¿Cómo es posible que un juego de ordenar patos enganche tanto? Pues sí, lo hace. Últimamente parece que se han puesto de moda los títulos de simulación en que nos limitamos a ordenar en estanterías diferentes objetos. Bueno, pues en Sort Them Ducks lo tendremos que hacer con patos y engancha un montón.
La premisa es tan simple como parece: recoger patos y colocarlos en una estantería. Pero engancha. Es tan sencillo como entretenido, además de relajante. Divididos por categorías, y con unos diseños muy simpáticos —mis preferidos, los de superhéroes con referencias a Spiderman, Iron-Man, Wonder Woman y otros muchos—, no propone mucho más.
Tienes un establecimiento gigantesco con 4010 patos que debes ir recogiendo poco a poco. Empiezas caminando casi como si la cosa no fuese contigo, sumando dinero poco a poco al ir agregando patos a sus respectivas secciones. Entonces comienzas a sumar poderes o habilidades.
Así es Sort Them Ducks



Entiéndase, por ejemplo, correr, agacharse, poder coger más patos, resaltar los que sean iguales al que tienes en la mano, destacar estanterías, etc. Y lo cierto es que no tengo mucho más que contaros, puesto que Sort Them Ducks se resume en esto que os he dicho. No hay mucho más aparte de una banda sonora sencillita y unos efectos de sonido que acabaréis sustituyendo por vuestra propia música.
Pero entonces… ¿Es divertido? Extrañamente, sí. Es el primer juego de este estilo que pruebo y la verdad es que me ha enganchado bastante. Quizá sea porque terminar una estantería genera dopamina. O porque es simplemente muy satisfactorio. Quizá la verdadera razón es que, aunque parece un caos, en realidad es muy relajante.
Ir cogiendo patitos de goma, a cada cual más simpático que el anterior, se siente realmente bien. Es una manera de distraerte y desconectar. Una manera muy sencillita de decirle adiós a todo durante unas cuantas horas y centrarte en ti mismo y tus cosas. Quizá he ahí la magia de un juego que no propone mucho más.



Uno que se suma a lo que parece ser una nueva moda, porque los hay de libros, de juguetes, de pociones y de otras muchas variantes más. Pero los patitos de goma son otra cosa. Son simplemente demasiado monos como para no ignorarlos. Gráficamente el juego es muy sencillo, pero los patitos son súper cuquis.
Da gusto, la verdad. Además, es muy sincero con lo que ofrece. Es lo que ves. Nada más ni nada menos. La experiencia que ofrece es la de guardar patos en una estantería mientras escuchas tu música o estás en Discord con tus colegas. Por suerte, en esta ocasión no hemos imitado a Los Simpson.
Hoy solo soy un hombre, pero con 4010 patos. Joe Backs, hoy te entiendo mejor que nunca.


- Relaja mucho.
- Es sincero con lo que ofrece.
- Los patitos son muy llamativos.
- Es bastante entretenido en realidad.

- Es bastante simple, tanto para lo bueno como para lo malo.