Allá en su momento, Deep Rock Galactic fue uno de los FPS cooperativos más divertidos que había probado. Sin más, me encantó. Y eso que llegué bastante tarde, con el contenido muy avanzado y mi grupo habitual con mucho más progreso acumulado que yo. La premisa era sencilla: un shooter de excavación.
En él nos teníamos que juntar con varios amigos para controlar a un escuadrón de enanos adictos a la cerveza que trabajan para una macrocorporación minera capitalista a más no poder. Bajo tal premisa, esperar algo parecido de Deep Rock Galactic: Rogue Core era una consecuencia obvia.
Al menos hasta cierto punto, y es que esta nueva entrega todavía se encuentra en acceso anticipado. En otras palabras: no podemos pedirle lo mismo a un juego ya terminado y con años de servicio en activo. Por eso, cuando inicié mi primera partida, mis expectativas eran altas, pero comedidas.
Pese a ello, por un juego que ha salido al mercado por 29,99 euros, no puedo evitar sentir que es demasiado early access. Es más, entiendo que, pese a lo bueno que es, tenga críticas variadas en Steam debido a que no está en su mejor momento, pero la fe en que será un absoluto juegazo es total.
Ghost Ship Games es un estudio que ya nos ha demostrado que es muy serio en lo que hace. Es más, ese primer Deep Rock Galactic funcionó de manera parecida, por lo que sabemos que, de cara al futuro, Deep Rock Galactic: Rogue Core será tan bueno —o mejor— que su predecesor.
Primeras impresiones de Deep Rock Galactic: Rogue Core

Pero ahora es una promesa. Por ahora, la falta de contenido es muy evidente, sobre todo cuando lo comparas con su predecesor. También es relativamente propenso a los bugs, la optimización no ha alcanzado su mejor estado, crashea con algo de frecuencia y tiene demasiado grindeo.
Sin más, no está en su mejor momento. Pero la base sigue siendo tan interesante como siempre. Habiendo probado el primer DRG, veo en este Deep Rock Galactic: Rogue Core un proyecto que acabará dándonos muchísimas alegrías en el futuro. Pero le falta. El juego necesita unos cuantos meses más de trabajo, contenido y ajustes para alcanzar ese estado de juegazo al que puede llegar sin tanta dificultad.
De no tener un precedente tan bueno, seguramente me mostraría mucho más desconfiado, pero no es el caso: su currículum habla por sí solo y ofrece garantías de calidad. Sobre todo porque el estudio está yendo por la dirección correcta. En su próxima «gran actualización», Deep Rock Galactic: Rogue Core traerá contenidos.

Serán nuevas armas, nuevos enemigos, más opciones de juego y más construcciones mineras… Es decir, son conscientes de que lo más importante es agregar contenido a medida que realizan ajustes de balance, cosa que ya están haciendo. Además, por trayectoria, sabemos que el equipo detrás del juego es propenso a escuchar a su comunidad.
Rogue Core, un DRG algo verde, pero con mucho potencial
Entiendo, en cualquier caso, que esto no es suficiente para saber qué es. No obstante, he preferido centrarme en lo que podría llegar a ser y en los precedentes antes de hablaros con propiedad de este acceso anticipado. A grandes rasgos, Deep Rock Galactic: Rogue Core es un shooter cooperativo en el que debemos descender por distintas minas y biomas.
Bajo una estructura secuencial de tipo rogue-lite, la premisa es simple: volver una y otra vez para obtener cada vez mejores herramientas, armas y construcciones con las que llegar más lejos y cumplir misiones más complicadas. En cierto modo, se podría decir que es un juego de descenso y disparos.

Uno cuya principal virtud es lo divertido que es cuando te juntas con un grupo de colegas y te dedicas a aplastar marcianos a tiro limpio entre trago y trago. Mejor con amigos, es la típica experiencia que destaca cuando te juntas con los locos de toda la vida y te dedicas a hacer lo que mejor sabéis hacer: el cabra. Pero no será fácil, y es que cuanto más tiempo pases en un nivel, más enemigos aparecerán.
Es ahí donde podemos establecer una diferencia real entre Deep Rock Galactic y Rogue Core. El segundo obedece a los dogmas de los rogue-lite en diseño, progresión y estado, por lo que ofrece un mayor grado de dificultad que su predecesor. Es algo que, sinceramente, me ha gustado mucho. El cambio le sienta bien y te ofrece algo diferente.
A tiros por la libertad
En Deep Rock Galactic: Rogue Core tendrás que descender en la mina mientras vas liberando instalaciones que te ayuden de manera pasiva mientras obtienes mejoras. El juego recompensa el tiempo que sobrevivas en cada nivel, por lo que cuanto más tiempo aguantes en uno, más fuerte llegarás al siguiente, pero más fácil será que te quedes a medio camino al medir mal el riesgo.



Bien ensamblado a través de un sistema de recompensas que puede no ir tan bien cuando juegas con desconocidos debido a que el host tiene el poder, hay mejoras grupales que incitan al diálogo con el resto de miembros de tu party. Es algo que, siendo sincero, me ha fascinado. Es divertido y mola.
El caso es que Deep Rock Galactic: Rogue Core tiene la idea de darnos recompensas por orden aleatorio a medida que avanzamos, por lo que integra un sistema de progresión cruzada en el que tus decisiones influyen tanto en tu build como en la de tus compañeros.
Lo malo es que cuando te toca el típico jugador egoísta que lo quiere todo, pues la experiencia decae. Y sí, pasa. Hay muchos egoplayers que piensan que ellos pueden hacerlo todo, pero solo consiguen estropear la run. Por eso me parece mucho mejor con amigos que con desconocidos.

Todo esto estaría genial y ya nos permitiría hablar de un juegazo si el contenido no se sintiese tan limitado en estos momentos, pues hay muchas mejoras que son demasiado básicas y se acaban sintiendo repetitivas. Por lo pronto, podría decirse que da una de cal y otra de arena.
Conclusiones
Poniéndolo todo sobre la mesa, Deep Rock Galactic: Rogue Core es un acceso anticipado interesante y que sí recomendaría. Me parece un poco duro que cueste casi 30 euros en estos momentos cuando le falta tanto pulido en algunos aspectos, pero también entiendo que el equipo que hay detrás de él ofrece la seguridad de que hay alguien que sabe hacer las cosas.
El sistema rogue-lite le sienta genial, pues el concepto de descenso en minas y disparos con progresión cruzada y mucho humor tiene un gunplay bastante fino (aquí no se siente como un acceso anticipado) y una premisa esencialmente divertida. Con un diseño de niveles bastante inteligente y una base realmente sólida, falla en la optimización y todavía se siente algo parco de contenido. Esto provoca que la sensación de grindeo se sienta pesada por momentos y que pierda ritmo.




Pese a ello, sigo pensando que Deep Rock Galactic: Rogue Core es una buena opción. Si no estás seguro, en unos 6 meses (calculo) estará de locos, ya que habrá corregido muchos de estos defectos y estarán arreglados. El juego salió en mayo, y el equipo espera que esté terminado en unos 24 meses como mucho.
Partiendo de esa base, lo que quieras esperar ya es cosa tuya, pero por ahora ya merece la pena. En el futuro lo hará más, pues sigue verde en muchos aspectos, pero las sensaciones preliminares son buenas. No es el juego que será en el futuro, y de ahí que todavía tenga críticas variadas (que comparto y entiendo), pero tiene buena pinta.
