Quizá a muchos de vosotros no os suene, pero Kazuya Minekura fue una de las mangakas más prominentes de su tiempo. Fue todo gracias a su obra manga, Saiyuki, título que hoy día se considera un clásico moderno debido a lo bien que se conserva pese a que su publicación original arrancó en 1997.
A España llegó por primera vez en 2006 gracias a la antigua versión editorial de MangaLine, pero quedó descontinuada después de que cancelaran la serialización de su secuela con apenas 4 volúmenes publicados. Fue, sin duda, un duro golpe para los intereses de la comunidad.


Y es que no solo dejaron a medias una serie mítica, sino que provocaron que un buen puñado de coleccionistas se quedasen a mitad de camino de un manga que parecía condenado al ostracismo. Y he dicho «parecía» debido a que, un buen día, Distrito Manga decidió recuperar la licencia.
Ahora, casi 20 años después, muchos hemos podido descubrir Saiyuki. Sí, me incluyo, y menos mal, y es que de otra manera no habría descubierto por qué a tantísima gente le hizo tanta ilusión el anuncio de esta licencia. Ahora lo sé pese a que solo me he leído el primer tomo.
Reseña del manga Saiyuki: la edición definitiva n.º 1 | Portada, sinopsis y edición

Regresa a España la fantasía gamberra más icónica de los 90: ¡vuelve Saiyuki! Genjyo es un sacerdote budista en la ciudad de Shangri-La, que está siendo devastada por espíritus yokai que han desequilibrado el orden natural. Sus superiores lo envían en un viaje al lejano oeste para descubrir por qué sucede esto y cómo detenerlo. Sus compañeros son tres yokai con almas humanas. Pero esto no es una excursión de un día: los cuatro se encontrarán con muchos descubrimientos y horrores en el camino, y en el camino, Genjyo se verá obligado a preguntarse si puede realmente confiar en sus compañeros.
| Colección | Saiyuki: la edición definitiva. vol 1 de 4 |
| Autoría | Hiroki Mayashita y Takeshi Natsuhara |
| Género | Seinen, aventura, comedia, drama, fantasía, isekai |
| Formato | Tomo doble A5 tapa dura cartoné |
| Tamaño y páginas | 15 x 21 cm con 400 páginas en b/n |
| Precio | 23,95 € |
| Traducción | Marc Bernabé |
| Fecha de lanzamiento | 9 de abril de 2024 |
En ese sentido, lo primero de lo que tengo que hablaros es de la edición. A diferencia de la mayoría de licencias, esta ha llegado al mercado en formato A5 (150 x 210) y tapa dura. Y aunque pueda parecer una tontería, se nota la diferencia. Muchísimo. Parece algo totalmente diferente.
Y es que le sienta muy bien. Es como Old Boy. No sé si será una decisión que apliquen siempre, pero eso de darle otro acabado a sus licencias más clásicas me parece todo un acierto. En efecto, es más caro, pero el acabado es infinitamente mejor. Como producto no puedo ponerle muchas pegas.
Si bien es cierto que se me puede haber pasado alguna errata de traducción que no haya visto o un mal corte, no he detectado casi ningún error en sus 400 páginas. Sin más, creo que la editorial ha hecho un gran trabajo en todos los aspectos. La traducción es muy buena, pues se siente actual sin perder su aroma a clásico.


La maquetación también es de calidad, al igual que los materiales empleados, y la portada no podría verse mejor. En resumen, el concepto de «la edición definitiva» le va como anillo al dedo.
Reinterpretando El Viaje al Oeste
Dicho esto, ¿qué podemos esperar de Saiyuki? ¿De qué va el manga? La premisa inicial es simple: es una especie de versión alternativa de El Viaje al Oeste. Aquí, no obstante, Sanzo, el protagonista, no es el típico monje al que estamos acostumbrados. Directo y armado con un rifle —además de sus sutras—, tiene un carácter mucho más violento de lo habitual.
Al igual que en la obra original, le acompañan tres yokai con un origen bastante más pesaroso que el de sus contrapartes chinas. Lo bueno es que si no conoces El Viaje al Oeste no pasa nada, pues se inspira en la misma. No es un manga «basado en», sino un texto que se inspira en algunos de sus motivos para construir su propia historia.


