Pues creo que a estas alturas ya podemos decir que Mi amor por Yamada está al Nv. 999 es uno de los mejores romances que ha llegado a España en formato manga, pues con el lanzamiento del tomo n.º 7 se ha disipado cualquier duda —que ya eran pocas, por no decir ninguna— de que es una absoluta maravilla. Y si bien es cierto que entiendo que hablo desde la subjetividad, la verdad es que estoy disfrutando mucho de su lectura.
Especialmente porque desde el primer día está abordando la relación de Yamada y Akane desde perspectivas que logran combinar con mucho acierto la ficcionalidad que siempre pide casi cualquier obra de entretenimiento: el realismo propio de un romance que se basa en el día a día de dos personas normales; las cualidades propias de un manga romántico que busca aplicar los tópicos propios del género que tan bien funcionan; y ritmo.
En otras palabras: encuentra el equilibrio entre lo mundano y el entretenimiento. Entre ese romance que nos recuerda perfectamente a lo que podríamos haber vivido cualquiera de nosotros a través de nuestro día a día o de las experiencias de un conocido. No obstante, al mismo tiempo, es capaz de evadirse de esa realidad a través de situaciones que claramente no se dan en la rutina habitual de ninguna pareja. Pero encajan.
Se sienten, incluso en la distancia, creíbles. Esto se traduce en una narrativa y un guion con una estructura muy sólida que se mueve de manera sobresaliente. Como consecuencia, lo que se nos queda es —como ya he comentado al comienzo de esta reseña— uno de los mejores mangas románticos licenciados en la península. Al menos para mí y en mi opinión.
Reseña del manga Mi amor por Yamada está al Nv. 999 n.º 7 | Portada, sinopsis y edición

Akane y Yamada se conocieron en un videojuego online y ahora son una pareja cada vez más unida. Yamada ha superado los exámenes y está a punto de acabar el instituto, pero Akane no se encuentra bien: tiene un vecino que se dedica a hacer streaming de videojuegos a altas horas de la noche y no la deja dormir. Cuando se entera, ¡Yamada decide intercambiarle el piso a Akane unos días y reunir a su equipo para combatir al vecino en una partida online! Entretanto, Akane, refugiada en el piso de Yamada, disfruta de la casa en ausencia de su novio. Y, cuando está con él, ¡la cosa avanza a un ritmo frenético tanto en el amor como en el juego!
| Colección | Mi amor por Yamada está al nv 999 vol. 7 de 10 (abierta) |
| Autoría | Mashiro |
| Género | Comedia, drama, romance, slice of life |
| Formato | Tapa blanda con sobrecubierta |
| Tamaño y páginas | 13,1 x 18,2 cm con 192 páginas en b/n |
| Precio | 9,95 € |
| Traducción | Nuria Cimas Pita (Daruma) |
| Fecha de lanzamiento | 7 de mayo de 2026 |
| Reseñas | Volúmenes anteriores |
Dicho esto, no me gustaría hablaros de Yamada desgranando todos sus contenidos, pues os estropearía la sorpresa. A fin de cuentas, en este volumen tiene lugar uno de los arcos más interesantes hasta la fecha. Lo que sí os puedo decir es que la relación entre los dos protagonistas se está desarrollando a buen ritmo.
Además, quiero reiterar algo que ya he comentado en otros tomos: aquí pasan cosas. Yamada no es una historia en la que vamos a necesitar 400 capítulos para que se den la mano. Por suerte, parece que esos tiempos han acabado, pues es cada vez menos habitual. Pese a ello, siempre es algo que celebro, pues de otra manera hablaríamos —en la actualidad— de obras faltas de ritmo.
En pleno 2026 ya no entran igual que antes y nos gusta que ocurra algo. Por supuesto, hay casos y casos. Que Shikimori sea más lenta nos gusta. Que KareKano maneje los tiempos de otra manera también. De hecho, he ahí la gracia: cada una nos ofrece algo distinto. En ese sentido, Yamada es muy buena dentro de las que sí van algo más al grano.
Un romance para los más geeks

