Dos protagonistas muy atípicos con una relación de ‘pareja’ —no en el sentido romántico— muy divertida y peculiar conforman una de las historias más (en apariencia) simples y entretenidas que he tenido el placer de conocer recientemente. Siento si puede sonar complicado, pero lo que me ha despertado Alice desde el espacio no es algo sencillo de describir.
Para quienes no la conozcan, se trata de la nueva licencia manga de Devir, la ya más asentada nueva y renovada filial manga de la archiconocida editora de juegos de mesa. Y eso que al principio parece algo bastante sencillito, la verdad. El tebeo arranca con un flashforward (o prolepsis, llámese como quiera) de su protagonista: Alice Asahida.
Alice será en el futuro la primera mujer japonesa en convertirse en comandante en una misión tripulada al espacio. Es astronauta y su sueño siempre ha sido alcanzar las estrellas. No obstante, el manga empieza con un auténtico puñetazo al estómago en forma de crítica social.
Mientras la entrevistan, surgen preguntas en las que cuestionan cómo es capaz de hacer las tareas de la casa siendo astronauta. Es increíble, pero es casi como si no entendiesen que una mujer puede ser algo más que una escoba con motor. Tras esto, y una pequeña digresión, volvemos al presente.
Reseña manga Alice desde espacio n.º 1 | Portada, sinopsis y edición

Una protagonista con un sueño extraordinario. La estudiante de secundaria Alice Asahida es popular entre sus compañeros porque es muy mona, pero no se maneja bien con el idioma y tiene problemas en clase. Un día conoce a Inuboshi, un solitario y rimbombante niño prodigio que ve su potencial y la impulsa hacia una meta ambiciosa. ¡Convertirse en la primera comandante astronauta japonesa!
| Colección | Alice desde espacio vol. 1 de 7 (Serie abierta) |
| Autoría | Kiko Urino |
| Género | Drama, comedia, slice of life, vida escolar |
| Formato | Rústica con sobrecubierta |
| Tamaño y páginas | 12.8 x 18 cm con 208 páginas |
| Precio | 9,95 € |
| Traducción | Luis Alis Ferrer (Nagareboshi) |
| Fecha de lanzamiento | 25 de junio del 26 |
En el presente conocemos a una joven Alice con apenas 12 años y a un muchacho llamado Inuboshi. Alice es una de las chicas más populares de su colegio: todos dicen que es muy mona, es un as de los deportes y siempre sonríe. Es agradable, simpática y un poco despistada, por lo que todos la quieren… y la menosprecian.
La tratan como a una tonta que solo destaca por su físico. Pero no para todos. Inuboshi es el único en darse cuenta de que Alice tiene un problema: se crio hablando en tantos idiomas que fue incapaz de aprender a comunicarse adecuadamente, lo que acabó degenerando en otra clase de problemas.
Alice e Inuboshi, dos grandes protagonistas con mucha química desde el principio

Es por eso que se propone un reto: hacer que sea lista. Lejos de lo que pueda parecer, su desafío no se construye como un insulto a Alice, sino como una profunda muestra de fe en la chica a la que todo el mundo decidió subestimar. Así arranca la historia de una pareja que funciona tan bien desde el principio que hasta sorprende.
Pero, ¿cómo? Principalmente gracias a Alice. Inuboshi, por un lado, es un pequeño genio que tiene tantos conocimientos que hasta asusta. No es un tipo introvertido, pero sí que tiene un carácter difícil de entender o manejar. Es directo, a veces demasiado, y tiende a no medir sus palabras. Pero no por mala fe.
Esto provoca que no sea bien visto por los demás. Es algo tópico, pero dentro del espectro de los genios incomprendidos del manga, escapa de muchos clichés al no definirse como alguien tímido o retraído. Va hacia adelante y es quien muchas veces toma el control de la situación, por lo que se siente hasta refrescante.
Pero al final quien lleva el peso es Alice. Su personalidad es errática, pero tiene lógica. Actúa y piensa de manera diferente, pero muy humana. No entiendes qué dice o qué hace, y sus respuestas parecen incoherentes, pero todo tiene un sentido. Su escritura es excelsa. Es un personaje tremendamente original y muy bien llevado.
Un slice of life que por su ritmo

