Me habría encantado arrancar este artículo hablando de Ronald D. Moore y el origen de Battlestar Galactica o de cómo la franquicia ha ido evolucionando a lo largo de los años gracias a sus muy diversas adaptaciones, pero os estaría mintiendo. Si soy totalmente sincero con vosotros, nunca he visto absolutamente nada de la franquicia. La conozco, pero jamás he sentido el gusanillo de explorar su ya más que longeva trayectoria.
O al menos así era hasta hace poco. Lo cierto es que cuando escuché por primera vez el nombre de Battlestar Galactica: Scattered Hopes no le hice mucho caso. Como no soy fan de la franquicia, no me dijo nada. «Un juego más», pensé. Pese a ello, a medida que fui viendo tráileres, anuncios e imágenes, me fue llamando cada vez más la atención. Y eso que no entendía nada de lo que me estaban contando.
No sabía qué era la masacre de las Doce Colonias, qué eran los cylons ni por qué tenía que reunirme con la estrella de combate Galactica. Nada de eso me decía nada. Pese a ello, tenía curiosidad. Mucha curiosidad. Siempre me han gustado los ETR y la ciencia ficción es un género que me ha dado muchas alegrías.
Cuando vi que Battlestar Galactica: Scattered Hopes combinaba ambas, decidí que este podía ser —finalmente— mi punto de entrada a la franquicia. Sí, lo ha sido, aunque no creo que vaya más allá. Sigue sin llamarme lo suficiente como para escarbar entre todas sus líneas temporales para meterme de lleno.
Pese a ello, me lo he pasado bien. Lo suficiente como para decir que Battlestar Galactica: Scattered Hopes me ha gustado. Lo suficiente como para que me siga echando alguna que otra partida incluso después de escribir estas líneas y pese a que sigo con la intención de no descubrir la que dicen ser una de las sagas de sci-fi más importantes de la historia. No me hace falta para seguir disfrutando de su videojuego.
Análisis de Battlestar Galactica: Scattered Hopes

Por supuesto, me he perdido muchas cosas. Hay un montón de referencias que no he pillado. Es por eso que, si al igual que yo eres un novato en la franquicia, te recomiendo que visites su página de Steam y le eches un vistazo a su demo. Así sabrás si es para ti o no. Por el contrario, si eres fan de la saga, pienso que este juego sí es para ti.
Y no porque lo diga yo. El juego cuenta con un 77 % de críticas positivas en Steam tras casi 600 reviews. No está nada mal pese a que, como roguelike, Battlestar Galactica: Scattered Hopes tiene un defecto importante: las runs son bastante cortas. En otras circunstancias, habría sido un error fatal.
Los roguelike y los roguelite sufren mucho cuando las runs no se pueden extender durante varias horas, como en Slay the Spire o Hades. Sorprendentemente, Scattered Hopes sobrevive a esta particularidad gracias a su buen diseño general. Y sí, si Alt Shift me escuchase, me encantaría pedirles que alargasen el contenido máximo de cada ruta, ya que así sería un juego incluso mejor.

Sobre todo —sí, empezaré enumerando lo que no me ha gustado— porque no hay suficientes eventos como para que cada partida se sienta diferente, superar el desafío final no afecta al devenir de la historia, las dificultades no están bien medidas y a veces hay tantas cosas que resolver en una ruta que te dedicas más a apagar incendios que a mejorar tus naves.
Las mejoras se sienten poco atractivas a nivel de crear nuevas builds, la aparición de fallos menores que afectan al rendimiento de tu nave a veces es un tanto aleatoria y, al unir escuadrones en unidades individuales, se pierde la sensación de comandar un ejército espacial real.
De viaje por el espacio con una única misión: salvar la vida
En menos de 30 horas puedes completarlo prácticamente al 100%, cosa que me parece insuficiente en este tipo de juegos cuando se lanzan como versión completa y no como acceso anticipado. El RNG tampoco está tan bien ajustado como debería y encontrar al traidor (sí, en tu nave hay un traidor) no es especialmente entretenido.

