Habiendo llegado a estas alturas de la película, ya puedo decirlo abiertamente: Shikimori es más que una cara bonita es un manga que merece la pena de principio a fin. Aunque todavía quedan cuatro tomos para que llegue a su final, Keigo Maki ha demostrado de manera más que evidente y suficiente que es un gran escritor y que sabe perfectamente cómo quiere acabar su obra.
Por supuesto, podría darle un cierre que fuese una auténtica debacle, mas me parece muy poco probable teniendo en cuenta lo fino que ha sido su relato hasta la fecha. Tras 16 reseñas, Shikimori ya es uno de mis slice of life románticos preferidos. Y eso que no es perfecto, pero tampoco le hace falta.
Sí, a veces la edición se come ligeramente los bordes físicos, provocando algún que otro pequeño corte en los bocadillos de diálogo, o el propio autor nos exaspera con la falta de un avance más evidente (un maldito beso, tampoco pedimos tanto) entre sus protagonistas. Es cierto.
Shikimori no es perfecta y tiene sus defectos, pero eso no quita todo lo bueno que ofrece: una traducción de calidad y una edición con un nivel bastante bueno, una narrativa entretenida, un ritmo agradable, unos personajes carismáticos, un dibujo atractivo, una historia que da gusto seguir…
En general, el trabajo del autor es de notable. Ya con el anime me imaginaba —y eso que no aborda ni la mitad del manga— que sería bueno, pero es que con el paso de los años (el primero se publicó el 6 de febrero de 2022) me ha demostrado que es incluso mejor de lo que pensaba.
Reseña del manga Shikimori es más que una cara bonita n.º 16 | Portada, sinopsis y edición

¡El último año de instituto está por llegar! ¿Podrá Izumi descubrir qué oculta Inuzuka antes de que sea demasiado tarde?
El último año de instituto está por llegar y, aunque todos hablan sobre lo que harán después de graduarse, parece que ¡Izumi aún no ha decidido su sueño! Preocupada, decide pedir consejo a Inuzuka, pero pronto se dará cuenta de que algo extraño está ocurriendo: ¡su mejor amigo está ocultando algo!
| Colección | Shikimori es más que una cara bonita vol. 16 de 20 |
| Autoría | Keigo Maki |
| Género | Comedia, romance, slice of life, vida escolar |
| Formato | Tapa blanda con sobrecubierta |
| Precio | 9,95 € |
| Tamaño y páginas | 13,1 cm x 18,1 con 144 páginas en b/n por volumen |
| Traducción | Eduardo Ozores Díez (Daruma) |
| Fecha de lanzamiento | 22 de en. del 2026 |
| Reseñas | Reseña de volúmenes anteriores |
Quienes llevéis el manga más o menos al día lo sabréis muy bien. Shikimori, Izumi y sus amigos se preparan para su inevitable despedida. Ya en último año de bachillerato, por mucho cariño que se tengan, cada uno seguirá su propio camino profesional. No todos irán a la misma universidad, por lo que sus vidas están a punto de cambiar.
El miedo a perder lo que tienen y las dudas sobre lo que el futuro les tiene preparado han hecho acto de presencia, dejándonos un nuevo tomo en el que exploramos los sentimientos que han empezado a aflorar en algunos de nuestros protagonistas. Con Izumi e Inuzuka como principales en todo este asunto, Shikimori aborda una cuestión que no suele tener mucho peso en los mangas estudiantiles.
Shikimori aborda un tema largamente olvidado: el salto del instituto a la universidad y sus dificultades

Aquí el paso del tiempo no solo ocurre, sino que es muy importante. La vida sigue y no todo puede permanecer igual. Es más, me he visto reflejado —hasta cierto punto, y tal y como es posible que os pase a vosotros— en toda esta historia. Cuando pasé del instituto a la universidad, perdí el contacto con muchos (ahora) conocidos.
Mantuve mi amistad con unos cuantos, pero a otros muchos dejé de verlos. Más allá de algún mensaje esporádico, ya no forman parte de mi día a día. Es una situación que muchos hemos vivido, pero que en el manga suele quedar a un lado. Es algo que muchas veces se obvia.
Shikimori es más que una cara bonita no lo ha hecho y me parece bien. Aunque no ha perdido —ni mucho menos— su carácter de slice of life y no hay grandes eventos que perturben la tranquilidad de la historia, presenta dicotomías y dilemas reales en la vida de cualquier persona.
He ahí su magia y su fuerza. Dejando a un lado ese componente ficcional que provoca que la casuística nos acabe dejando auténticos escenones con Shikimori convirtiéndose en la novia más badass del mundo, es un reflejo de la realidad. Es un relato de amor estudiantil muy tierno e inocente que no se olvida de que la vida no siempre es como queremos.
Mirando al futuro

Aquí, por supuesto, el enfoque es más optimista. Es colorido y alegre. No se detiene en el drama, sino que siempre lo aborda todo desde el lado más bonito. Tiene sus momentos algo más tristes, pero al final siempre te deja con una sonrisita en el rostro. No quiere que suframos.
Shikimori es más que una cara bonita lo muestra todo de la mejor manera posible. Aborda esas posibles tramas con cariño, tacto y la vista al frente. Es algo muy propio de los slice of life. Aquí no se viene a sufrir, sino a disfrutar de manera tranquila. Es su premisa y la ha mantenido hasta el final con muy buen tino.
Dicho esto, sus golpes más importantes siguen llegando cuando Shikimori se convierte en esa suerte de héroe de blanca armadura que todo lo puede. No obstante, ya no es tan habitual. Ahora es un destello, muestra de que sus personajes han crecido. Izumi sigue teniendo muy mala suerte, pero ha crecido.
Es uno de los elementos más evidentes. No es el único, y sigue teniendo su aquel, pues el cierre de este mismo tomo nos deja abierta una pequeña trama en la que ese miedo a todo lo que ha vivido reflorece en un momento un tanto incierto. Tengo ganas de ver qué nos depara, la verdad.
Conclusiones

A fin de cuentas, nos deja con lo que podría ser uno de sus últimos ganchos narrativos y de transición. Podría ser la etapa final de crecimiento tanto de Izumi como de Shikimori y los demás. Me parece bien y tengo ganas de ver cómo lo plantea. Una de las grandes virtudes de este manga es que, poquito a poco y de manera muy disimulada, todos se han acercado ligeramente a la adultez.
Siguen siendo adolescentes, pero con la cabeza algo más pertrechada de experiencias y vivencias. Sea como fuere, lo que me parece verdaderamente importante en todo este asunto es que —ante todo— Shikimori es más que una cara bonita sigue siendo una lectura muy entretenida.
Es un manga que le recomendaría a casi cualquier fan del género, puesto que sabe cómo ofrecer algo parcialmente diferente. No diré que es el manga más rompedor de la escena, pues no es así, pero tiene personalidad y carisma más que de sobra como para diferenciarse claramente de los demás. Tiene ese algo que lo hace único.


- Divertido y fácil de leer. La narrativa está progresando.
- Entretenido y simpático. Su concepto del amor es tierno y llamativo.
- Ignora los llamados «roles de género».
- Buena construcción de personajes principales.
- Los secundarios empiezan a dar más de sí mismos.
- Dibujo limpio, diseño adecuado y ritmo dinámico.

- Los fondos no están demasiado trabajados.
- A veces le cuesta pisar el acelerador.