Tanto es así que en Saiyuki el viaje de los protagonistas se enmarca dentro de una guerra. Un misterioso mal ha vuelto locos a prácticamente todos los yokai del mundo, menos a los tres acompañantes de Sanzo. Ellos son especiales y han logrado resistir el aparente lavado de cerebro al que han sometido a sus no tan queridos hermanos.
Para restituir el orden del mundo, el grupo inicia un viaje repleto de acción, aventuras y sangre en donde la muerte será el pan de cada día. Sin llegar a ser explícito, veremos a decenas de monstruos desmembrados o con sus cráneos hechos trizas por meterse donde no debían.
Recuerda, hasta cierto punto, a InuYasha, si queréis una comparativa, pero con un aire más oscuro y adusto. Es más duro, más severo y más perverso, pero sin llegar a adentrarse en terreno de lo que hoy día podríamos entender como un seinen. No es tan adulto.
El regreso de un clasicazo de mucho nivel

En lo que respecta a la trama, no puedo decir que sea especialmente innovadora o rompedora… en 2026. Debemos recordar que la serie se publicó originalmente en 1997, por lo que en su tiempo sí que era mucho más original de lo que hoy podemos entender. Todo sea dicho, eso no le ha hecho perder ritmo.
Aunque es una serie bastante antigua, debo confesar que me ha sorprendido de manera muy positiva. Si bien es cierto que hay secciones en las que va un tanto rápido y asume demasiadas cosas, provocando que puedas perderte un poco o haya cosas que no entiendas, funciona bastante bien.
El ritmo y la narrativa son buenos, haciendo de ella una lectura entretenida de principio a fin. Además, se presenta de manera curiosa. Tiene gancho. Sus personajes están bien concebidos y tienen carisma pese a que en ciertos momentos resulten algo confusos.

El estilo de dibujo clásico tiene encanto, fuerza y personalidad, pero a veces es un tanto difuso. Sucede lo mismo con la panelación. Su estructura es algo errática si la comparamos con obras más modernas, provocando que —por momentos— sea menos intuitiva de lo que me gustaría reconocer. Son defectos reales que ha heredado de la época de la que procede.
Incluso aun así, Saiyuki es una buena lectura. Esos deméritos no han hecho mella en las buenas sensaciones que me ha generado. Es lo suficientemente interesante como para haberme zampado sus 400 páginas de casi una sentada y quedarme con ganas de más.
Conclusiones
Ante la inevitable pregunta de si los casi 24 euros que cuesta merecen la pena, mi respuesta es que sí. Ahora bien, tienen que gustarte los mangas clásicos, estar interesado en ellos y/o haber disfrutado de la serie original. Es más caro que un manga normal, y es que esas 400 páginas equivaldrían a poco más que un 2×1.

Entonces, ¿es caro? No, porque tiene una edición mucho más sobria de lo habitual. Ese formato tapa dura le da un valor especial. No es un manga que le recomendaría a todo el mundo, pero nunca diré que no merece la pena. Lo hace. Me parece muy bueno y, de hecho, si no lo conoces, te recomendaría que al menos le eches un ojo.
Opino —sinceramente— que su historia tiene potencial. Lo repito: he entendido a la perfección por qué fue tan popular en su tiempo. Es una lectura con muchas virtudes y que se deja querer desde el primer minuto, pero que (ante todo) es realmente entretenida.


- La edición. La tapa dura le sienta genial.
- Es un clásico entre clásicos al que muchos podemos tener acceso por primera vez.
- El ritmo y la narrativa están muy bien llevados.
- La historia es entretenida y el dibujo tiene un encanto único propio de los noventa.

- Hay secciones en las que es un poco difuso o acelera demasiado.