Además, me gusta la forma en que incrusta sus pequeños dramas. Sin llegar a ser nunca un estilo telenovelesco, el manga va incluyendo distintos elementos disruptivos que se acaban convirtiendo en el motor de la relación. Determinados sucesos ayudan a que nuestros protagonistas tomen a veces decisiones que quizá habrían postergado de otra manera.
Lo bueno es que queda muy natural y, en realidad, es lógico, puesto que la vida también funciona así en no pocas ocasiones. Hay momentos en los que nuestra manera de proceder es algo más paroxística hasta que algo o alguien nos impulsa a tomar una decisión que quizá no habríamos tomado de otra manera.
Del mismo modo, me gusta que no todos los problemas tengan el origen en la pareja. Las confusiones y los malentendidos pueden funcionar de cuando en cuando, pero suele encajar mejor cuando es el propio mundo y sus circunstancias las que acaban dando lugar a estos contratiempos. Que muchas veces tengan su punto otaku también me gusta mucho.
Ya he comentado en otras ocasiones que el tema del MMO era una excusa para que Akane y Yamada se conociesen, pero sigue estando ahí. Siguen jugando y sus miembros siguen apareciendo, aunque de manera a veces más esporádica de la que nos gustaría. Pero siguen ahí y nos dan ese extra de cercanía que los más frikis tanto agradecemos.
Un amor encauzado

Dentro de ese tema, el papel de Yamada como jugador profesional pasaba mucho más desapercibido. Era un tema que casi no se había explotado hasta ahora. Y aunque ha sido de manera un tanto forzada y con cierto toque cómico (y un poco cruel, la verdad, puesto que la realidad es que no transmite una lección demasiado sana), me gusta que haya estado ahí.
Pero sí, la manera en la que hace acto de presencia incita incluso un poco al ciberacoso mientras busca justificación en las circunstancias. No llega al extremo, y realmente eres capaz de entender qué está pasando, mas sigo pensando que es un tema que Mashiro-sensei no aborda demasiado bien. Sin entrar en detalles, acaban acosando a un jugador a través de un FPS.
Le persiguen y le acechan para producir ciertos efectos y consecuencias, todo en favor de una Akane que lo está pasando mal, pero… No sé, es algo que no termino de encajar del todo bien. Por suerte, es un arco más bien cortito que sirve para reforzar los sentimientos de un Yamada que sigue buscando entenderse a sí mismo poco a poco. Es su primera relación y se nota.
Lo que me gusta mucho de él es que es muy sincero. Por su parte, adoro los contrastes de Akane. Como ya tiene más experiencia, a veces quiere ir más lejos, pero se frena de manera bastante cómica. Es muy tierna. Eso, junto a los caretos que siempre nos trae —de verdad que me encantan—, hacen de ella una fuente de risas constante.
Conclusiones

Es más que eso. Sigo pensando que una de las grandes fortalezas de Yamada es el buen diseño de sus personajes. A cambio de ofrecer una historia quizá no tan original en su planteamiento general, nos ofrece un buen set de personajes (lo dicho, me gustaría que los secundarios apareciesen incluso más).
Y funciona. La verdad es que funciona porque está siendo una lectura muy entretenida desde el primer volumen. Hasta la fecha he disfrutado con cada episodio y escena. Es una comedia romántica con toques de drama realmente entretenida y con una base muy buena.
Diría que le auguro un buen futuro, pero es algo evidente teniendo en cuenta que con 7 tomos sigue siendo igual de buena (mejor, diría) que al principio. En conclusión, Mi amor por Yamada está al Nv. 999 es un gran manga de romance que os va a gustar si disfrutáis del género. También me parece genial para introducirse en él, pues está muy bien llevado.
Es una lectura orgánica y divertida, con algunos fallitos de edición, pero bastante buena en general. Es una serie muy recomendable.


- Tiene mucho potencial, y lo sabemos también gracias al anime.
- Los protagonistas tienen bastante carisma, especialmente Akane.
- La historia está bien escrita y la narrativa es buena.
- El ritmo es bueno y la trama genera curiosidad.
- El dibujo.

- La edición presenta varios fallos.
- No podemos decir que sea especialmente original.