Gotoku Studio ha mejorado la tasa de fotogramas por segundo, por lo que es más estable y más fluido. Además, también ha aumentado su resolución, lo cual le da un mejor acabado.
Así que sí: en una comparativa directa, el remake de YK3 se ve mejor, pero quizá no tanto como nos habría gustado. Un paso más hacia adelante le habría sentado genial. No es lo único en lo que vemos un salto de calidad. El rendimiento es inherentemente superior al de su predecesor. Se evidencia sobre todo en los tiempos de carga, pues ya no hay, y es mucho más accesible que antes.
En el combate también hay un upgrade técnico, pero antes quiero centrarme en otro apartado: el contenido y la historia. Yakuza Kiwami 3 sigue siendo un juego enorme, pero nos da una de cal y otra de arena. ¿Por qué? Por un lado, seguimos disfrutando de muchísimas actividades y de una buena llamativa.

La narrativa sigue siendo tan potente como siempre y la adición de Dark Ties es muy positiva. La historia adicional que trae consigo merece mucho la pena. Tanto que nos resulta un poco frustrante que sea tan corta, puesto que Yoshitaka Mine es un personaje que da para mucho más. Su perspectiva de la vida suma y nunca resta. Es un contenido inédito muy agradecido.
Una de cal y otra de arena
Vaya, que me ha encantado jugar con él. También sus nuevos minijuegos y actividades. Yakuza Kiwami 3 mantiene el enfoque general de la saga agregando secundarias realmente disfrutables. De no haber recortado tanto contenido de otros lados sería una auténtica barbaridad. Sin embargo, resulta poco comprensible que hayamos pasado de 110 a 30 subhistorias.
Han quitado distintas escenas del orfanato, pero han agregado un minijuego basado en el mismo en el que no aparecen, pero que funciona muy bien. Es una sensación, como ya digo, extraña. Tienen muy buenas ideas, pero luego erran algo más de la cuenta al seleccionar qué deben mantener y qué no. Además, algunos cambios afectan al correcto desempeño de Yakuza 4. Es raro.

Es donde más falla. Donde sí se mantiene mucho más fuerte es en el combate. Personalmente, me marcho con la sensación de que la jugabilidad está mucho más depurada que antes. La convergencia de dos estilos diferentes le da mucha vida y la fluidez de los movimientos hace que el juego gane muchos puntos en términos de acción pura.
El control es más fino y las batallas son más intensas. En general, es un apartado que ofrece una mejora sustancial desde mi perspectiva. Como ya comenté, lo técnico es lo que más destaca. Se acerca más al de los juegos más recientes. Es más dinámico, más directo y más entretenido.
Además, como ahora hay un juego tipo guerra de bandas en el que tenemos que ir reclutando a diferentes personajes, pues se agradece incluso más. Es la evolución que cabría esperar del juego tras lo visto en sus últimas entregas. Ahí Ryu Ga Gotoku sí que ha acertado mucho con sus diferentes decisiones.
Conclusiones


Al final, Yakuza Kiwami 3 y Dark Ties nos deja con sensaciones un tanto contradictorias. Merece la pena, y sigo pensando que es un gran juego, pero podría haber sido incluso mejor. En lo técnico es muy notable. El salto de calidad es evidente y el juego se siente mejor que nunca con el mando entre las manos. Su nuevo contenido también es muy bueno.
Dark Ties es lo suficientemente interesante como para dejarte con ganas de más. Algunas novedades narrativas le sientan muy bien. Buena parte de los minijuegos y secundarias que agrega son tremendos. El juego mejora en muchos apartados y gana puntos, pero luego falla en la selección de contenido.
Se retiran demasiadas cosas que deberían permanecer ahí para darle toda esa fuerza narrativa que tuvo en su origen. No se siente del todo bien que hayan eliminado ciertos segmentos de los cuales prefiero no hablar para evitar los spoilers. En resumen, me marcho contento, pero no tanto como me gustaría. El juego podía haber dado mucho más de sí de haber escogido mejor estos detalles.


- La jugabilidad ha mejorado muchísimo. El combate es más dinámico y entretenido.
- Técnicamente se nota el upgrade. Ya no hay tiempos de carga y eso se agradece.
- Hay nuevos contenidos realmente divertidos.
- Es más accesible que nunca.
- Dark Ties es todo un acierto aunque su final no encaje demasiado con la cronología general de la saga.

- Se eliminan ciertos contenidos que no tiene mucho sentido. Se echan de falta determinadas escenas y muchas subhistorias secundarias.
- El salto gráfico no es tan potente.