Con Kare Kano lo llegamos a pasar mal. Por diversos motivos que escapaban al control de la editorial (Distrito Manga), el lanzamiento del tercer tomo se retrasó muchísimo más de lo esperado. Las dos primeras entregas se lanzaron en marzo de 2025, pero el tercer tomo doble no llegó hasta febrero de este mismo 2026.
Por suerte, ya no tenemos nada que temer, porque el cuarto volumen se ha estrenado hace muy poquito. Si del 1+2 al 3 pasó casi un año, del 3 al 4 ha sido tan solo un trimestre. Un trimestre que nos ha dado para echar de menos al que —y de este caballo no me bajará nadie— considero uno de los mejores dramas románticos (y de comedia) no solo de los 90, sino de la historia.
Es un histórico. Un manga que marcó un antes y un después gracias a los muchos temas que abordaba en lo que, a priori, parecía una simple historia de amor estudiantil como cualquier otra. Pero no. Kare Kano era (y es) algo más. La obra de Masami Tsuda se atrevió a tratar temas que algunos no querían ni mirar.
De corte realista y estilo sencillo, casi sin sombras y trazos finos, Kare Kano hizo del amor y el drama un vehículo para la crítica social contra la discriminación y el sistema educativo japonés. Sus dos protagonistas, Yukino y Arima, son la máxima expresión de las dificultades que atraviesan los estudiantes.
Reseña del manga Kare Kano n.º 4 | Portada, sinopsis y edición

El torneo nacional de kendo ha terminado y Arima ha vuelto al instituto. Se le ve más alto y con un aire más adulto, lo que hace que el corazón de Yukino se le acelere. Las citas se suceden entre ellos y todo indica que el verano será una estación inolvidable para ellos. Sin embargo, al inicio del segundo trimestre, justo cuando nuestros protagonistas están inmersos en los preparativos del festival cultural, llega un estudiante de intercambio, Takefumi Tonami, quien, al parecer, ¡tiene a nuestros farsantes perfectos en el punto de mira! ¡¿Cuáles serán sus motivos?!
| Colección | Kare Kano vol. 3 de 10 |
| Autoría | Masami Tsuda |
| Género | Comedia, drama, escolar, romance, slice of life |
| Formato | Tapa blanda con sobrecubierta |
| Tamaño y páginas | 12,8 x 18 cm con 424 páginas en b/n |
| Precio | 16,95 € |
| Traducción | Marta E. Gallego y Verònica Calafell(Daruma) |
| Fecha de lanzamiento | 19 de febrero de 2026 |
| Reseñas | Volúmenes anteriores |
Hablo de esto debido a que en este cuarto tomo ya estamos completamente metidos en este tema. Ya conocemos a Yukino, una alumna que intenta mostrarse como alguien ejemplar, amable y brillante ante el mundo. Se esconde detrás de una máscara debido al miedo y la presión social; no puede ser ella misma.
Por su parte, Arima es un muchacho muy gentil y con una apariencia muy apuesta que, de manera indirecta, le roba la atención de los demás a Yukino. Esta situación provoca un rechazo inicial muy fuerte que no tarda en convertirse en amor cuando ambos descubren que no son quienes aparentan.
No obstante, esto es solo la punta del iceberg, pues a estas alturas de la película el romance de estos dos no es el único eje central de la historia. De hecho, es solo uno de los muchos caminos que recorre Tsuda-sensei durante su obra. Aquí se vuelve especialmente evidente.
Más que un manga de romance estudiantil

El miedo, las dudas y la incertidumbre golpean duramente a un Arima que se siente poco para una Yukino que también siente que debe seguir creciendo para poder estar a su altura. Todo al tiempo que la presión social sigue golpeando duramente a dos jóvenes estudiantes que quieren ver la vida más allá del lápiz y el papel de sus exámenes.
No son los únicos, pues este cuarto tomo es una vorágine de sentimientos tanto por parte de nuestros protagonistas como de otros secundarios que van entrando y saliendo de esa tormenta que se llama amor. Es un tomo especialmente potente en ese sentido, pero también uno hasta cierto punto doloroso.
Cuando llegas a esta parte de la historia (sin spoilers), te das cuenta de que Kare Kano es tan buena por la forma tan impresionante en la que maneja la psicología de sus personajes. Es un durísimo relato de realidad en donde todos sus personajes —especialmente Yukino y Arima— tienen que aprender a aceptarse a sí mismos más allá de la mirada de un tercero.
Es su lucha contra el mundo y contra ellos mismos. Y sí, es cierto que no es el único manga que hace algo así, pero sí que fue uno de los primeros en hacerlo tan bien con personajes tan extraordinariamente definidos. Si es historia del manga es por una razón, y esa es su escritura.
Un dibujo discreto, pero emotivo y muy expresivo

Siendo sincero, en pleno 2026 su dibujo no llama tanto la atención. Aunque a mí me encanta y me parece muy evocador, entiendo que ese trazo tan sencillo y casi sin sombras puede no ser todo lo espectacular que cabe esperar. Sobre todo si lo comparamos con otras obras más recientes.
Pese a ello, sigue siendo un estilo que a mí me apasiona, porque transmite muchísimo con muy poco. Es muy expresivo, sobre todo a la hora de manejar primeros planos. Tiene un toque clásico que, además, me encanta, pues es algo que ya no se ve. Sinceramente, creo que no darle una oportunidad a un manga así porque el dibujo parezca antiguo es un error.
Sea como fuere, lo entiendo, pues no es para todos. Más allá de esto, lo cierto es que Kare Kano me sigue sorprendiendo con cada nueva entrega pese a que ya conozco su historia en general. Pero hay cosas de las que no me acordaba… y esas sí que me dejan pensando.
Sin más, me asombra la forma en la que consigue manejar ese drama sin que se sienta pesado. Muchos seguramente pensaréis que puede ser la típica historia de drama y romance que se atasca siempre en los mismos clichés y malentendidos para funcionar, mas no es así.
Conclusiones

Sí, a veces los utiliza, y hay algunos que se pueden hacer un poco pesados, pero en realidad el grueso general de la obra funciona fantásticamente gracias a que goza de un ritmo muy superior al de otros mangas del mismo tiempo y género. Sin más, a día de hoy me sigue pareciendo uno de los grandes referentes de su época y un auténtico indispensable.
Su cuarto tomo no ha hecho más que reforzar esa sensación al tiempo que ha alimentado mis ganas de seguir leyendo más, más y más. Siendo parco, Kare Kano es muy buena, y como ya sé cómo sigue y cómo termina, os puedo asegurar que lo seguirá siendo. Es un buen manga de principio a fin.


- Es uno de los mejores dramas románticos que ha dado la industria del manga.
- La construcción de personajes.
- Las reflexiones que trae consigo.
- El formato.

- Tiene un poco de moiré.