Tiene carisma. Tiene gancho. Aunque ya sepas cuál será su destino por esa prolepsis de la que os hablé al principio, desde el principio te hace querer saber más sobre el camino que está a punto de tomar. Es brutal. Su diseño es capaz de coger el cliché y retorcerlo de mil maneras hasta el punto de convertirlo en algo muy original.
Y es que detrás de todo lo que el mundo cree ver en realidad se esconde una chica brillante cuyas dificultades académicas o expresivas son producto de un enfoque educativo muy válido por parte de sus padres que se acabó torciendo debido al fallecimiento de estos.
Uno que no tenía nada raro, solo esperanzas y fe en una chica con un sueño muy grande. Es genial, la verdad. La premisa es la típica de un slice of life, pero con mucho más ritmo y un enfoque muy claro hacia el futuro. Marca el objetivo desde el inicio y va a por él mediante una trama que avanza a muy buen ritmo.
Es dinámica, pero no se siente acelerada, aunque a veces sí que integra tanto texto en determinadas páginas mediante diálogo y explicaciones que se puede volver un poquito densa. No es habitual, pero pasa, sobre todo cuando entra en momentos más técnicos que el autor trata de explicar de manera breve.
Alice desde el espacio invita a pensar en una joya del género

No siempre lo consigue, puesto que los conceptos que maneja son tan complejos o tienen tanto contenido detrás de sí que se acaban sintiendo ligeramente incompletos. Además, siendo realista, el diseño visual de los personajes no te hace pensar en chavalines de 12 años.
Su fisionomía recuerda más a la de unos adolescentes que a la de unos niños, lo que provoca que a veces haya un choque de estilo entre arte y personalidad. Pese a ello, sigue funcionando, y es que aunque el arte pueda parecer desdibujado, lo cierto es que tiene mucho encanto y mucha fuerza. Es poderosamente llamativo.
Además, el aire de inocencia con el que parece estar redactado y dibujado todo el manga le sienta genial, puesto que hace que esos pequeños momentos algo más dramáticos ganen fuerza. Por ejemplo, al principio Alice hasta se plantea «volver a nacer» para ver a sus padres y sentir que puede hacer algo.
Tiene muy buen oído, por lo que cuando la llaman mona o tonta, lo escucha siempre. La entristece. Y como todo es tan inocente, se refuerza, sobre todo cuando Inuboshi se convierte casi en un pequeño rayo de luz para ella. En uno evidente. Y ella para él. No lo parece, pero se nota que ambos se necesitaban de alguna manera.
Conclusiones

Con todo esto sobre la mesa, creo que ha quedado muy claro que me ha encantado este primer tomo de Alice desde el espacio. Ha sido una lectura que me ha dejado con muy buen sabor de boca y ganas de más. De momento la serie sigue abierta y tiene siete tomos, aunque el segundo todavía no tiene fecha en España.
Espero que sea pronto, porque de verdad que me ha parecido una lectura muy original. Me ha sorprendido muy gratamente en varios sentidos y creo que podemos esperar bastante de ella. Además, está bastante bien editado y dispone de una buena traducción, por lo que estamos contentos en casi todos los sentidos.


- El diseño de sus dos protagonistas es realmente bueno.
- Como dueto, Alice e Inuboshi funcionan desde el minuto 1 y tienen mucha química.
- Tiene más ritmo de lo habitual en un slice of life al plasmar de manera muy concreta el objetivo final de su personaje.
- Tiene buen ritmo. La lectura es ágil y dinámica.
- Equilibra bien los tonos.
- El dibujo tiene personalidad y encanto.

- Algunos pasajes (cortitos) técnicos resultan algo densos.
- A veces no parece que tengan la edad que tienen debido a que su altura y diseño recuerda a adolescentes.