Seguro que muchos de vosotros habréis pateado decenas de veces vuestro balón mientras soñabais con convertiros en el nuevo Nazario, Messi o Zidane. Hoy hemos probado Kick, un nuevo videojuego sobre precisamente eso, y os contamos qué nos ha parecido en nuestras primeras impresiones.
Lo primero que debéis tener en cuenta es que la build a la que nosotros hemos tenido acceso es una versión incluso anterior a la de un acceso anticipado, por lo que es lógico que haya aspectos en los que todavía no esté muy pulido. Véase, por ejemplo, la optimización, y es que con una RTX 3080 se me puso la GPU al 96 %.
Demasiado para un juego cuyo apartado gráfico es tan bonito como modesto. No hay texturas hiperrealistas, cientos de partículas que cargar de manera simultánea ni decenas de procesos que cargar de manera simultánea. Eso no significa que el juego sea feo. Más bien todo lo contrario. Lo cierto es que Kick es realmente bonito.
Lo primero que llama la atención del título de nospacelost es su premisa y lo segundo es su dirección artística. Solo con eso, por supuesto, no es suficiente, pero Kick tiene ese algo especial que todo indie necesita para llamar la atención: personalidad. Tiene algo especial. Es nostalgia contenida dentro de un balón de fútbol.
Es una historia que se cuenta casi sin palabras a través de un balón, un niño —que podría ser cualquiera de nosotros— y sus sueños. Como idea, lo cierto es que tiene muchísima fuerza, pero de momento falla en su ejecución debido a la presencia de unos controles no especialmente precisos.
Primeras impresiones de Kick

Kick llama la atención de buenas a primeras por ser tan simple como atractivo. Es fácil empatizar con su premisa y sentirse como parte del juego. Siendo parco, el concepto tiene un potencial tremendo. Me parece una ideaza con un potencial tremendo que refleja de manera demasiado cruda lo difícil que es controlar un balón.
Pero en esta ocasión no es por falta de skill, sino por la presencia de unas físicas un tanto erráticas y un control de balón poco preciso. Como juego de regate, avance y control con desplazamiento lateral en 2D, la idea pasa por avanzar en línea recta mientras esquivas obstáculos pateando el balón, realizando barridos y sorteando obstáculos.
La idea me encanta. Es lo que muchos de nosotros hacíamos sin mucho éxito de niños, pero, siendo un videojuego, no mola tanto sentirse como un patoso. Sin más, los controles se sienten demasiado toscos en esta preview. Son un poco torpes y un tanto imprecisos. ¿Significa que esté abocado al fracaso? No. Ni mucho menos.


Lo cierto es que Kick tiene tiempo más que de sobra —llegará en noviembre— para potenciar sus controles y darle un mejor acabado a ese recorrido de barrio de toda la vida que trae consigo. Para que os hagáis una idea general, podemos patear el balón hacia adelante o hacia el cielo, realizar chilenas, cabecearlo, realizar barridos, pisarlo con el pie y arrastrarlo…
El problema es que el movimiento del balón y su comportamiento a la hora de chocar contra nosotros u otros elementos del escenario es un tanto incómodo. Las físicas son demasiado aleatorias e incluso en los primeros niveles, los más fáciles de todos, acaba siendo un tanto frustrante.
Es una pena, porque la manera que tiene de controlar nuestro progreso es bastante buena. Además de necesitar monedas al más puro estilo Sonic para desbloquear ciertos elementos, se penalizan nuestros errores (chocar con el cartero, por ejemplo, hará que nos saquen una amarilla). Si acumulamos dos, nos sacarán una roja y tocará repetir el nivel.

No suelen ser muy largos, así que esto no se siente frustrante, y, de hecho, me gusta la forma en la que combinan el fútbol y los videojuegos para idear una historia que parece tener mucho potencial. Creo que puede ser uno de esos «cuentos» que acaban haciendo que le des vueltas a la cabeza durante varias horas.
Si no fuera porque la pelota no te hace caso por culpa de sus físicas, sería estupendo. Por el momento, tengo fe en que mejoren un tanto más y acabe siendo el gran juego que veo en él, pero necesitan profundizar mucho en estas si quieren anotarse un tanto por toda la escuadra.
Por el momento, es una de cal y otra de arena. Me gusta lo que veo, me gusta la idea y me gusta el apartado gráfico, pero necesita mejorar el control de balón para alcanzar todo su potencial. Si logran arreglar las físicas, seguramente acabe siendo uno de los indies más disfrutones de la segunda mitad de 2026. Tiene potencial para darnos muchas alegrías.