Distrito Manga acaba de publicar el primer tomo de una de sus nuevas licencias cortas. Su nombre es Tomogui: que comience la caza y bebe del espíritu de juegos como Danganronpa. A fin de cuentas, construye su historia en torno a una clase repleta de psicópatas y asesinos.
Todo empieza cuando Kaede Kanda intenta vengarse de su profesora, a quien culpa del suicidio de su mejor amiga, organizando otro falso suicidio que la incrimine. No obstante, Miyata, el joven que tenía que fingir este acto, se quita la vida de verdad, desatando el caos en su clase.

Pronto, la venganza de Kaede se convierte en un ajuste de cuentas cruzado en el que distintos estudiantes comienzan a sacar lo peor de sí mismos, demostrando que el odio y el resentimiento no son cosa de dos. El odio nace de muy diversas maneras: celos, acoso, culpabilidad…
El manga se construye alrededor de los malos sentimientos de una clase que no está en su sano juicio y en la que todo se acaba saliendo de control enseguida. La muerte forma parte de la historia desde el minuto 1, dejando muy claro que las cosas no van a acabar bien para nadie.
Estructurado en torno a la venganza en prácticamente todo momento, define de manera grotesca y dañina todos los actos y gestos de sus personajes. Logra, en el proceso, construir una historia cuyos primeros momentos logran generar curiosidad, dejándote con ganas de un poquito más.
Reseña del manga Tomogui: que comience la caza n.º 1 | Portada, sinopsis y edición

Kaede Kanda decide utilizar a sus compañeros de clase para vengarse de la profesora Nanami Takao, a quien odia a raíz del suicidio de su mejor amiga. Sin embargo, encuentran ahorcado a Masaru Miyata, que había accedido a formar parte del plan. ¿Por qué ha muerto Miyata? ¿Hay alguien manejando los hilos en secreto? ¡He aquí el inicio de un proceso de devoración mutua entre alumnos encerrados en el acuario que es su aula!
| Colección | Tomogui: que comience la caza vol. 1 de 4 |
| Autoría | Nobuaki Kanazawa (guion), Razen (dibujo) |
| Género | Drama, horror, misterio |
| Formato | Tapa blanda con sobrecubierta |
| Tamaño y páginas | 13,1 x 18 cm con 192 páginas en b/n |
| Precio | 16,95 € |
| Traducción | Marc Bernabé |
| Fecha de lanzamiento | 1 de octubre de 2026 |
La edición, en este caso, ha cumplido con nuestras expectativas, cosa habitual en Distrito. Es sobria y está bien editada, con una traducción muy acertada y una impresión recia. En general, el primer tomo responde con soltura y no presenta fallos importantes. No al menos que nosotros hayamos visto. Dicho esto…
Un misterio con mucho ritmo

Este primer tomo, eso sí, nos deja con una de cal y otra de arena. Si por un lado podemos alabar con mucho gusto el ritmo, la narrativa y el dibujo, entre otras cosas, no podemos decir lo mismo de la personalidad de sus personajes, ya que se presentan tantos de manera tan rápida y directa que acaban sintiéndose algo planos.
Empecemos por lo bueno. Tomogui: que comience la caza apuesta por un estilo narrativo directo en donde la trama avanza constantemente casi sin detenerse, pero tomándose el tiempo necesario como para explicar las cosas con la precisión suficiente como para entenderlo todo de un solo vistazo.
Su estilo, decidido con muchos puntos de impacto desde el minuto 1, le permite capturar tu atención con giros de guion bien tirados que te impiden predecir por dónde irán las cosas. Ni los personajes que parece que tendrán un gran peso en la trama parecen estar a salvo, lo que le da fuerza como obra de misterio.
Bien acompañado de un dibujo muy legible y que destaca muchísimo en los planos fijos, Tomogui: que comience la caza apuesta por los rostros muy perfilados de barbillas prominentes y con mucho ángulo. Quizá eso no guste tanto, pero le da un toque un poquito más personal dentro de su ya marcado estilo.
Una de asesinatos afilados

Con ligeros toques de ecchi, juega mucho con los claroscuros y las escenas que impactan por ser muy descriptivas, pero sin llegar al gore como tal. Mayormente, funciona y deja muy buenos momentos que no están siempre tan bien acompañados como nos gustaría.
El mayor defecto de Tomogui: que comience la caza es que sus personajes responden a arquetipos muy marcados desde el principio, trayendo personajes que actúan de manera muy directa en algunos casos sin entender bien por qué. Sus acciones son tan drásticas que no se pueden justificar de manera rápida.
Cuando entras en el terreno de la muerte y el asesinato, darle un buen contexto y un buen desarrollo a la necesidad de matar a alguien requiere de algo más creíble. Si bien es cierto que se acepta por el bien del ritmo y la ficcionalidad, no deja de ser cierto que carecen de una puesta en escena inicial lo suficientemente potente como para resultar del todo creíbles.
Todo, en cualquier caso, tiene su razón de ser, y es que estas decisiones se ejecutan en favor del ya mencionado ritmo. Sus autores han preferido darle más fuerza y más velocidad a su historia en detrimento de los personajes, haciendo que esta primera —junto al qué pasará— sea el verdadero protagonista.
Conclusiones

En términos generales, pues, puedo decir que Tomogui: que comience la caza funciona. Es un misterio más visceral y menos astuto. En lugar de plantear un thriller en donde la gracia está en descubrir qué, quién o por qué ocurre todo, se ejecuta en torno a quién será la siguiente víctima. Si gustas de este tipo de premisas, lo cierto es que funciona bien.
Además, como le imprime tanto ritmo a la lectura, resulta muy entretenido, y la calidad del dibujo es lo suficientemente buena como para justificar buena parte de su lectura. A grandes rasgos, Tomogui: que comience la caza me ha dejado sensaciones encontradas, pero en donde lo positivo gana a lo negativo por varios puntos.
Tengo ganas de saber qué ocurrirá a continuación y es muy probable que le siga dando una oportunidad. Siendo una serie cortita (tendrá 4 tomos), creo que este modelo narrativo puede acabar sentándole bastante bien a corto plazo. Siendo de una extensión tan reducida, es lo que más importa en este caso.
Así que sí, me ha gustado lo que me he encontrado en primera instancia en Tomogui: que comience la caza y creo que puede darnos más de una sorpresita. Tiene su aquel y estoy bastante convencido de que también tiene su público.


- El ritmo narrativo mantiene el interés y hace que la lectura resulte entretenida.
- Los giros de guion generan curiosidad e impiden predecir fácilmente cómo evolucionará la historia.
- El dibujo es muy legible y destaca especialmente en los planos fijos.
- Los rostros perfilados y las barbillas angulosas aportan personalidad al estilo artístico.
- Los claroscuros y las escenas descriptivas crean momentos visualmente impactantes sin recurrir al gore.
- La premisa de venganza y los conflictos entre personajes construyen un misterio visceral y atractivo.
- La extensión de cuatro tomos puede favorecer una narración directa y mantener el interés a corto plazo.

- Los personajes responden a arquetipos muy marcados y terminan sintiéndose algo planos.
- Algunas acciones son demasiado drásticas y carecen de un contexto inicial suficientemente creíble.
- La rapidez de la trama perjudica el desarrollo y la construcción de los personajes.