Habiendo superado ya el ecuador de la serie, y después de haber disfrutado previamente de sus seis primeros volúmenes, puedo decir sin miedo a equivocarme que me gusta este manga. Es más, estoy deseando ir más allá de esta reseña del tomo n.º 7 de El guardaespaldas de Honeko Akabane.
Creo, sinceramente, que esta es la mejor y más sincera forma de explicaros que, en efecto, estoy disfrutando de su lectura. No obstante, es posible que muchos de vosotros hayáis llegado hasta aquí sin saber bien a qué me refiero. Hoy dividiré este artículo en dos partes.
Por un lado, os empezaré hablando de las cosas que más me han gustado de la serie hasta la fecha desde una perspectiva más general. Algo más introductorio. Por el otro, os daré una serie de impresiones más concretas sobre el contenido del séptimo tomo y de por qué, en efecto, estoy disfrutando tanto del trabajo de Masamitsu Nigatsu.
Reseña del manga El guardaespaldas de Honeko Akabane n.º 7 | Portada, sinopsis y edición

Los estudiantes de tercero han sobrevivido a la batalla de fin de trimestre contra dos grandes organizaciones criminales y han descubierto al marionetista que movía los hilos en la sombra, Sôji Kodô, que trae consigo una nueva amenaza: el clan Kodô. Llegan las vacaciones e Ibuki disfruta de un breve respiro junto a Honeko Akabane en un festival. Sin embargo, una verdad devastadora no tarda en revelarse: los mensajes que Ibuki atribuía al traidor no pertenecen a Kuran Shutô. ¿Qué hará el guardaespaldas ante la repentina aparición de un nuevo personaje misterioso?
| Colección | El guardaespaldas de Honeko Akabane vol. 7 de 12 |
| Autoría | Masamitsu Nigatsu |
| Género | Acción, comedia, romance, slice of life |
| Formato | Tapa blanda con sobrecubierta |
| Tamaño y páginas | 13,2 x 17,9 cm con 192 páginas en b/n |
| Precio | 9,95 € |
| Traducción | Judit Moreno (Daruma) |
| Fecha de lanzamiento | 11 de junio de 2026 |
| Reseñas | Volúmenes anteriores |
n primer lugar, ¿qué es El guardaespaldas de Honeko Akabane? ¿Por qué, en efecto, estoy disfrutando de esta serie? La primera y más sencilla razón es que me encantan las comedias románticas. O romcom, llámese como quiera. El caso es que soy un lector asiduo del género y siempre he disfrutado de esos romances que destacan por mezclar tanto comedia como ternura.
El trabajo de Nigatsu-sensei se engloba dentro de estas, pero con una particularidad: marca desde el primer minuto las intenciones de los personajes. Los triángulos amorosos se caracterizan por la decisión temprana de sus involucrados, quienes no dudan muchas veces en expresar sus sentimientos de manera directa.
Una gran romcom para quienes disfruten del género

Es por esto mismo que me parece una gran romcom. Solo este detalle logra que ofrezca un mejor ritmo que otras que quizá se puedan sentir superiores debido a que muestran un mejor constructo narrativo. En ese sentido, se mantiene muy bien gracias a esto y gracias a su buen dibujo.
Partimos, pues, de un manga que va con la quinta marcha puesta desde el principio en el plano romántico que cuenta, además, con un arte muy expresivo. De rostros que transmiten mucho sentimiento e inspiran mucha ternura, entra muy bien. Es entrañable, de trazo fino y agradable a la vista.
Tiene personalidad, es capaz de ofrecer diseños de personaje con carisma sin la necesidad de utilizar conceptos demasiado extravagantes e histriónicos y es claro. Por ponerle una pega, quizá no tienen el impacto de otras grandes series y a veces chocan en términos de personalidad con su edad.
El guardaespaldas de Honeko Akabane nos habla de la clase 3D, un grupo de mafiosos estudiantiles con la misión de proteger a la muchacha que da nombre al manga junto a Ibuki, protagonista enamorado de la chica que se acaba involucrando con el grupo después de descubrir que la están intentando asesinar.
Una ficción adolescente