Esto se debe a que también se siente muy aleatorio pese a que en realidad es una buena idea. En resumidas cuentas, el principal defecto que engloba todo lo malo de Battlestar Galactica: Scattered Hopes es que dura tan poco que en realidad no tienes tiempo para desarrollarte por completo en muchos apartados.
Habiendo visto todo esto, podría parecer que es un mal juego. No, no lo es. Battlestar Galactica: Scattered Hopes es un buen juego. Uno que dispone de una base muy sólida que, con algo más de profundidad, podría dar muchísimo más de sí. Mis críticas proceden precisamente de esta singularidad: está a dos peldaños de ser una barbaridad, pero no llega.
A fin de cuentas, el concepto inicial es tremendo. Battlestar Galactica: Scattered Hopes nos pone al mando de una nave que ha escapado por los pelos de una masacre total y absoluta. Nuestro objetivo es recorrer el espacio hasta alcanzar un punto en el que podamos salvar a todos nuestros tripulantes.

Para lograrlo tendremos que aprender a gestionar diversos aspectos, desde la felicidad de los distintos habitantes de nuestra flota hasta el potencial armamentístico de la misma, pasando por otros aspectos tan particulares como encontrar a ese traidor que amenaza la vida y supervivencia de todos nuestros seres queridos.
Una buena idea con una buena base, pero también varios fallos
La comunión de estos elementos genera una run con un aspecto muy clave: la tensión. A diferencia de otros muchos roguelikes y roguelites, Battlestar Galactica: Scattered Hopes es capaz de construir una trama y una narrativa en donde la tensión es constante. Sientes que cada decisión y que cada clic es importante de verdad.
En contraste con otros representantes del género, el sentimiento de vivir al borde del acantilado es real. Maneja muy bien esa sensación, lo que hace que el gameplay sea incluso más disfrutable gracias a que se acerca mucho a lo que entenderíamos como un juego de estrategia en tiempo real.

Combina con mucha habilidad las virtudes de ambos géneros para crear una experiencia no inédita ni nueva, pero sí muy bien orquestada para que funcione de principio a fin. Es por eso que me quedo con ganas de más. Cuando sientes que has empezado a dominarlo todo, se acaba. La ruta es demasiado corta para lo bien definido que está todo.
Con un apartado gráfico que realmente me ha parecido genial y una banda sonora muy bien llevada, presenta una dirección artística y un guion que ciertamente tienen su gancho. La interfaz no está mal, la atmósfera está conseguida y el diseño general está bien pensado.
Por otra parte, dispone de un tutorial bien estructurado. Algo clave si tenemos en cuenta que el juego es, en esencia, difícil. Los ciclos jugables son divertidos, el sistema de gestión es interesante y la metaprogresión está bastante bien conseguida. En otras palabras, tiene varias virtudes.
Conclusiones

Por el momento, diría que Battlestar Galactica: Scattered Hopes es una recomendación moderada debido a que nos da una de cal y otra de arena. Falla en cosas básicas, pero también acierta en otras muchas. ¿Me ha gustado? Sí, pero creo que podría aspirar a más. Se me queda un sabor un poco agridulce, pues tiene varios lastres que te impiden disfrutar al 100 % de la experiencia.
Pese a ello, tiene sus cosas buenas y, en esencia, logra resultar divertido. Pese a ello, esos casi 25 euros pueden ser un muro un tanto grande teniendo en cuenta que no es tan largo como roguelike y que es algo más de nicho de lo que cabría esperar. Aun con todo, la experiencia ha sido satisfactoria.


- La tensión constante que genera durante las partidas.
- La mezcla entre estrategia en tiempo real y estructura roguelike.
- La gestión de recursos y de la tripulación.
- La atmósfera y la dirección artística.
- El buen ritmo general de las runs.
- La sensación de que cada decisión importa.
- El sistema de metaprogresión.
- Lo sólida que es su base jugable pese a sus carencias.

- Las runs y las rutas son demasiado cortas.
- Falta más variedad de eventos y situaciones.
- El RNG y algunos sistemas se sienten demasiado aleatorios.
- La falta de pausa y la imposibilidad de corregir clics erróneos.