Ranking de las películas de Resident Evil de peor a mejor
Este viernes 18 de septiembre, Resident Evil vuelve a los cines cinco años después. La saga de Capcom regresa a la gran pantalla con una nueva película dirigida por Zach Cregger, responsable de Barbarian y Weapons, y lo hace después de varios intentos que han dejado sensaciones muy diferentes entre los aficionados
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Con semejante historial, creo que es un buen momento para mirar atrás y ordenar las películas de imagen real de peor a mejor. No por sus notas de IMDB, Rotten Tomatoes o Metacritic, sino por lo que considero que aporta cada una a Resident Evil como franquicia cinematográfica.
De peor a mejor, así ordeno las películas de Resident Evil
7. Resident Evil: Retribution
Para mí, es la peor de todas. La saga cinematográfica (al igual que los juegos por aquel entonces) ya había abrazado la acción, pero aquí siento que se pasa completamente de frenada con clones, explosiones y situaciones cada vez más absurdas.
6. Resident Evil: Afterlife
Recuerdo esta entrega con cierta simpatía, especialmente por la aparición del papasito Chris Redfield, pero cuando pienso en ella tengo claro que el terror ya había quedado en segundo plano. Me entretiene (como todas), pero poco más.
5. Resident Evil: The Final Chapter
Agradezco que consiguiera cerrar la historia de Alice, aunque personalmente me parece una película demasiado acelerada y caótica. Como despedida tiene su valor, pero no está entre mis favoritas.



4. Resident Evil: Welcome to Raccoon City
Pocas veces he tenido tanto hype por una película como con esta. Obviamente si, hay una intención clara de acercarse a los videojuegos (quizá demasiada). El problema es que intentar meter Resident Evil y Resident Evil 2 en una sola película me parece demasiado ambicioso. Aun así, valoro mucho ese intento, pese a ser más una peli de cine B que una mega producción.
3. Resident Evil: Extinction
Sin duda, quizá no sea la que más representa a los videojuegos, pero a mí me funciona bastante bien. El ambiente postapocalíptico y el desierto le dan una personalidad diferente y hacen que todavía disfrute bastante de esta entrega.
2. Resident Evil: Apocalypse
Raccoon City, Jill Valentine y Nemesis son motivos suficientes para que tenga un puesto tan alto en mi lista. Tiene muchos defectos, pero también muchísimo encanto. Creo que, sin ser la mejor, es mi preferida, pero aún queda mi top uno.



1. Resident Evil (2002)
Y es que para mí no hay discusión: la primera sigue siendo la mejor. No es la adaptación más fiel de los juegos, ni como he dicho antes mi preferida, pero sí es la que mejor consigue transmitir tensión, misterio y sensación de peligro. La mansión, el laboratorio y el virus T todavía funcionan, y creo que ninguna de sus sucesoras consiguió recuperar completamente esa atmósfera.

Y no me olvido de las películas de animación ni de la «terrorífica serie de Netflix»
Antes de terminar, tengo que hacer una mención a las películas de animación, porque juegan bastante en otra liga. Resident Evil: Degeneration, Damnation, Vendetta o Death Island están mucho más vinculadas a los videojuegos y, aunque no todas me parecen igual de buenas, considero que entienden mucho mejor la esencia de la franquicia. Especialmente Damnation, que para mí sigue siendo una de las propuestas más interesantes.
Y luego está la serie de Netflix. Aquí poco tengo que decir: no entra en el ranking porque no es una película, pero sería imposible hacer este repaso y no acordarme de ella. Para mí, fue un auténtico despropósito y una de esas adaptaciones que te hacen preguntarte qué necesidad había de utilizar el nombre de Resident Evil. Al menos nos dejó claro algo: coger una franquicia conocida, ponerle su nombre y algunos elementos reconocibles no significa entenderla.
Este viernes iré al cine con cierto “miedo” por esta nueva película. Sinceramente, tengo cero hype y los tráilers no han conseguido llamarme especialmente la atención. Sin embargo, cuanto más leo las últimas entrevistas de Zach Cregger y más explica qué ha intentado hacer con esta película, más curiosidad me despierta. No puedo decir que me haya convencido todavía, ni mucho menos, pero tampoco puedo negar que tengo ganas de que llegue ya el día del estreno.
Quizá vaya con las expectativas por los suelos y precisamente por eso consiga sorprenderme. Y, siendo sincero, pocas cosas me gustaría más que salir del cine pensando: “vale, esta vez sí”.