En ese sentido, construye una historia relativamente original bajo un paraguas algo más conocido. Las historias de mafiosos son relativamente comunes, así que no establece un cuerpo tan original, pero sí que se ejecuta de manera relativamente diferencial. Sobre todo porque no se anda con medias tintas.
En el proceso utiliza un humor que ya hemos visto en varias ocasiones, con pequeños malentendidos, expresiones desmedidas y situaciones disparatadas. Es algo más tópico, pero no se puede decir que no funcione; lo hace. Así que sí, si no conoces El guardaespaldas de Honeko Akabane, es un manga divertido. Te ríes con él.
Tiene la virtud de entretener de manera efectiva con una premisa fácil de seguir y un buen elenco de personajes cuyo mayor defecto es que a veces se basa en arquetipos muy definidos y personalidades que ya hemos visto en otras ocasiones, así como de enamoramientos que se basan en circunstancias un tanto débiles.
Sea como fuere, lo compensa con ese ritmo directo y esas buenas directrices narrativas. Sabe mantener la atención incluso cuando sus giros pueden ser no tan originales. Maneja bien las interacciones entre personajes, mueve bien los tiempos, entiende bien sus límites, maneja bien el humor y sabe cuándo remover el avispero.
Un buen séptimo tomo que marca el camino

En lo que respecta al séptimo volumen, y ahora entrando en materia de spoilers, debo confesar que me ha confundido un poco cómo se ha desarrollado todo. Tras descubrir la identidad del traidor, se planteó un nuevo misterio: la de X, un personaje que no sabíamos si sería aliado o enemigo.
Bueno, pues esa cuestión no solo se resuelve en pocos episodios, sino que cierra cualquier tipo de duda hasta dándole nombre, motivo y causa. Es más, se utiliza como excusa para reforzar lo que seguramente sea el arco final al tiempo que se desarrolla una pequeña saga —entiendo que para descansar un poco— dentro de un imprevisto festival escolar.
Lo curioso es que pensaba que no funcionaría, pero la salida que tiene Nigatsu-sensei para darle forma me parece divertidísima. Ibuki utiliza la situación real de la clase D, la suya propia y la de Akabane para construir una obra de teatro dentro de la realidad, creando una suerte de relato en tres tiempos que junta ficción y realidad de manera muy curiosa.
Me ha gustado tanto que hasta me ha servido para disfrutar más y mejor del ya inevitable miniarco de la piscina (o playa, depende del manga). Este, de hecho, ha sido un volumen de varios microarcos cuya única función parece ser darnos otro descansito mientras se alimenta el final. Se está preparando.
Conclusiones

A modo de resumen, diré que El guardaespaldas de Honeko Akabane está manteniendo bien el nivel y que sigue siendo una lectura entretenida. Ha mantenido esa sensación desde el primer hasta el séptimo tomo, por lo que podríamos hablar de una serie estable dentro de su propuesta.
Puede que peque de simple, y lo siga haciendo, pero no ha provocado que deje de ser menos interesante. Sin más, os diré que si os gustó todo lo que habéis visto hasta ahora, no dejará de hacerlo. Más bien todo lo contrario. El autor está sabiendo alimentar los aspectos más potentes de su serie para mantenerse en un buen estado de forma.
Disfrutable y entretenido, ha sabido encontrar las áreas en las que funciona. No será el más destacado del mercado, pero sí es uno de los que entiende bien cuáles son sus límites y qué es lo que buscan sus lectores de él. Así pues, a día de hoy puedo seguir diciendo sin miedo a equivocarme que es un buen manga y que merece la pena.


- El ritmo. Es un manga directo y entretenido que asienta muy bien sus bases desde el principio.
- El dibujo es atractivo y sencillo de entender. Es fácil adentrarse en la historia.
- La manera en la que interactúan los distintos personajes y sus diseños.

- Abusa de ciertos clichés.